Otros Renacimientos: Pieter Brueghel, el Viejo

¿Alguien calificaría esta obra de Renacentista?

Pues así debe considerarse, ya que pertenece al pintor Pieter Brueghel, prcedente de los Países Bajos en el siglo XVI. Efectivamente, esto no es Leonardo ni Miguel Ángel, pero a éstos ya sé que los conocéis de sobra. Me parecía interesante ampliar un poco los puntos de vista sobre ese arte tan reducido que estudiamos todos en el instituto. Pues bien, este es un cuadro renacentista porque se cnetra en las preocupaciones del hombre (antropocentrismo) y no es un cuadro de difusión de ideas religiossas, que sería lo más propio de la Edad media. El cuadro del que hablamos se llama El Triunfo de la muerte y está pintado con temple y óleo sobre tabla. Además se puede visitar en el Museo del Prado.

Se trata de una composición en cruz de San Andrés lo que da gran dinamismo a la obra. En primer plano tenemos un montón de cadáveres hacinados y junto a ellos la mesa redonda con manteles blancos de un banquete inacabado. Parece como si la muerte llegara en las ocasiones más inoportunas. Tras ellos aguarda un gran ejército de esqueletos, que usan como escudos las tapas de los ataudes. El otro eje inferior lo forma un carruaje conducido por dos esqueletos, un montado en el carro y otro sobre el caballo. Entre ambos ejes queda un vació en el que destaca un ataud abierto con una persona momificada y otra de blanco con medio cuerpo aplastado por éste.

Al fondo abundan los fuegos humeantes, las peñas secas y los árboles muerto. No hay nada vivo en este paraje. Se aprecian algunas escenas aisladas como un esqueleto ejecutando a un hombre de rodillas, arriba a la derecha.

En cuanto al cromatismo podemos decir que hay un claro predominioo de ocres, marrones y algún gris azulado. Ninguno de los colores evocan a los azules de Leonardo o los rojos vivos de Tizziano. Todo es muerte.

Este artista tiene más obras, y en ellas predomina un sentido sarcástico excelente así como una natural inclinación hacia temas populares y cercanos, lejos de los grandes temas mitológicos o religiosos que priman en estos momentos.

JUEGO DE NIÑOS

LA COSECHA o LA SIESTA

EL SACRIFICIO DE LOS INOCENTES

 

 

El preciosismo del detalle es otra de las características de este pintor del siglo XVI que ha pasado a la posteridad en un segundo plano. No fue así para algunas generaciones posteriores pues su estilo personal influyó a muchos pintores barrocos de los Países Bajos como Jordaens, Teniers y Vermeer de Delft (a los cuales veremos entre otros, quizá, en un próximo post sobre ” los otros barrocos”).

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