El Congreso de Viena (1815)

Al igual que la revolución francesa marca el inicio de la historia contemporánea, el Congreso de Viena (1815) va a marcar un antes y un después, es el periodo de la Restauración.

La Restauración es un movimiento que se da en Europa a principios del siglo XIX que pretende la reposición en el trono de un rey destronado o del representante de una dinastía derrocada. Podemos datar su inicio en 1815 con el Congreso de Viena y su fin en 1848 con el triunfo de las sublevaciones del modelo liberal-burgués.

Metternich, representante de Austria en el Congreso de Viena.

En el Congreso de Viena se reúnen, entre otras, las potencias vencedoras de Napoleón -es decir, Gran Bretaña, Rusia, Austria, Prusia- y la propia Francia.

Tienen lugar varios encuentros. Con la Primera Paz de París, colocan a  Luis XVIII en el trono francés. En el propio Congreso de Viena tratan temas de fronteras. Por la vuelta de Napoleón durante cien días tiene que celebrarse la Segunda Paz de París y finalmente, firman la Santa Alianza. Este pacto acuerda defender los principios del cristianismo, conforme a un tratado elaborado por el zar ruso Alejandro I, cuyos signatarios iniciales fueron: Austria, Prusia y Rusia. Gran Bretaña se muestra contraria a la intervención en países en revolución y  el Papado afirma que es un documento deísta no representativo de la verdadera fe, por lo que ninguna de ellas no participa. Gran Bretaña, propondrá entonces la creación de la Cuádruple Alianza (Gran Bretaña, Prusia, Rusia y Austria).

El Congreso de Viena tiene como principios teóricos: el legitimismo, la responsabilidad internacional de las potencias, el debate de conflictos mediante congresos (en lugar de la  guerra) y la intervención.

  • LEGITIMISMO: defendía la licitud de las monarquías absolutas, ya que éstas eran de origen divino, en contraposición de los ideales liberales.
  • RESPONSABILIDAD INTERNACIONAL DE LAS POTENCIAS: los estados del Congreso de Viena pensaban que las insurrecciones eran “contagiosas” entre países fronterizos, por lo que las potencias tenían responsabilidad unas frente a otras.
  • CONGRESOS: los teóricos de la Restauración defendieron los Congresos como medio de resolución efectivo en lugar de las guerras, sin embargo, este principio se contradice con el siguiente.
  • INTERVENCIÓN: los países hegemónicos, por esa responsabilidad que se habían adjuducado a sí mismos, tener el poder de intervenir con el ejército y sus tropas en países donde corriera peligro la estabillidad monárquica.

A estos principios teóricos se suma un nuevo reparto del territorio europeo, con el cual, van a perseguir dos objetivos básicos:

  • ampliar los territorios de los países vencedores de Napoleón.
  • bloquear territorialmente a Francia con la creación de varios “Estados tapón” a su alrededor.

En este power-point de Luis José Sánchez Marco se explica perfectamente todo el proceso de los cambios territoriales.

Este tema es muy extenso y conocemos muchos datos acerca de él, protagonistas, textos de la época, consecuencias, países secundarios, etc., pero de momento nos conformaremos con este primer acercamiento.