Entrevista a Felipe González (extracto El País)

Llevaba unos días pensando que no había escrito nada sobre la Unión Europea en mi blog cuando me encuentro con una entrevista de Felipe González publicada en el periódico español El País (9 de mayo de 2010) que trata precisamente sobre este tema y otros muy relacionados. Europa le había encargado presidir un grupo de reflexión sobre el futuro de la UE y tras 18 meses de estudio les ha presentado cine propuestas, algunas de ellas, urgentes.

Algunas de sus conclusiones son que Europa lleva cierto retraso (el dice 15ó 20 años) en el avance del proyecto común y que ahora, precisamente con la oportunidad que muestra la crisis económica, sería un buen momento para afianzar las instituciones y la política común.

Aunque os he adelantado esto, no me resisto a compartir algunos extractos de esta entrevista pues las palabras de este hombre, ex-presidente del gobierno español (1982-1996), no suelen tener desperdicio. Vamos allá:

Algunas de sus consideraciones sobre Europa:

P. ¿Estamos en una batalla entre políticos y mercados?
R. No son los mercados. Es la actuación de los agentes ligados al poder financiero. La contradicción más grande que estamos viviendo es que la operación de rescate de las entidades financieras privadas por sus propios errores se ha hecho a costa de los contribuyentes y ha desequilibrado las cuentas públicas. Los operadores en este momento denuncian el desequilibrio de las cuentas públicas provocado por la crisis financiera, más sus consecuencias, para desestabilizar los mercados. Pero simplifiquemos, a mi juicio, ya se está incubando la siguiente explosión financiera.


P. ¿De qué manera?
R. Hemos rescatado de la anterior al sistema financiero global con porcentajes altísimos de producto bruto y no se ha cambiado nada del comportamiento que nos ha llevado a esa crisis, por tanto, cual es el ejercicio del poder que reclamo, que el mercado funcione con unas reglas claras y unos controles claros, el financiero sobre todo, porque es el que ha provocado la implosión.

[…] si la economía mundial crece a un 4 % y el comercio mundial al 4,5 % y los movimientos de capital al 60 % acumulativo, algo no funciona bien. Tiene que haber un sistema de semáforo, y lo dije ya hace muchos años, que diga si crecen los movimientos de capital tres veces más que la economía real, muy bien, está financiándose el futuro y tal, muy bien. Pero a partir que crezca 4 veces mas, habrá que tener una señal amarilla y roja inmediatamente después para pararlo, no.

[…]

R. A mí me importa mucho más saber por qué en Europa el efecto de la crisis es mayor que en el lugar de su origen primigenio que es EE UU. A mi me parece que en Europa es más difícil el proceso de toma de decisiones y se ve con menos optimismo la recuperación postcrisis. Esto es lo que me preocupa. En Europa se proyecta esa crisis sobre una Europa que no ha hecho esos cambios estructurales que se comprometió hacer en el 2000 cuando detectó que perdía competitividad, que su crecimiento era demasiado pequeño, que tenía problemas demográficos graves, adaptación a la sociedad del conocimiento. Por tanto la crisis se ha producido sobre una estructura europea digamos obsoleta, distanciada de la capacidad de inserción en la economía global, esto es lo que pasa.

Y en España.

P. ¿Cómo ve que España puede salir de esta?
R. En España estábamos perdiendo competitividad durante muchos años y estábamos consumiendo lo que no ahorrábamos. Estábamos consumiendo a nivel interno en exceso de ladrillo y cemento. Digamos que ha habido dos burbujas, la burbuja que ha explosionado, que nos afecta a todos que es la financiera y una burbuja que era la nuestra, la inmobiliaria, esos dos efectos encadenados han puesto de relieve que nuestro modelo productivo tiene que adaptarse y cambiar rápidamente con elementos añadidos a los que tienen que hacer otros. Pero la competitividad alemana en la economía global también ha decaído. En la economía europea no, pero en la global también, por tanto el mensaje es para todos. Podríamos decir, lo hicieron bien los suecos, lo hicieron bien los daneses, lo hicieron bien los finlandeses, pues si, pero no por la aplicación de la estrategia de Lisboa, sino por su propia convicción previa a la estrategia de Lisboa de la necesidad de adaptación.

[…]

P. ¿Algunos economistas han propuesto un ajuste durísimo y un recorte salarial de hasta el 20 %?

R. Sin duda hay que hacer un ajuste repartido. Pero por qué del 20%, en base a qué, porque no el 20 % mas
de productividad por horas de trabajo, porqué no invierten la oración, porque lo que no podemos hacer en la economía global es competir por salarios bajos. Competir a la baja salarial no le va a dar a Europa ningún margen de ventaja si quiere mantener la cohesión social. Pero si quiere liquidar la cohesión social y hacer un modelo Singapur, indio, pero creo que esto no es el propósito. El propósito es ganar valor añadido creciendo la economía y sostener la cohesión social. ¿Vamos a competir, con qué?, con un país emergente como Brasil por salarios baratos. Esto está fuera de toda perspectiva razonable.

Tras estas valoraciones dejaré que cada uno saque sus propias conclusiones.

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Cómo se gobierna: diferencias entre sistemas políticos.

A raíz de una película que ví recientemente (La Ola), en la que un profesor daba un seminario sobre la autocracia, pensé que sería interesante esbozar aquí las diferencias, de forma sumaria, entre unos sistemas políticos y otros.

En primer lugar, hay dos grandes bloques: la autocracia y la democracia. Con unas nociones básicas de griego ya tenemos la primera pista. La autocracia es el poder de uno mismo, mientras que la democracia es el poder del pueblo. Pero veamos los matices.

Montesquieu

Montesquieu

La autocracia es la concentración del poder en unas solas manos, con la consecuente falta de poder y control por parte de los destinatarios de ese poder. La democracia se basa en la separación de poderes (defendida por Montesquieu) y la existencia de una constitución limita y garantiza esos poderes. Ahora sí que vemos la diferencia clara. Pero la cosa no queda aquí y se complica un poco más con diferentes sistemas políticos dentro de estas dos grandes formas generales.

Dentro de la autocracia hay dos formas de gobierno básicas: la autoritaria y la totalitaria. A simple vista parecen iguales, pero hay una sutil diferencia.

Una autocracia autoritaria es aquella en la que el poder se concentra en unas solas manos y ejerce todo el control político, económico y social. Ejemplo de este tipo de gobierno es el reinado absoluto de Luis XVI, o los despotismos ilustrados del siglo XVIII, o la dictadura de Primo de Rivera o incluso los Neopresidencialismos iberoamericanos.

Por otro lado, una autocracia totalitaria es auqella en la el poder se concentra en unas solas manos y jerce todo el control político, económico, social y, además, ideológico. Es el caso del nazismo, fascismo y comunismo, que ascienden en el periodo de entreguerras.

Por su lado la democracia puede presentar básicamente tres tipos de sistemas: el presidencialista, el semipresidencialista y el parlamentarista.

El sistema presidencialista es aquel en el que hay una separación total entre poder ejecutivo y legislativo y es un sitema republicano. El presidente es el jefe de estado y jefe de gobierno, además de ser elegido directamente por los ciudadanos. En este sistema el presidente no puede disolver el parlamento y el parlamento no puede derrocar al presidente ni tiene voto de censura. El gobierno de Estados Unidos funciona con este sistema.

Muy similar es el sistema semipresidencialista, que también es republicano. Aquí el presidente de la República es legido directamente y el Primer Ministro es elegido por el Parlamento. El primero enfoca sus funciones generalmente a la política exterior, mientras que el segundo se encarga de la política interior. Este sistema es el que funciona en Francia.

El parlamentarismo, por su parte, es un sistema que admite un monarquía o una república. En él hay colaboración entre los poderes ejecutivo y legislativo. El jefe de Estado tiene una función meramente representativa, y el gobierno necesita la confianza del parlamento, aunque tiene iniciativa legislativa. El Parlamento controla al gobierno mediante ruegos, preguntas, mociones de censura y cuestiones de confianza. Este es el sitema que nos rige en España desde la Constitución de 1978.

Espero que este pequeño galimatías os haya servido para aclararos un poco el asunto y entender, por ejemplo, de qué hablan cuando tratan las cuestiones electorales de otros países en las noticias de la televisión o la prensa. ¿Y tú, has elegido el tuyo? Os dejo esta reflexión:

Chiste gráfico de El Listo

Chiste gráfico de El Listo

El sistema electoral estadounidense:

Una aproximación para profanos en el tema

Es actualidad. Todos los medios de comunicación están pendientes de ello. Este año hay elecciones en el país que gobierna al mundo. También en España, pero eso es otro tema…

El sistema electoral ha sido muy debatido dada su peculiaridad. Para algunos, es el modelo más democrático que se conoce, para otros es un gran circo con escasa representatividad de los ciudadanos y con muchas pérdidas de votos por el camino. Yo me encuentro en tre los que opinan lo segundo, por lo que -aviso de antemano- puede que este no sea el más objetivo de mis artículos.

Partimos de la base, de que el sistema político estadounidense es un sistema republicano, presidencialista (es decir, con más peso de éste que del parlamento), bicameral (con la Cámara de Representantes -en base a la población- y el Senado – de 100 miembros, dos por Estado-.) y bipartidista (donde sólo el partido demócrata y el republicano pueden participar).

George W. Washington. Primer Presidente de los Estados Unidos

Creo que con estos datos ya podemos abordar la cuestión con cierta claridad. Se trata de un proceso electoral, largo, o incluso muy largo, pues dura cerca de un año. Tiene por tanto, varias fases.

1.- ELECCIONES PRIMARIAS:

Cada partido elige a sus candidatos. Para ello, los ciudadanos que se inscriben como votantes de uno u otro, eligen a sus preferidos. Los candidatos del mismo partido se enfrentan en debates y ganan por número de votos en cada uno de los Estados. Es decir, cada candidato asume todo un Estado, si obtiene la mayoría en el mismo.

La ventaja es que los ciudadanos eligen qué representante quieren para su partido (si esto sucediera en España, Bono ya sería presidente desde hace años) y por tanto, es más democrático. El inconveniente es que tienes que inscribirte, y por tanto, se pierde en parrticipación real (si eso sucediera en ESpaña el porcentaje de votantes sería muy inferior al actual).

2.- LA CONVENCIÓN NACIONAL

En este acontecimiento cada partido se reune en una ciudad, escogida de forma premeditada, y congrega allí a sus delegados de partido por cada estado. Es unaa gran fiesta en la que desde el principio ya se sabe quién será el candidato del partido a las nacionales, pero sirve para que éste se asegure el apoyo de sus rivales dentro del partido. Es importante también porque los candidatos eligen a su mano derecha, que será vicepresidente en caso de salir ganador.

3.- LA CAMPAÑA

En este período se intenta captar el voto de los partidarios de los otros candidatos y el de aquellos indecisos que no participaron en su momento. Supone una gran inversión de fondos para campañas televisivas y otros tipos de propaganda electoral. El ganador en cada uno de los Estados es, de nuevo, el que computa para sí todos los puntos de mismo. De nuevo, hay pérdidas de votos por el camino.

4.- LAS ELECCIONES

Cada estado tiene un número de miembros del Colegio Electoral que vota por el presidente en nombre de los votantes. El número de miembros refleja la representación del estado en el Congreso. El ganador en cada circunscripción electoral contabiliza a su favor todos los votos emitidos en ese estado, mientras que el resto de los candidatos no obtiene ninguno.

La conspiración (Dan Brown)

Dan Brown, el conocido autor de las novelas de El Código Da Vinci y Ángeles y demonios, es el responsable de esta novela de acción. Mucho menos conocida que las anteriores y anterior a las mismas, avanza en un sentido muy diferente. Deja a un lado a Robert Langdon, el protagonista de las anteriores, para contar las peripecias de Michael Tolland, un oceanógrafo estounidense y Rachel Sexton, trabajadora de los servicios de inteligencia de dicho país e hija del senador candidato a la Casa Blanca.

El descubrimiento de un metorito con vida extraterrestre les lleva hacia las frías tierras del Polo Norte para autentificar el descubrimiento de la NASA. Este descubrimiento supone un revés para el senador, pues había basado su crítica al gobierno en el despilfarro del actual presidente, que había invertido gran parte del presupuesto en la agencia espacial sin obtener grandes resultados. A partir de aquí, es cosa del lector desenmarañar la trama.

Sólo apuntar que en este caso Brown se olvida de las obras de arte y las asociaciones secretas espirituales para adentrarse en el mundo de la ciencia ficción, con toques de política (mentiras, líos de faldas, corrupción…) y un ritmo vertiginoso en la narración.

Lo peor del libro: que sus capítulos son tan breves que si no te lees seis ante de dormir no te quedas tranquilo, y aún así dices “sólo uno más”. Por tanto, un libro no apto para curiosos y ansiosos.

Para saber más:

  • Enlace con críticas sobre el libro (en inglés).
  • Crea tu propia novela de Dan Brown. Este enlace es bastante divertido. Una buena crítica para tomarla con sentido del humor. Yo me hice más de diez…