Gerardo Groote y la “Devotio Moderna”

Muchos creen que la renovación de la Iglesia católica se inició con el Concilio de Trento como respuesta a la reforma protestante, pero el estudio de los siglos precedentes demuestra que ésa, la renovación espiritual, era una inquietud que ya estaba presente con anterioridad.

En el siglo XIV toma forma en la conciencia de los fieles la diferencia entre la Iglesia como es y el ideal de la Iglesia como debe ser. De esa opinión surgirá una efervescencia espiritual de gran alcance, cuyas manifestaciones más interesantes serán: WYCLIF en Inglaterra; SAVONAROLA en Florencia, Jan HUSS en Bohemia (actual rtepública Checa) y Gerardo GROOTE y su “Devotio Moderna” en los Países Bajos.

Uno de los movimientos más fecundos de renovación espiritual fue, como hemos dicho, la “Devotio Moderna“, corriente espiritual que brotó en la segunda mitad del XIV en los Países Bajos por obra de Gerardo GROOTE, corriente que se canalizó en la asociación de los “Hermanos de la Vida en Común“.

Gerardo Groote nunca fue sacerdote, aunque se dedicó a la predicación exhortando a guardar los mandamientos, asistir a los oficios divinos y a ejercitar las obras de misericordia. En sus predicaciones reprendía los vicios, condenaba la usura y criticaba a los monjes vagabundos y a los sacerdotes que no cumplían con su misión. Su recomendación más frecuente era su insistencia en un cristianismo interior.

A finales del siglo XIV (1374), Gerardo Groote cedió su casa a un grupo de mujeres para que viviesen en común, y redactó los estatutos de la comunidad: deberían vivir en común, sin clausura ni votos monásticos, ni hábito especial, y dedicadas a ejercicios espirituales y a labores manuales. Esta comunidad fue denominada “Hermanas de la Vida en Común“.

Mayor importancia alcanzaron los Hermanos, que se trataba de una institución de tipo nuevo que no quería ser una Orden Monástica y que aspiraban a realizar el ideal de la Iglesia primitiva. Pocos eran sacerdotes, y al entrar prometían guardar continencia y, aunque sin voto de pobreza, renunciaban a la propiedad individual de sus bienes poniéndolo todo en común, y sustentándose del fruto que producía el trabajo de todos. Este trabajo era manual y consistía principalmente en copiar códices.

Con el tiempo llegaron a dirigir algunos colegios. Erasmo estudió de niño con ellos, y sus casas se multiplicaron en el siglo XV por todos los Países Bajos.

Erasmo de Rotterdam pintado por Alberto Durero.

Erasmo de Rotterdam pintado por Alberto Durero.

Esta devoción se llamaba moderna porque quería reaccionar contra la antigua, o sea, la de carácter más escolástico. Todo para ellos se centra en la práctica: imitar prácticamente a Cristo ( como hará Tomás Kempis), imitar su humildad, su paciencia, su obediencia, su sencillez, etc. Lo que quieren estos devotos es sentir las cosas espirituales. Por último hay que subrayar su ascetismo y, de manera especial, su biblicismo, características que encontramos en Erasmo.

Deventer (Holanda)

Deventer (Holanda)

Pero quizá la característica más propia de esta escuela sea la metodización de la vida interior. La oración mental nadie la ha reglamentado tanto como ellos. Sabemos que los Hermanos de la Vida en Común de Deventer (Holanda) meditaban el sábado sobre los pecados; el domingo sobre el reino de los Cielos; el lunes sobre la muerte; el martes sobre los beneficios de Dios; el miércoles sobre el juicio; el jueves sobre el infierno; el viernes sobre la pasión.

Aviso a quienes quieran navegar en busca de más información sobre este tema, que vayan con cautela, ya que la información en Internet sobre este tema es escasa, en otros idiomas y, a menudo, incompleta o errónea. Para ampliar este asunto recomiendo que se acuda a una biblioteca tradicional. Este ha sido uno de los motvos que me han movido a escribir este artículo.

Otros Renacimientos: Pieter Brueghel, el Viejo

¿Alguien calificaría esta obra de Renacentista?

Pues así debe considerarse, ya que pertenece al pintor Pieter Brueghel, prcedente de los Países Bajos en el siglo XVI. Efectivamente, esto no es Leonardo ni Miguel Ángel, pero a éstos ya sé que los conocéis de sobra. Me parecía interesante ampliar un poco los puntos de vista sobre ese arte tan reducido que estudiamos todos en el instituto. Pues bien, este es un cuadro renacentista porque se cnetra en las preocupaciones del hombre (antropocentrismo) y no es un cuadro de difusión de ideas religiossas, que sería lo más propio de la Edad media. El cuadro del que hablamos se llama El Triunfo de la muerte y está pintado con temple y óleo sobre tabla. Además se puede visitar en el Museo del Prado.

Se trata de una composición en cruz de San Andrés lo que da gran dinamismo a la obra. En primer plano tenemos un montón de cadáveres hacinados y junto a ellos la mesa redonda con manteles blancos de un banquete inacabado. Parece como si la muerte llegara en las ocasiones más inoportunas. Tras ellos aguarda un gran ejército de esqueletos, que usan como escudos las tapas de los ataudes. El otro eje inferior lo forma un carruaje conducido por dos esqueletos, un montado en el carro y otro sobre el caballo. Entre ambos ejes queda un vació en el que destaca un ataud abierto con una persona momificada y otra de blanco con medio cuerpo aplastado por éste.

Al fondo abundan los fuegos humeantes, las peñas secas y los árboles muerto. No hay nada vivo en este paraje. Se aprecian algunas escenas aisladas como un esqueleto ejecutando a un hombre de rodillas, arriba a la derecha.

En cuanto al cromatismo podemos decir que hay un claro predominioo de ocres, marrones y algún gris azulado. Ninguno de los colores evocan a los azules de Leonardo o los rojos vivos de Tizziano. Todo es muerte.

Este artista tiene más obras, y en ellas predomina un sentido sarcástico excelente así como una natural inclinación hacia temas populares y cercanos, lejos de los grandes temas mitológicos o religiosos que priman en estos momentos.

JUEGO DE NIÑOS

LA COSECHA o LA SIESTA

EL SACRIFICIO DE LOS INOCENTES

 

 

El preciosismo del detalle es otra de las características de este pintor del siglo XVI que ha pasado a la posteridad en un segundo plano. No fue así para algunas generaciones posteriores pues su estilo personal influyó a muchos pintores barrocos de los Países Bajos como Jordaens, Teniers y Vermeer de Delft (a los cuales veremos entre otros, quizá, en un próximo post sobre ” los otros barrocos”).