La Gran Sultana

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La Gran Sultana

Teatre Garou estrena la obra “La Gran Sultana” de Miguel de Cervantes el Viernes 13 de enero a las 22:00 horas y el sábado 14 de enero alas 21:00 horas en el CCC L’Escorxador de Elche.

El precio de las entradas es de 5 € y se pueden consegir contactando por correo con el grupo a través de la dirección teatregarou@hotmail.com

Esta actuación está dedicada a nuestro compañero y amigo José Luis Palazón Lorente (1981-2011).

 

Sobre la obra literaria de “La Gran Sultana”.

La pieza de La Gran Sultana fue escrita por Miguel Cervantes de Saavedra en 1615 en los últimos años de su vida y califica esta comedia como “nunca representada”. Y lo era, y lo siguió siendo durante muchos siglos. Esto es debido a lo arriesgado del conjunto literario ya que “La Gran Sultana” es un alarde de modernidad. Esta modernidad de la obra la vemos en tres aspectos básicos.

El primero de ellos es el canto a la tolerancia que nos ofrece el tema central de la obra – el amor entre un sultán islámico y una dama cristiana-. La tolerancia también la vemos en las relaciones del resto de personajes: los sirvientes del Sultán, son un islámico y un cristiano; se da una profunda relación entre el cadí islámico y el preso cristiano al que juzga  (Madrigal), hay dos cautivas cristianas en la corte del turco, etc. El asunto de la tolerancia entre culturas, no podemos negar que es un tema de rabiosa actualidad.

El segundo rasgo de modernidad lo encontramos en la fuerza del personaje femenino central – la sultana- que con su voluntad logra cambiar las ideas del dirigente de un país, logra salir beneficiada y beneficiar a los suyos. Cabe destacar que esto se da en el contexto de un harem en la Corte del turco con una fuerte presencia masculina. En este caso, la defensa de la igualdad en la toma de decisiones y en los papeles dentro de la sociedad es un tema totalmente contemporáneo en las sociedades occidentales, y mucho más en las sociedades islámicas donde el movimiento feminista se está empezando a desarrollar.

El tercer rasgo de modernidad lo observamos en el guiño a la homosexualidad de uno de los personajes – el cadí de Estambul y sus “coqueteos” con muchachos más jóvenes que sale a relucir en sus conversaciones con Madrigal-, y hasta el propio sultán al elegir a Lamberto (travestido de mujer como Zelanda) entre todas las mujeres de harem.

Esta modernidad de la que hablamos es la razón de que esta obra del repertorio clásico español, del aclamado “Siglo de oro”, haya sido escasamente representada y hubo de esperar a 1992, en el contexto del V Centenario del Descubrimiento de América y el encuentro de culturas, para ser representada sobre las tablas madrileñas.

Otro de los valores de esta obra es la perfecta conjunción de comedia y drama en una misma pieza. La comedia está construida a base de tres “microcosmos” dramáticos—el Sultán y Catalina de Oviedo,  el amor cautivo de Zaida (Clara) y Zelanda (Lamberto), y el chocarrero Madrigal, encarnando la figura del pícaro—. Cervantes astutamente aúna estos tres microcosmos en el espacio del harem, donde la heterogeneidad se anula.

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Don Juan Tenorio

Don Juan Tenorio es una de las obras cumbre de la literatura dramática española, que ha trascendido a la cultura popular como la figura de un ligón, un hombre que busca continuamente el amor de las mujeres sin importarle los medios que usa para ello. Muchas versiones se han hecho de esta obra, muchísimas. Pero la que ahora nos interesa es la que escribió don José Zorrilla, dramaturgo español del siglo XIX encuadrado en el movimiento romántico.

Este vallisoletano vivió entre 1817 y 1893 y fue muy prolífico en sus obras. De ellas podemos destacar las leyendas en verso de “A buen juez, mejor testigo” y el drama “El zapatero y el rey”. Fue coetáneo de otros dramaturgos como el duque de Rivas, Martínez de la Rosa o Juan Eugenio Hartzenburg.

En cuanto al que nos ocupa, Don Juan Tenorio, es un drama religioso-fantástico en dos partes. La obra se inspira en otra anterior de Tirso de Molina, llamada “El burlador de Sevilla y el convidado de piedra”, de 1630.

La obra está estructurada en dos partes:

La Primera Parte consta de cuatro actos, divididos en varias escenas, y transcurre en una sola noche:

Acto I, «Libertinaje y escándalo», con dieciséis escenas, se desarrolla principalmente en la hostería de Buttarelli.
Acto II, «Destreza», con doce escenas, se desarrolla principalmente en las calles frente a la casa de Doña Ana.
Acto III, «Profanación», con nueve escenas, se desarrolla principalmente en el convento.
Acto IV, «El Diablo a las puertas del Cielo», con once escenas, se desarrolla principalmente en la casa de Don Juan.

La Segunda Parte se divide en tres actos. Transcurre también en una sola noche, pero 5 años después de los sucesos de la primera parte:

Acto I, «La sombra de Doña Inés», con seis escenas, se desarrolla principalmente en un panteón y en el cementerio.
Acto II, «La estatua de Don Gonzalo», con cinco escenas, se desarrolla principalmente en la casa de Don Juan.
Acto III, «Misericordia de Dios, y Apoteosis del Amor», con cuatro escenas, incluyendo la última escena que sólo tiene un dialogo recitado por Don Juan en el cementerio con el que termina la obra.

El argumento es bien conocido, se trata de un joven don Luis de haberle ganado la apuesta que hicieron un año antes, por haber sido él quien más hombres ha matado y más mujeres ha conquistado. De esta manera, se embrabuconan y renuevan su apuesta, poniéndo en juego esta vez la mano de doña Inés, una novicia. Enterado el padre de ésta, don Gonzalo, hará lo posible para que este descarado no se salga con la suya, con tal mala suerte que muere en el intento en mano del propio don Juan. En la segunda parte de la obra, cinco años después, las imágenes de los muertos se le aparecen para amenazarle con el fuego eterno si no está arrepentido de todas sus fechorías.

En fin, una historia de pasiones y traiciones, muy entretenida y con la espectacularidad especial que dan siempre los difuntos en las historias de arrepentimiento. Recomendada.

PS: Os recuerdo que el 23 de abril es el día del libro y no está de más regalar a alguien un bonito ejemplar, o ¿por qué no? regalarse uno mismo.

Cuento de navidad

Este es uno de los libros que más huella han dejado en mí. No quería hacer dos artículos seguidos sobre libros, pero es que el tema venía muy bien para estas fechas. Este libro, Cuento de Navidad, fue escrito por Charles Dickens, uno de los mejores literatos de la historia universal. La escribió en 1843, con un estilo entre neogótico (demostrado en su gusto por las apariciones fantasmagóricas) y realista (con la historia de la familia del pequeño Tim).

Oficina de Srooge y Marley

Oficina de Srooge y Marley

El argumento es bastante sencillo: el señor Srooge es un avaro materialista al que no le importa nadie, ni tan siquiera en unas fechas tan señaladas como la navidad. Por la noche al lllegar a casa le visitarán tres fantasmas que le mostrarán el pasado, el presente y el futuro y le harán reflexionar sobre el camino que ha elegido en la vida.

Quizá no hayáis leído el libro pero hay numerosas adaptaciones en cine, televisión e incluso animación. Si todavía no habéis pensado en los regalos de navidad, ésta puede ser una bonita idea. Y si estáis apurados con la crisis, no olvidéis que éste libro – y otros muchos- está en todas las bibliotecas públicas.