¿Quién fue Enrique VIII?

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Para empezar, diremos que Enrique VIII fue rey de Inglaterra, concretamente desde 1509 hasta 1547, año en que murió. Fue hijo de Enrique VII (1457-1509) fundador de la dinastía Tudor, al poner fin a la Guerra de las dos Rosas.  Enrique VIII, no era el primogénito, así que heredó el trono tras la muerte de su hermano Arturo.

Lo más conocido de Enrique VIII fue que estuvo casado con seis mujeres, concubinas aparte, pero además pasó a la historia por otros hechos destacables como: ejercer una monarquía absolutista en su país y romper con la Iglesia católica para fundar una nueva doctrina religiosa, el anglicanismo.

1.- Sus mujeres.

Para entender algunos aspectos de su política debemos entender primero su vida personal, pues estuvo muy ligada a la evolución de la nación.

1.- CATALINA DE ARAGÓN. Era hija de los reyes católicos, y se casó primero con Arturo, el hermano mayor de Enrique. Enrique y Catalina tuvieron una niña, María, pero ninguno de los hijos varones sobrevivió. Esto enfadó mucho a Enrique y solicitó al Papa la anulación matrimonial. Esto le sirvió de pretexto ante su objetivo de casarse con Ana Bolena. Como no consiguió la bula papal, se separó de la iglesia y obtuvo el divorcio a través del parlamento inglés.

2.- ANA BOLENA. Su papel fue determinante en la creación de la nueva doctrina, ya que ella creía en ciertas ideas protestantes. Se casó con Enrique y tuvieron como descendencia otra niña, Isabel, pero luego no pudo tener más niños. Por ello, Enrique la acusó de adulterio y otros cargos para deshacerse de ella, siendo decapitada. Así quedó libre para el tercer matrimonio.

3.- JUANA SEYMOUR. Al igual que Ana, era dama de compañía de la anterior esposa de Enrique. Ésta logró darle un descendiente varón, Eduardo VI, pero ella murió de fiebres a los seis días del parto.

4.- ANA DE CLEVES. Su cuarta esposa duró apenas seis meses. Para su separación alegó que el matrimonio no se había consumado, y la declaró “hermana del rey”, quedando durante toda su vida como amiga de la familia real.

5.- CATALINA HOWARD. Duró dos años de matrimonio, declararon la nulidad y la dacapitaron, como a su prima, Ana Bolena. Está visto que era arriesgado formar parte de la realeza en Inglaterra, sobre todo, si eras mujer.

6.- CATALINA PARR. Este hombre sufría debilidad por las “catalinas”, así que se hizo con la tercera. Parece que con ella encontró la horma de su zapato, ya que ésta se había casado ya dos veces, Enrique era su tercer esposo, y aún le quedó por conocer un cuarto. El cuarto fue Thomas Seymour, tío de Eduardo VI (hijastro de Catalina, no sé si me seguís).

2.- Sus acciones.

En el ámbito político logró aumentar el poder real (en detrimento del eclasiástico) al tiempo que fortalecer el Parlamento como institución, tanto de consulta del rey como de representación de los ciudadanos del rey. A través de complicados y contradictorios pactos con Francia (con Francisco I) y España (con Carlos I de Austria), logró cierta trascendencia a nivel europeo y este hecho se reforzó por la creación de una magnífica flota de guerra. Realizó algunas campañas en Escocia, pero no le sirvieron para unificar Gran Bretaña.

En el ámbito socio-cultural podemos decir que Enrique VIII fue un gran mecenas. De hecho, Hans Holbein el joven, pintó numerosos retratos suyos y de su corte. Estuvo atraido por la música, la lectura, el teatro y por ello, mantuvo una gran amistad con el humanista Thomas Moro, hasta que decidió decapitarle por ser más fiel al Papa que a su nueva iglesia.

En cuanto a la religión, ya hemos dicho, que fue trascendental el proceso de nulidad de su matrimonio con Catalina de Aragón, a través del cardenal Wolsey, que era su canciller (equivalente a primer ministro). El hecho de que Carlos I de España, fuese sobrino de Catalina y estuviera en contra de esa nulidad, hizo al papado declinar la petición. Así, con su poder de monarca absoluto, decidió romper las relaciones con Roma, y declarar que a partir de ese momento, no se reconocería la autoridad del Papa en Inglaterra. A partir de ese momento, la máxima autoridad, real y eclesiástica, era el rey de Inglaterra, como representante de Dios en la Tierra. A partir de aquí, fueron sumando las reformas que creyeron convenientes para hacer una religión “a la carta”. Tomaron muchas ideas de los calvinistas -que ya habían logrado su revolución en el norte de Europa-.

3.- Su legado.

Como hemos visto, Enrique VIII tuvo tres hijos (un niño y dos niñas) y todos pudieron gozar del trono de su padre, cada uno a su debido tiempo. Por supuesto, el primero en gozarlo fue Eduardo VI (1547-53) a pesar de contar con sólo 9 años. A su muerte subió al trono su esposa Juana, aunque sólo por nueve días, porque el pueblo prefería  a su hermanastra María I Tudor, tal y como había dispuesto Enrique VIII.

María I (hija de Catalina de Aragon) entre 1553-1558, intentó revocar todas las medidas religiosas de su padre pues ella , era fervientemente católica. Su muerte dio al traste con sus esfuerzos porque su hermanastra Isabel I, restableció el anglicanismo y se erigió cabeza de la Iglesia Anglicana. Por su negación a casarse y tener hijos, Isabel I fue la última de los Tudor.

El arquitecto: Christopher Wren

Cuando hablamos de arquitectura barroca, inmediatamente hablamos de los grandes maestros italianos Bernnini y Borromini, pero el Barroco no sólo tuvo difusión en Italia. En Francia destacó Jules Hardouin Mansart, creador de la Iglesia de Los Inválidos, así como Lemercer y Le Vau.  En  España destacan  Juan Gómez de Mora, arquitecto del Madrid de los Austrias, y los hermanos Churriguera, que crean ese estilo rococó español tan característico. Pues en Inglaterra, el arquitecto barroco por excelencia fue Christopher Wren.

Biografía:

Nacido en 1632, era además de arquitecto, científico y matemático, y era muy respetado en el Londres de su época. Tras sus estudios en Oxford, visitó París, donde recibió la influencia de la arquitectura de la época y conoció a Bernini, el maestro italiano.

Su gran oportunidad le vino en 1666 con el incendio de Londres, ya que le nombraron supervisor del Acta de Recontrucción de la ciudad. Finalmente, su plan -que era más ambicioso- no se llevó a cabo, pero le permitió intervenir en muchos edificios de la ciudad, en concreto, en la Catedral y en más de cincuenta iglesias.

Obras:

De las obras de Christopher Wren podemos destacar, además de la Catedral de San Pablo, a la que le dedicaremos mención especial, la Biblioteca del Trinity College de Cambridge, el conjunto de Greenwich, incluyendo el Observatorio y el Hospital Real, las iglesias londinenses de Saint Mary-le-Bow, Saint Stephen-Walbrook, Saint Peter’s Cornhill, Saint Clement Danes y Saint James en Picadilly. También proyectó numerosos edificios civiles, como el Teatro Sheldonian en Oxford y los hospitales de Chelsea.

San Pablo de Londres:

La Catedral de San Pablo de Londres destaca entre todas sus obras por tamaño y belleza. Se erigió sobre las ruinas de la anterior iglesia medieval arrasada por el fuego, que fue la primera iglesia inglesa (año 604). Lo más característico de esta catedral es su gran cúpula, la de mayor tamño del mundo, sólo superada por la de San Pedro del Vaticano. Un ejercicio de saber arquitectónico digno de admiración.


Además en su cripta están enterrados algunos personajes destacados de Inglaterra, desde Churchill hasta Lawrence de Arabia, pasando por militares como Nelson y Wellington.

La planta del edificio es una planta característica barroca. Es una planta centralizada, con nave, coro y transepto que figuran como ejes que sostienen la cúpula. La cúpula es de doble cascarón y alcanza los 11 metros de altura, al igual que la que Miguel Ángel proyectó para San Pedro. Su tambor, con 32 contrafuertes y colunas adosadas crea un efecto de peristilo romano.

La catedral cuenta con cuadros de temática religiosa de Thornhill, mosaicos, frescos y esculturas.

Al exterior destaca su fachada.

Podemos resumir así, la vida y obra de uno de los artistas más importantes y prolíficos del Barroco europeo, pero a la vez, de los menos conocidos por aquellos ajenos al tema. A partir de ahora, al menos, podrán decir ” Sí, me suena de algo”.

La Abadía de Westminster

Me encantan las catedrales góticas. Son exactamente aquello que aspiraban ser: un lugar en el que el ser humano se siente empequeñecido ante la imponencia del edificio religioso (bueno, para ellos Dios). Creo que de todos los estilos arquitectónicos, es el que más me gusta y el que más me sobrecoge. Ejemplos hay muchos, cientos, pero vamos a hablar de un caso particular: la abadía de Westminter (Londres).

Abadía de Westminster. Interior.

Abadía de Westminster. Interior.

Enrique III mandó la construcción de esta abadía en el siglo XIII, aunque tiene remodelaciones de hasta el siglo XVIII. El templo de origen benedictino, se levantó sobre una anterior basílica de tiempos normandos (1065) que a su vez, estaba levantada sobre un antiguo monasterio. Desde Guillermo I (1066) se dan en este lugar la coronación de todos los reyes de Inglaterra hasta la actualidad. para ello, cuentan con un trono que poseía la “piedra del destino” de las coronaciones escocesas, pero hace años que se devolvió a los escoceses y se la prestan a los británicos para dar solera a sus coronaciones.

La abadía es también un panteón que contiene las tumbas de los monarcas hasta Jorge II, después del cual, se enterraron en el castillo de Windsor. Además de los monarcas, están las tumbas o cenotafios (tumbas vacías) de todos los poetas, dramaturgos y escritores británicos de relevancia (Shakespeare, Jane Austen, Charles Dickens, etc.). El primero de ellos fue Geoffry Chauffer, que innició esta costumbre. A este lugar, ubicado en el crucero sur,  se le conoce como el Rincón de los Poetas. Antes de llegar a l coro, también tenemos las tumbas de Charles Darwin e Isaac Newton (algo curioso dentro de un edificio religioso), con fantásticas esculturas de los mismos.

Tumba de Shakespeare

Tumba de Shakespeare

La Arquitectura.

Como hemos dicho, se trata de un edificio gótico, con una fachada oeste flanqueada por dos torres, que son del siglo XVIII. Consta de un cuerpo central, más ancho y con un gran ventanal apuntado en la parte superior, y dos laterales con decoración típicamente gótica.

Facahada Norte de la Abadía de Westminster

Fachada Oeste de la Abadía de Westminster

La fachada norte presenta una portada típicamente gótica con tres puertas de arcos apuntados coronadas por gabletes, un segundo cuerpo de ventanales apuntados y, sobre ellos, un gran rosetón central. El tímpano de la puerta central presenta una decoración secuenciada con personajes bíblicos, los doce apóstoles y cristo en majestad dentro de un marco polilobulado rodeado de ángeles. En el parteluz hay una imagen de la Virgen con el niño. En las arquivoltas observamos decoración vegetal y de nuevo ángeles y santos.

Tímpano de la portada norte de la Abadía de Westminster

Tímpano de la portada norte de la Abadía de Westminster

Parteluz de fachada norte de la Abadía de Westminster

Parteluz de fachada norte de la Abadía de Westminster

En planta vemos un edificio de planta basilical de una sóla naves con trasepto, deambulatorio y cinco capillas en el ábside, siendo la central (la capilla de Enrique VII) mucho mayor que el resto, añadida en el siglo XVI. La nave de la abadía es la más larga de toda Inglaterra, y puede asombrar su estrechez, de sólo 10 m. Antes de llegar al trasepto se ubica el coro, donde aún en la actualidad hay un hueco para la música. Frente a él se encuentra el altar, cuyo suelo de mosaico está protegido en la actulidad.

Planta Abadía de Westminster

Planta Abadía de Westminster. 1. Nave central. 2. Claustro. 3. Sala Capitular. 4. Lady chapel o capilla de Enrique VII.

En las capillas radiales hay enterrados varios monarcas ingleses, pero destaca entre todas la Lady Chapel o Capilla de Enrique VII, cubierta por una fantástica bóveda de abanico que sobrecoge al visitante. En ella hay 95 estatuas de bronce alrededor de las tumbas de Enrique VII y su mujer Elisabeth de York. La sala fue usada por una orden de caballeros, por lo aquí sobre sus asientos de madera aparecen todos los blasones y escudos de cada uno de los linajes. En la sala que hay al norte de la capilla está la tumba de Isabel I y su hermana María, que no eran muy amigas, y por ello sólo está la estatua de la primera, que además se asienta eternamente sobre la segunda. La sala del sur contiene las tumbas de María de Escocia,  Lady Margaret, madre de Enrique VII y la reina Ana, pero ninguna de ellas tiene monumento.

Lady chapel o capilla de Enrique VII en la Abadía de Westminster

Lady chapel o capilla de Enrique VII en la Abadía de Westminster

Claustro de la Abadía de Westminster

Claustro de la Abadía de Westminster

Junto a la abadía, hay un claustro con fantásticas vistas de las torres desde el interior, que da paso a la Sala Capitular. Es una sala octogonal con decoración mural del siglo XIV y junto a ella se ubica la sala del Tesoro.

Además de su valor artístico e histórico, la abadía tiene un gran valor en la sociedad británica. Muchos la recuerdan como el lugar en  el que se celebró el entierro de Lady Di, con la música de Elton John como acompañamiento de lujo.

¿Por qué la revolución Industrial comienza en Inglaterra?

A pesar de mi vocación por la Historia Antigua,la Prehistoria y la Arqueolgía, hay episodios de la Historia Contemporánea que me fascinan. Uno de ellos es la Revolución Industrial. Así como el Neolítico supone uno de los mayores cambios en el mundo antiguo, la revolución industrial lo es en el mundo contemporáneo. Tras ella, ya nada volverá a ser igual: la economía, la sociedad, la mentalidad, etc. Eso es lo que me atrae de ella: su capacidad de transformación.

Todos sabemos algo de la revolución industrial, porque en la educación básica se estudia aproximadamente unas quince veces, mientras que los pobre visigodos son nombrados rápidamente al final de algún curso. Pero no voy a entrar al debate sobre la organización de los contenidos curriculares, no ahora.

Como decía, todos sabemos algo sobre la revolución industrial, pero quizá no hayan entendido por qué fue precisamente en Inglaterra y no encualquier otro lugar del planeta. ¿Fue la elegida? No, todo tiene su explicación argumentativa, lejos de predestinaciones azarosas.

Inglaterra reunía las condiciones para ser la cuna de la industrialización. En primer lugar, poseía capital disponible para invertir. Dicho capital procedía de sus actividades en ultramar, donde había conseguido nuevos mercados, y además obtenía importantes botines del pirateo de los barcos ingleses a potencias como España y Portugal.

En segundo lugar, Inglaterra poseía una red de comunicaciones más rápidas que otros puntos del continente. Mientras en España recorríamos las distancias con un carro y dos mulas, en Inglaterra tenían la fortuna de contar un importantes canales fluviales navegables y buenos puertos.

Hay un fatcor que no debemos olvidar. La mentalidad británica era más práctica y emprendedora. no olvidemos que estamos hablando del primer sistema democrático del mundo (Atenas no cuenta, que ese era otro tipo de “democracia”), donde no existían estructuras anquilosadas como los gremios o las aduanas interiores. Además contaba con una burgusía activa y dispuesta a invertir, mientras que en España (perdonad de nuevo la comparación) los capitales estaban paralizados en las “manos muertas”, es decir, en territorios incultivados y que por derechos de herencia tampoco se podían vender. Con ello, nuestra aristocracia, no estaba muy dispuesta a invertir el escaso capital disponible en algo llamado “trabajo”.

Por último, Inglaterra poseía de una red comercial internacional que le proveía de materias primas y le proporcionaba mercados.

La difusión de la industrialización, por tanto, no fue un fenómeno uniforme, ya que tuvo que cumplir las mismas características con las que se había dado en Inglaterra:

  • Acumulación de cpaital por aumento de producción agrícola y de población.
  • Uso de energía de vapor.
  • Desarrollo de sectores textil, siderúrgico y carbón.
  • Creación de un mercado nacional paralelo a la construcción del ferrocarril.