El mundo báltico

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Hay partes de Europa que nos resultan lejanas. De vez en cuando es interesante pasar unos minutos ante un mapa. ¿Confundes Estonia, Letonia y Lituania? Te doy unas pistas:
*Están ordenadas alfabéticamente de Norte a Sur.
*Sus capitales son Tallin, Riga y Vilnius (o Vilna), respectivamente.
*Estonia tiene islas.
*Letonia tiene un cuerno hacia arriba.
*Lituania está entre dos territorios de Rusia.
Espero que estos consejos os puedan ayudar.

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Historia del Imperio Otomano (1299–1923) Parte I

He tardado un poco más de lo habitual en actualizar, pero ya he preparado un artículo en varias entregas. Vamos a ocuparnos de nuestros vecinos orientales: los turcos. En concreto con una de las dinastías más largas  de su Historia y con una gran influencia en el desarrollo de la Historia de Europa, especialmente la del sureste. Vemos una breve introducción.

El Imperio otomano (1299-1923), también conocido como Imperio turco otomano, fue un Estado multiétnico y multiconfesional. Su máximo esplendor se da en los siglos XVI y XVII, extendiéndose por una amplia parte del Sudeste Europeo, el Medio Oriente y el norte de África, limitando al oeste con Marruecos, al este con el Mar Caspio y al sur con Sudán, Eritrea, Somalia y Arabia. El Imperio otomano poseía 29 provincias, y Moldavia, Transilvania y Valaquia eran Estados vasallos.
Por ello, el imperio otomano se puede considerar el sucesor islámico de los antiguos imperios clásicos y su especial posicionamiento entre Europa y Oriente determinó sus relaciones internacionales y muchos de sus rasgos culturales.

1.- ORIGEN.

Su origen se encuentra en las estepas de Asia Central, en Turkestán. Esta etnia se dedicaba a la ganadería (sobre todo de caballos) y al comercio, siendo casi nómadas. Su entrada en la región que más tarde dominarían, la vemos en la época Abbasí, incorporándose a las filas del ejército y en la administración.
Cuando los turcos otomanos, al servicio aún de los selyúcidas, luchan contra los bizantinos en la batalla de Mantziquert en el año 1071, comienza la ocupación de la península de Anatolia. Así, los selyúcidas crean un sultanato que abarca también Irak e Irán, que se desmembrará tras el ataque mongol en 1243. Así, la mayor parte de los territorios pasan a los mongoles, aunque sobreviven pequeñas regiones autónomas, entre ellas, el sultanato de Rüm (en Anatolia) con capital en la ciudad de Konya. De estos estados surge Utmán I (también conocido como Osmán I) que será el que dará nombre a la dinastía otomana. Con Utmán I comienza la expansión de lo que será el imperio turco.

2.- EL AUGE DEL IMPERIO.

El sucesor de Utmán I, Orhán I (1324-1360), logró las ciudades de Nicea (1331) y Bursan, estableciendo en esta última la capital y formando así un verdadero Estado. Pocos años después, hacia 1338, ya habían expulsado a los bizantinos de la península de Anatolia y habían comenzado a extenderse hacia el este y el sur, ocupando territorios de otros principados turcos. En 1354 tomaron Gallipoli, en la parte europea del Estrecho de dardanelos, que les permitirá después expandirse hacia Europa. En 1361 tomaron Adrianápolis (Edirne), más al oeste, que convirtieron en su nueva capital.
Murad I (1360-1389) comienza la expansión por Europa, que combinó con una política de pactos con la Iglesia Ortodoxa, nombró al primer Visir (de la familia Candarli que monopoliza el cargo durante todo el siglo) y fue el primero en tener el título de Sultán –pues sus predecesores gobernaban con el título de emires-. También fue el creador del cuerpo de los jenízaros, tan importante para el posterior desarrollo del imperio. Aunque en este periodo el Papa proclama la bula de la I Cruzada (1366) esta no tuvo éxito, y el sultán decidió mantener el trato preferente con los dimníes (o gentes del libro) por el que se les respeta el derecho a la vida, a sus propiedades y a su religión, a cambio del pago de un tributo. Además estamos eximidos del servicio militar. Por ello, no realizó una política que fomentase la conversión religiosa.

2.1.-Enfrentamiento con el reino de Hungría

Dado que el reino mongol estaba en expansión bajo el mandato de Tamerlán, los otomanos presionaron hacia el oeste. Tuvieron enfrentamientos con Hungría y Valaquia. No fue hasta el ascenso de Segismundo como rey de Hungría, cuando se formó una coalición contra los turcos. La victoria de los turcos en la batalla de Kosovo de 1389, dejó a Hungría como único oponente en el sudeste europeo, tomando los territorios de los Balcanes. En esta batalla murió Murad I y le sucedió su hijo, Bezayid I (1389-1403), quien mató a todos sus hermanos para ahorrarse problemas dinásticos.
Bezayid I conquistó los territorios más occidentales de Asia Menor (1390 ) y Grecia (1397) y mantuvo el enfrentamiento con Segismundo de Hungría. Para este fin creó Segismundo la Orden del Dragón (1408), a la cual perteneció Vlad II Dracul, padre del sanguinario Vlad III – personaje que inspiró el Drácula de Bram Stoker-.

En el avance otomano, llegaron en 1427 al sudoeste de Hungría, atacando la fortaleza de Galambóc, junto al Danubio. Los húngaros por tener a un joven rey en su trono, debieron confiar en un noble Juan Hunyadi, que les concedió la victoria en Belgrado en 1456, la primera para los cristianos. El siguiente rey coronado, Matías Corvino, contuvo a los turcos en varias ocasiones, y dirigió su política expansionista hacia el Imperio Germánico. De esta forma, a su muerte, los turcos hicieron una nueva embestida y tomaron Belgrado en 1521, avanzando paulatinamente hasta hacerse con la capital húngara, Buda, en 1541.

2.2.- Hasta la toma de Constantinopla

De nuevo en el este, se encontraron con un enemigo muy poderoso: Tamerlán, rey mongol. En 1402 perdieron la batalla de Ankara, y asumieron el papel de Estado vasallo de los mongoles y al año siguiente muere Bezayid, tras las luchas fraticidas, se alza con el poder Mehmed I (1413-1420).
Mehmed I y su sucesor, Murad II (1421-51), darán de nuevo unidad al Imperio. Mehmed pacta con Venecia para potenciar el comercio con occidente y convierte a los jenízaros en su guardia personal. Murad II hizo el primer sitio de Constantinopla (1422) e inventó el sistema de devshirme, por el cual captaba a los mejores jóvenes de los Balcanes para convertirlos al islam y que prestaran servicio vitalicio al imperio.
Su hijo, Mehmed II, el conquistador (1451-1481) tomó tras ocho semanas de asedio la ciudad de (Constantinopla (1453), que supondrá la desaparición del Imperio Romano de Oriente (bizantinos) y la consolidación del Imperio Otomano. El Imperio Otomano trasladó su capital a esta ciudad, que la llamó Estambul.
Se consolidan Bosnia y Serbia como provincias otomanas y Albania queda integrada al imperio. Los venecianos reconocen la autoridad otomana y comienzan a pagar un tributo.


Para la consolidación del imperio se decide el principio de indivisibilidad del territorio, de manera que pase a un único heredero, y para evitar las disputas internas se consolida el hábito de ejecutar a todos los hermanos del heredero, elegido por el padre. En cambio, la gestión económica no fue buena ya que la subida de impuestos y la inflación, llevaron al descontento popular que provocó una guerra civil.

…Continuará…

La pintura barroca francesa

El barroco es una de los periodos artísticos mejor conocidos incluso por los más ajenos al mundo del arte. Este arte se caracteriza por ser la antítesis de los valores clásicos, gracias al movimiento y la expresión de sentimientos. Se refleja en él un cambio de mentalidad con los valores de la Contrarreforma católica, la expresión de poder de las monarquías absolutas, la fragilidad del ser humano y la preferencia entre la apariencia en contraposición de la realidad (teatralidad).

El arte barroco es usado como una medio de propaganda por parte de la Iglesia Católica y de las monarquías absolutas, y dentro de este contexto, Roma será considereda “caput mundi“, o cabeza del mundo.

La pintura barroca francesa.

Dentro de la pintura barroca francesa encontramos dos escuelas: la naturalista, encabezada por George La Tour y los hermanos Le Nain; y otra clasicista, cuyos máximos representantes serían Poussin y Claude Lorrain.

La escuela naturalista.

A George La Tour lo podemos clasificar como un seguidor de Caravaggio. Sus pinturas tratan temas religiosos y de género, y sus composiciones juegan con volúmenes geométricos y planos. En sus cuadros apreciamos una luz envolvente, bien diurna como en San Jerónimo Penitente, El tahur , bien nocturno como en Los jugadores de dados, San José carpintero y San Sebastián cuidado por Santa Irene, en las que la luz emana desde el interior.

En cambio, los hermanos Le Nain – llamados Anthoine, Louis y Mathieu- realizan retratos, individuales o en grupo, y con un aire sensible. Esto lo apreciamos en obras como  La Comida de los Campesinos, La Forja o Campesinos con Paisaje. Su estilo influyó en pintores de renombre en el siglo XIX como Courbet o Millet.

La escuela clasicista.

Nicolás Poussin representará en sus cuadros los sentimientos humanos, pero de una forma serena, no exaltada, que era lo más habitual en el Barroco. Incluye en sus cuadros arquitectura con un sentido heroico y erudito. Por estas dos características lo podemos considerar clasicista. En su obra encontramos cuadros de tema mitológico, como El rapto de las sabinas, o de paisaje geométrico como Los pastores en Arcadia (Et in Arcadia ego).

Claude Lorrain es quizá el más conocido de los pintores barrocos franceses – también llamado Claudio Lorena. En sus obras encontramos paisajes sosegados con la luz crepuscular, arquitecturas clásicas y pequeños personajes que ayudan a crear la perspectiva. Sus obras más destacadas son Puerto de Ostia con el embarco de Paula Romana, Entierro de Santa Serapia, Puerto al atardecer; Puerto al amanecer, y Apolo y Mercurio.


Como habéis podido apreciar estos autores comparten muchas características entre ellos, y también con otros pintores de su época en otras regiones europeas (España, Italia), sin embargo, cada uno de ellos tiene un estilo propio que lo diferencia y lo hace irrepetible.

El proceso de creación de la Unión Europea

Desde la antigüedad muchos han sido los que han querido ver una Europa unida, pero siempre se ha intentado por la fuerza (Imperio Romano, Napoleón, Hitler, etc.)

Siempre he estudiado el proceso de creación de la Unión Europea de forma cronológica, desde sus orígenes hasta la actualidad, viendo de forma simultánea los sucesivos tratados y acuerdos con las incorporaciones de países. Sin embargo, este año lo he visto de forma independiente: por un lado los tratados y por otro las ampliaciones y creo que así el proceso es más fácil de entender cuando no se quiere profundizar demasiado en el asunto. Por ello, voy a intentar exponerlo aquí de forma clara y sencilla.

Los tratados constitutivos de la Unión Europea:

Aunque muchos han sido los acuerdos que se han firmado en el largo recorrido de la creación de una Europa común, algunos destacan por encima del resto, y son sólo éstos los que vamos a explicar aquí.

Tratado de París: (1951). En el contexto de posguerra tras la Segunda Guerra Mundial se firma este acuerdo entre algunas potencias europeas anteriormente rivales (Francia, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Bélgica e Italia -en adelante “países fundadores”- ). En este tratdo se decide la creación de la CECA (Comunidad Económica del Carbón y el Acero) por la cual instauran un libre mercado en un sólo sector -carbón y acero- entre estos países. Esta es la primera piedra sobre la que se asienta la unión.

Tratado de Roma: (1957) poco después estos países fundadores se unen para crear la CEE (Comunidad Económica Europea), precedente directo de la Unión Europea. En ella se creó el mercado común europeo.

Acta única: (1985) en ella se revisan los anteriores tratados y se plantea una reforma institucional, la eliminación de obstáculos para la libre circulación y cuestiones monetarias (encaminadas a la adopción de una moneda única).

Tratado de Maastricht: (1992) Tras unos años de euroescepticismo (o sea, de poca profundización en reformas que llevaran a la unión), se crea este tratado por el cual se crea la Unión Europea, basada en tres pilares:

  • el central, es el que se ha denominado el “pilar comunitario”, es decir, el recogido en los Tratados comunitarios y sus reformas, con sus instituciones con competencias supranacionales. En este pilar están recogidos el mercado único, la unión económica y monetaria, la PAC, los fondos estructurales y de cohesión…
  • los pilares laterales, estarían basados en la cooperación entre los gobiernos:
    • Política Exterior y Seguridad Común (PESC)
    • Justicia y Asuntos de Interior (JAI).

Tratado de Amsterdam: (1997) sus objetivos eran algunas modificaciones de fondo y simplificar los tratados anteriores recogiéndolos en uno sólo. Además se preparaba ya para los retos de final de siglo. El mismo año en el que entró en vigor (1999) se creó la moneda comunitaria: el euro.

Tratado de Niza: (2001) Su objetivo era remodelar las instituciones comunitarias para abrir paso a la adhesión de los países de Europa Central y Oriental, que tras la caída del comunismo (1991) estaban incorporándose a una economía de mercado y asumiendo gobiernos democráticos, dos condiciones indispensables para ser miembro de la UE.

Tratado de Lisboa: (2009) se firmó para resolver problemas como la globalización, el cambio climático, la evolución demográfica, la seguridad y la energía.

Las ampliaciones de la UE (Unión Europea):

La historia de estos tratados se complementa con la incorporación progresiva de diferentes países a la asociación comunitaria (vídeo recomendado). Podemos resumir este proceso en cinco fases:

  • Países fundadores: Francia, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Bélgica e Italia fueron los firmantes del Tratado de París, primero y del Tratado de Roma, dando así origen a la Comunidad Económica Europea.
  • Primera ampliación: en 1973 se incorporan Gran Bretaña, Irlanda y Dinamarca. Lo habían intentado en la década de los sesenta, pero Francia había bloqueado su entrada porque no quería el contrapeso a su poder que significaba la entrada de los británicos.
  • Segunda ampliación: se adhieren los países mediterráneos que acababan de salir de sus dictaduras: Grecia (1981), a la que se le facilita la adhesión por ser considerada la cuna de Europa; y España y Portugal en 1986. De nuevo, Francia se encargó de ralentizar las negociaciones por la competencia agrícola que le suponía España. A esta fase se la concoe como “La Europa de los Doce“.
  • Tercera ampliación: Tras el tratado de Maastrich, Suecia, Finlandia y Austria se incoporan en 1995, formando lo que se conoce como la “Europa de los Quince“. Noruega, que ya había intentado su adhesión previamente, se quedó fuera porque en un referéndum interno votan en contra de la unión.
  • Cuarta ampliación: Ya hemos comentado que con el tratado de Amsterdam y niza se preparan las instituciones para acoger a los países ex-comunista de centro y este de Europa. El acuerdo se hace efectivo en 2004 con la incorporación de diez países (Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, Malta y Chipre) a los que se suman en 2007 dos más (Bulgaria y Rumanía), formando así la actual “Europa de los 27“.

EL FUTURO DE LA UNIÓN EUROPEA:

Actualmente, hay algunos países que han solictado su adhesión, y están esperando obtener el visto bueno de los países miembros para poder ingresar en la unión: Croacia, Turquía, Macedonia, además de otros candidatos potenciales. Habrá que esperar para ver cómo evoluciona políticamente esta unión ahora que está atravesando por uno de sus momentos económicos más duros. De las decisiones que se tomen en estos momentos dependerá si se profundiza en la unión ante esta coyuntura de crisis o si se rompen los lazos ante las discrepancias de los países miebros.

Las instituciones europeas, con su composición y funciones, así como los diferentes fondos y ayudas y demás política comunitaria, los dejamos para otra ocasión con el fin de no alargarnos y cansar al lector.