Japón: posguerra y crecimiento económico.

La derrota de Japón en la II Guerra Mundial trajo consigo la ocupación por parte de EEUU del país. Los estadounidenses prepararon la mentalidad del pueblo nipón para la democracia occidental y sustituyeron el modelo económico expansionista por un modelo de conquista de mercados, de forma que continúa el progreso productivo. El interés estadounidense por impulsar el proceso japonés aumentó con dos hechos significativos: la victoria de Mao Zedong en China en 1949 y el inicio de la Guerra de Corea en 1950, ambas en los inicios de la Guerra Fría. Dada la cercanía es remarcable que EEUU compra sus provisiones para la guerra de Corea en Japón, lo que ayudó al crecimiento económico.
En 1955 se da un verdadero boom económico japonés bajo el gobierno conservador del Partido Liberal Demócrata. Este crecimiento económico vino acompañado de un rápido y caótico desarrollo urbanístico, por la reconstrucción de las ciudades bombardeadas en la II Guerra mundial. Hacia mediados del siglo XX el 50% de la población japonesa vivía en la megalópolis que ocupa desde el norte de la isla Kyushu hasta Tokio, es decir, un 1% del territorio total de Japón. Y esta área en concreto acumula en 70% de la producción industrial.

Se ha llamado “milagro japonés” al crecimiento económico vivido por el país desde los años 1960 hasta los años 1980, siendo las tasas anuales de crecimiento del PNB (Producto Nacional Bruto) entre 1953 y 1973 de un 9’7%, muy por encima de los demás países de la OCDE. En los años sesenta se dispara el consumo de aparatos electrodomésticos y se dan cambios en los hábitos y sistemas de vida debido a la influencia de la televisión, la lectura de periódicos y revistas, el uso generalizado del automóvil, la búsqueda de lugares de vacaciones y de fines de semana, etc. También se consolidan corrientes de opinión pública contradictorias. Por un lado, la atracción por EEUU bajo la influencia del Partido Liberal demócrata por la convivencia con los funcionarios estadounidenses durante la ocupación. Por otro lado, el anhelo de un Japón socialista bajo la influencia de los Partidos Socialita y Comunista y por la libertad de prensa desde 1945.
El auge económico se vio ligado al ahorro familiar (entre el 20-30% de la renta), que proporciona a los bancos depósitos para créditos a largo plazo a empresas industriales. Otro de los factores fue la investigación y el uso de tecnología en los procesos de producción.


Muchos sectores ocuparon los primeros puestos del ranking a nivel mundial a finales de los sesenta: fueron los primeros en construcción naval, los segundos en televisores y calculadoras y los terceros del mundo en acero, automóviles, cemento y refinerías de petróleo.
Distinguimos dos periodos de crecimiento y dos periodos de recesión en estas dos décadas. Los momentos de fuerte crecimiento fueron desde 1951-1961 y de 1966-1973; mientras que fueron momentos de contracción entre 1962-65 y 1974-76.
Como vemos, la crisis del petróleo de 1973 tuvo su incidencia en la economía japonesa, pero pudo salir adelante aumentando el comercio exterior y controlando la inflación por la subida del precio del crudo.

Entrevista a Felipe González (extracto El País)

Llevaba unos días pensando que no había escrito nada sobre la Unión Europea en mi blog cuando me encuentro con una entrevista de Felipe González publicada en el periódico español El País (9 de mayo de 2010) que trata precisamente sobre este tema y otros muy relacionados. Europa le había encargado presidir un grupo de reflexión sobre el futuro de la UE y tras 18 meses de estudio les ha presentado cine propuestas, algunas de ellas, urgentes.

Algunas de sus conclusiones son que Europa lleva cierto retraso (el dice 15ó 20 años) en el avance del proyecto común y que ahora, precisamente con la oportunidad que muestra la crisis económica, sería un buen momento para afianzar las instituciones y la política común.

Aunque os he adelantado esto, no me resisto a compartir algunos extractos de esta entrevista pues las palabras de este hombre, ex-presidente del gobierno español (1982-1996), no suelen tener desperdicio. Vamos allá:

Algunas de sus consideraciones sobre Europa:

P. ¿Estamos en una batalla entre políticos y mercados?
R. No son los mercados. Es la actuación de los agentes ligados al poder financiero. La contradicción más grande que estamos viviendo es que la operación de rescate de las entidades financieras privadas por sus propios errores se ha hecho a costa de los contribuyentes y ha desequilibrado las cuentas públicas. Los operadores en este momento denuncian el desequilibrio de las cuentas públicas provocado por la crisis financiera, más sus consecuencias, para desestabilizar los mercados. Pero simplifiquemos, a mi juicio, ya se está incubando la siguiente explosión financiera.


P. ¿De qué manera?
R. Hemos rescatado de la anterior al sistema financiero global con porcentajes altísimos de producto bruto y no se ha cambiado nada del comportamiento que nos ha llevado a esa crisis, por tanto, cual es el ejercicio del poder que reclamo, que el mercado funcione con unas reglas claras y unos controles claros, el financiero sobre todo, porque es el que ha provocado la implosión.

[…] si la economía mundial crece a un 4 % y el comercio mundial al 4,5 % y los movimientos de capital al 60 % acumulativo, algo no funciona bien. Tiene que haber un sistema de semáforo, y lo dije ya hace muchos años, que diga si crecen los movimientos de capital tres veces más que la economía real, muy bien, está financiándose el futuro y tal, muy bien. Pero a partir que crezca 4 veces mas, habrá que tener una señal amarilla y roja inmediatamente después para pararlo, no.

[…]

R. A mí me importa mucho más saber por qué en Europa el efecto de la crisis es mayor que en el lugar de su origen primigenio que es EE UU. A mi me parece que en Europa es más difícil el proceso de toma de decisiones y se ve con menos optimismo la recuperación postcrisis. Esto es lo que me preocupa. En Europa se proyecta esa crisis sobre una Europa que no ha hecho esos cambios estructurales que se comprometió hacer en el 2000 cuando detectó que perdía competitividad, que su crecimiento era demasiado pequeño, que tenía problemas demográficos graves, adaptación a la sociedad del conocimiento. Por tanto la crisis se ha producido sobre una estructura europea digamos obsoleta, distanciada de la capacidad de inserción en la economía global, esto es lo que pasa.

Y en España.

P. ¿Cómo ve que España puede salir de esta?
R. En España estábamos perdiendo competitividad durante muchos años y estábamos consumiendo lo que no ahorrábamos. Estábamos consumiendo a nivel interno en exceso de ladrillo y cemento. Digamos que ha habido dos burbujas, la burbuja que ha explosionado, que nos afecta a todos que es la financiera y una burbuja que era la nuestra, la inmobiliaria, esos dos efectos encadenados han puesto de relieve que nuestro modelo productivo tiene que adaptarse y cambiar rápidamente con elementos añadidos a los que tienen que hacer otros. Pero la competitividad alemana en la economía global también ha decaído. En la economía europea no, pero en la global también, por tanto el mensaje es para todos. Podríamos decir, lo hicieron bien los suecos, lo hicieron bien los daneses, lo hicieron bien los finlandeses, pues si, pero no por la aplicación de la estrategia de Lisboa, sino por su propia convicción previa a la estrategia de Lisboa de la necesidad de adaptación.

[…]

P. ¿Algunos economistas han propuesto un ajuste durísimo y un recorte salarial de hasta el 20 %?

R. Sin duda hay que hacer un ajuste repartido. Pero por qué del 20%, en base a qué, porque no el 20 % mas
de productividad por horas de trabajo, porqué no invierten la oración, porque lo que no podemos hacer en la economía global es competir por salarios bajos. Competir a la baja salarial no le va a dar a Europa ningún margen de ventaja si quiere mantener la cohesión social. Pero si quiere liquidar la cohesión social y hacer un modelo Singapur, indio, pero creo que esto no es el propósito. El propósito es ganar valor añadido creciendo la economía y sostener la cohesión social. ¿Vamos a competir, con qué?, con un país emergente como Brasil por salarios baratos. Esto está fuera de toda perspectiva razonable.

Tras estas valoraciones dejaré que cada uno saque sus propias conclusiones.

Los paisajes agrarios

Os dejo aquí un esquema que he realizado para simplicar los paisajes agrarios que podemos encontrar en el mundo. Para verlo ampliado, pinchar sobre la imagen y os llevará a mi página en Google Sites.

Hay algunos enlaces interesantes a este respecto:

En este un esquema sobre los elementos del paisaje agrario y en éste la explicación de los mismos.

Aquí encontramos una presentación realizada por Isaac Buzo sobre los paisajes agrarios que encontramos en España y también sobre este aspecto hay algunos artículos en kalipedia.

Bueno, este artículo ha sido algo diferente a los demás por su brevedad (que no por el tiempo invertido) pero espero que os sea igualmente útil.