El proceso de creación de la Unión Europea

Desde la antigüedad muchos han sido los que han querido ver una Europa unida, pero siempre se ha intentado por la fuerza (Imperio Romano, Napoleón, Hitler, etc.)

Siempre he estudiado el proceso de creación de la Unión Europea de forma cronológica, desde sus orígenes hasta la actualidad, viendo de forma simultánea los sucesivos tratados y acuerdos con las incorporaciones de países. Sin embargo, este año lo he visto de forma independiente: por un lado los tratados y por otro las ampliaciones y creo que así el proceso es más fácil de entender cuando no se quiere profundizar demasiado en el asunto. Por ello, voy a intentar exponerlo aquí de forma clara y sencilla.

Los tratados constitutivos de la Unión Europea:

Aunque muchos han sido los acuerdos que se han firmado en el largo recorrido de la creación de una Europa común, algunos destacan por encima del resto, y son sólo éstos los que vamos a explicar aquí.

Tratado de París: (1951). En el contexto de posguerra tras la Segunda Guerra Mundial se firma este acuerdo entre algunas potencias europeas anteriormente rivales (Francia, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Bélgica e Italia -en adelante “países fundadores”- ). En este tratdo se decide la creación de la CECA (Comunidad Económica del Carbón y el Acero) por la cual instauran un libre mercado en un sólo sector -carbón y acero- entre estos países. Esta es la primera piedra sobre la que se asienta la unión.

Tratado de Roma: (1957) poco después estos países fundadores se unen para crear la CEE (Comunidad Económica Europea), precedente directo de la Unión Europea. En ella se creó el mercado común europeo.

Acta única: (1985) en ella se revisan los anteriores tratados y se plantea una reforma institucional, la eliminación de obstáculos para la libre circulación y cuestiones monetarias (encaminadas a la adopción de una moneda única).

Tratado de Maastricht: (1992) Tras unos años de euroescepticismo (o sea, de poca profundización en reformas que llevaran a la unión), se crea este tratado por el cual se crea la Unión Europea, basada en tres pilares:

  • el central, es el que se ha denominado el “pilar comunitario”, es decir, el recogido en los Tratados comunitarios y sus reformas, con sus instituciones con competencias supranacionales. En este pilar están recogidos el mercado único, la unión económica y monetaria, la PAC, los fondos estructurales y de cohesión…
  • los pilares laterales, estarían basados en la cooperación entre los gobiernos:
    • Política Exterior y Seguridad Común (PESC)
    • Justicia y Asuntos de Interior (JAI).

Tratado de Amsterdam: (1997) sus objetivos eran algunas modificaciones de fondo y simplificar los tratados anteriores recogiéndolos en uno sólo. Además se preparaba ya para los retos de final de siglo. El mismo año en el que entró en vigor (1999) se creó la moneda comunitaria: el euro.

Tratado de Niza: (2001) Su objetivo era remodelar las instituciones comunitarias para abrir paso a la adhesión de los países de Europa Central y Oriental, que tras la caída del comunismo (1991) estaban incorporándose a una economía de mercado y asumiendo gobiernos democráticos, dos condiciones indispensables para ser miembro de la UE.

Tratado de Lisboa: (2009) se firmó para resolver problemas como la globalización, el cambio climático, la evolución demográfica, la seguridad y la energía.

Las ampliaciones de la UE (Unión Europea):

La historia de estos tratados se complementa con la incorporación progresiva de diferentes países a la asociación comunitaria (vídeo recomendado). Podemos resumir este proceso en cinco fases:

  • Países fundadores: Francia, Alemania, Luxemburgo, Países Bajos, Bélgica e Italia fueron los firmantes del Tratado de París, primero y del Tratado de Roma, dando así origen a la Comunidad Económica Europea.
  • Primera ampliación: en 1973 se incorporan Gran Bretaña, Irlanda y Dinamarca. Lo habían intentado en la década de los sesenta, pero Francia había bloqueado su entrada porque no quería el contrapeso a su poder que significaba la entrada de los británicos.
  • Segunda ampliación: se adhieren los países mediterráneos que acababan de salir de sus dictaduras: Grecia (1981), a la que se le facilita la adhesión por ser considerada la cuna de Europa; y España y Portugal en 1986. De nuevo, Francia se encargó de ralentizar las negociaciones por la competencia agrícola que le suponía España. A esta fase se la concoe como “La Europa de los Doce“.
  • Tercera ampliación: Tras el tratado de Maastrich, Suecia, Finlandia y Austria se incoporan en 1995, formando lo que se conoce como la “Europa de los Quince“. Noruega, que ya había intentado su adhesión previamente, se quedó fuera porque en un referéndum interno votan en contra de la unión.
  • Cuarta ampliación: Ya hemos comentado que con el tratado de Amsterdam y niza se preparan las instituciones para acoger a los países ex-comunista de centro y este de Europa. El acuerdo se hace efectivo en 2004 con la incorporación de diez países (Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, Malta y Chipre) a los que se suman en 2007 dos más (Bulgaria y Rumanía), formando así la actual “Europa de los 27“.

EL FUTURO DE LA UNIÓN EUROPEA:

Actualmente, hay algunos países que han solictado su adhesión, y están esperando obtener el visto bueno de los países miembros para poder ingresar en la unión: Croacia, Turquía, Macedonia, además de otros candidatos potenciales. Habrá que esperar para ver cómo evoluciona políticamente esta unión ahora que está atravesando por uno de sus momentos económicos más duros. De las decisiones que se tomen en estos momentos dependerá si se profundiza en la unión ante esta coyuntura de crisis o si se rompen los lazos ante las discrepancias de los países miebros.

Las instituciones europeas, con su composición y funciones, así como los diferentes fondos y ayudas y demás política comunitaria, los dejamos para otra ocasión con el fin de no alargarnos y cansar al lector.