Hace veinte años…caía el muro de Berlín

El 9 de noviembre de 1989 se empezaba a derribar el muro de Berlín, el muro de la vergüenza. Al día siguiente, hace justo veinte años, se terminó la hazaña.

Ese muro, se construyó como consecuencia de la división en cuatro zonas de Alemania, que a su vez, se dividiron el dos: la occidental (RFA) y la oriental (RDA), que tuvieron su reflejo en la capital alemana.Pero veamos este proceso más detalladamente.

1.- Antes del muro: Guerra Fría en Berlín.

La antigua capital del Reich había sido dividida en cuatro zonas de ocupación y se hallaba situada en el corazón de la zona de ocupación soviética. Las crecientes discrepancias entre los antiguos aliados (vencedores de la Segunda Guerra Mundial) hicieron de la cuestión de Berlín uno de los temas clave de la guerra fría.

Tras el fracaso de negociaciones anteriores, los representantes de EE.UU., Gran Bretaña y Francia se reunieron y alcanzaron los Acuerdos de Londres (abril-junio de 1948) para iniciar un proceso constituyente en sus zonas de ocupación.

En 1948, los aliados occidentales crearon una nueva moneda para sus zonas de ocupación: el Deutschemark. Cuando trataron de introducirla en sus zonas de ocupación de Berlín, los soviéticos actuaron: se inició el bloqueo de Berlín. Consistía en la interrupción de toda comunicación terrestre entre las zonas de ocupación occidental y Berlín occidental. Stalin confiaba en que Berlín oeste caería pronto.

Los norteamericanos, con una ayuda británica, organizaron un puente aéreo que consiguió abastecer a la población sitiada. Al mismo tiempo, la Casa Blanca hacía saber al Kremlin que no dudaría en usar la fuerza para hacer respetar los “corredores aéreos” que unían Berlín con la Alemania occidental. Stalin levantó el bloqueo de Berlín (1949).

La crisis de Berlín creó un sentimiento fuerte de solidaridad entre los alemanes occidentales y los norteamericanos. Esta situación facilitó la culminación de la partición de Alemania: las tres zonas occidentales se constituyeron en la República Federal de Alemania que se dotó de una Ley Fundamental (1949). Esta constitución establecía un sistema liberal democrático. La URSS reaccionó con el establecimiento de la República Democrática de Alemania, siguiendo el modelo de las “democracias populares”.

2.- El muro.

La huída masiva de población del Este al Oeste en la propia ciudad de Berlín, llevó a las autoridades comunistas a levantar un muro para separar los dos lados de la ciudad. De esta forma, se separaron familias que vivían a distintos lados del muro, hubo trabajadores que perdieron su empleo, por quedar al otro lado del muro, amigos que se separon por separarles el muro… Este muro, dividió a la sociedad alemana de forma física, de manera que sus costumbres, creencias, sistemas económicos, etc, se diferenciaron claramente.

Este muro se mantuvo hasta que en 1989 se hizo necesaria su demolición. Pero veamos por qué, ya que el proceso, no vino desde el interior de Alemania, como cabría suponer.

3.- Las revoluciones de 1989.

1989 fue un año convulso en Europa de Este. Varios países están implicados en los sucesos de la cídad del muro de Berlín y a otros les salpicaron las consecuencias (Checoslovaquia- que se escindirá en República Checa y Eslocaquía-, Rumanía, Bulgaria, Albania).


La perestroika y la glasnost, políticas de Gorbachov, tuvieron una inmediata consecuencia en los estados satélite de la Europa del Este.  Sin la intervención soviética, estos gobiernos fueron barridos con extraordinaria facilidad en el corto plazo de unos meses. Aunque el objetivo de Gorbachov era que estos países aplicaran su propia perestroika, manteniéndose en el Pacto de Varsovia, muy pronto la realidad desbordó sus esperanzas.

Polonia fue el país que inició el proceso revolucionario. Tras una serie de huelgas en el verano de 1988, el gobierno comunista, dirigido por el general JARUZELSKI, tuvo que sentarse a negociar con el sindicato Solidaridad. Los acuerdos de 1989 significaron el reconocimiento legal del sindicato y la apertura de un proceso de transición democrática. El partido comunista fue duramente derrotado en las elecciones. Se formaba así el primer gobierno no comunista en Europa Oriental desde 1945, con LECH WALESA como presidente en 1990.

En Hungría fueron los propios reformadores comunistas, los que desmontaron con gran celeridad el sistema. Tras expulsar al viejo JANOS KADAR en 1988, en la primavera de 1989 se estableció el multipartidismo y en octubre de ese año el Partido Socialista Obrero Húngaro (nombre oficial del partido comunista) se disolvía y se aprobaba una constitución democrática. Las elecciones del primavera de 1990 llevaron al poder a fuerzas democráticas anticomunistas.

El cambio en Hungría tuvo una enorme repercusión exterior. La decisión de las autoridades de Budapest de abrir su frontera con Austria en septiembre de 1989 abrió una “brecha” en el telón de acero por el que decenas de miles de habitantes de la República Democrática de Alemania huyeron hacia la República Federal de Alemania,  atravesando Checoslovaquia, Hungría y Austria. Al éxodo de la población se le unió pronto una oleada de manifestaciones a lo largo de toda Alemania Oriental.

El líder de la RDA, ERIC HONNECKER, que acababa de felicitar públicamente al embajador chino por la represión en la plaza de Tiananmen, se planteó la solución represiva. Gorbachov disipó las últimas dudas con tres declaraciones:

  • que la URSS no debía interferir de ningún modo en los asuntos de la Europa oriental.
  • que la Doctrina Breznev (anterior gobernante ruso) había sido sustituida por la Doctrina Sinatra, refiriéndose a que la URSS permitía que los países del este hicieran las cosas “a su manera” (menudo sentido del humor).
  • por si las cosas no estuviesen suficientemente claras, Gorbachov, de viaje en Finlandia, condenó inequívocamente la Doctrina Breznev.

A partir de aquí los acontecimientos se precipitaron, Honnecker fue sustituido por un comunista reformista, EGON KRENZ, quién tomó la histórica decisión de abrir el Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.

4.- La caída del muro.

El rápido derrumbamiento de la RDA abrió un proceso de negociación, denominado Acuerdo 4+2 (EE.UU., Reino Unido, Francia y la URSS más la RFA y la RDA) que posibilitó la reunificación de Alemania el 3 de octubre de 1990. Esta reunificación fue más bien una absorción de la antigua Alemania comunista por la RFA: a cambio de un compromiso de limitación del poder militar alemán, del no estacionamiento de tropas de la OTAN en el territorio de la antigua RDA y de ayudas económicas, la Alemania reunificada siguió siendo miembro de la OTAN y de la Comunidad Económica Europea.

Os dejo con una visión del momento veinte años después:

http://www.cuatro.com/noticias/videos/debate-vigesimo-aniversario-caida-muro-berlin/20091109ctoultpro_23/

Y os recomiendo una película que trata este momento con sentido del humor, como trasfondo de una historia cotidiana: Good bye, Lenin!

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Las alianzas de la “Gran Guerra” o Primera Guerra Mundial

Un tema tan importante como éste aún no lo había tratado en mi blog. Realmente no sé porqué, porque es un tema que me gusta bastante, a pesar de que nunca me ha apasionado la historia bélica (contar batallitas y los tipos de aviones, tanques, el modelo de submarino usado, etc.) Lo que aquí voy a explicar es cómo surgen las alianzas previas al estallido del conflicto, lo que se ha conocido como el periodo de “La Paz Armada“.

En el periodo previo al estallido de la guerra, es decir, desde 1870 hasta 1914, el mundo estaba dividido en bloques de alianzas que el canciller alemán Bismarck se había cuidado de tramar para cubrirse las espaldas y dejar aislada a su eterna enemiga (Francia). De esta manera, hasta 1890 (momento de su caída por el acceso al trono imperial del káiser Guillermo II) traza diversos pactos, estructurados en tres sistemas, que le aseguran aliados.

Otto Von Bismarck, canciller alemán.

Otto Von Bismarck, canciller alemán.

El primer sistema es la Entente de los Tres Emperadores (1873), por la que se unían los llamados imperios centrales de la Europa decimonónica: Alemania, Austria- Hungría y Rusia.

En el segundo sistema incluye la Doble Alianza (1879), entre Alemania y Austria-Hungría, y le suma la Triple Alinza (Alemania con Austria-Hungría e Italia) en 1882, y en 1881 renueva la Entente de los Tres Emperadores.

El tercer sistema data de 1887 y comprende dos pactos. El primero de ellos es el Pacto Mediterráneo por el cual, a instancias de Bismarck se unen Austria- Hungría con Gran Bretaña, Italia y España. El segundo pacto  es el Tratado de Reaseguro por el que fortifica la unión entre Rusia y Alemania. Sin embargo, ser a la vez aliado de Austtria y de Rusia requería una gran habilidad política, pues estaban enfrentadas por las cuestiones de los Balcanes (Rusia apoyaba a Serbia que pretendía anexionarse territorios del Imperio Austro-húngaro para formar “La gran Serbia”). Por ello, cuando desaparece Bismarck del panorama político, se abandona este acuerdo ruso-alemán.

Los franceses no desaprovecharon la oportunidad y en 1894 forman la alianza franco-rusa. Parecía políticamente imposible que la república Francesa, considerada radical en su época y el imperio zarista, autocrático y reaccionario, encontraran puntos en común. Así el continente europeo quedaba dividido en dos bloques: alemán-austríaco-italiano y franco-ruso; y todos ellos compartían su recelo ante los británicos, pues no olvidemos que era la mayor potencia colonial y el mayor poder naval, y durante mucho tiempo se habían vanagloriado de su aislamiento.

La relaciones de Inglaterra con Francia y Rusia eran pésimas, especialmente por los conflictos coloniales (en Fashoda -Sudán- con Francia; y en Asia con Rusia). Todo parecía favorable a que, en caso de unión, se decantara por las potencias centrales. Sin embargo, Alemania comenzó a construir una marina de guerra y su importante desarrollo industrial sumado a su interés tardío por el expansionismo imperialista (recordemos que mientras el resto de las potencias se repartían África y Asia, Alemania estaba en pleno proceso de unificación), le hizo chocar, en primer lugar con Gran Bretaña, pero seguida de su archienemiga Francia.

En 1902 el gobierno inglés decide salir de su ailamiento político y firma un acuerdo con otra potencia en expansión, el Japón meiji, para poner freno a Rusia en Asia. Pero el viraje definitivo se da en 1904 cuando Francia y Gran Bretaña deciden olvidar los acontecimientos de Fashoda y los franceses reconocen la ocupación de Gran Bretaña en Egipto y los ingleses la de sus colegas en Marruecos. No hubo un acuerdo esplícito, sino un buen entendimiento, que es lo que se ha llamado la Entente Cordiale.

Tras esto, los franceses, inmediatamente, intentaron reconciliar a sus aliados y aprovechó la coyuntura. Los rusos tras su derrota ante los nipones (guera ruso-japonesa 1904-05), se mostraron dóciles y los inlgeses estaban cada vez más recelosos de los alemanes, así que en 1907 resolvieron sus diferencias en un convenio anglo-ruso.

Así la Triple Alianza (1882, Alemania, Austria-Hungría e Italia) se encontraba ante sí una Triple Entente (1907, Francia, Rusia, Gran Bretaña) más nueva, aunque era más imprecisa ya que Gran Bretaña se negaba a adquirir compromiso militar formal.

Así, tras una serie de crisis internacionales (Marruecos, Bosnia Herzegovina y las dos guerras balcánicas) se llega al detonante de la guerra: el atentado de Sarajevo, a partir del cual se ponen en marcha estas alianzas militares, aunque Italia, no cumplirá su parte, y tras mantenerse un año como neutral, en 1915 se unirá a los aliados para luchar en la frontera alpina contra Austria-Hungría. Pero eso, os lo contaré en otro momento.

Conflictos previos Primera Guerra Mundial

El campanario más inclinado del mundo.

Campanario de Suurhusen (Alemania)

En 1990 comenzó el proceso de estabilización que se llevó a cabo en la famosa Torre de Pisa. Este proyecto finalizó en el año 2001 y desde entonces, no se ha movido ni un milímetro. La inclinación de la Torre es exactamente de 3’97 grados, mientras que el campanario de Suurhusen llega a 5 ’19 grados de inclinación, lo que le convierte en el más inclinado del mundo. Este mérito lo tiene reconocido desde el año 2007, momento en que lo registraron en el Guinness de los Records.

 

Torre y Campanario de Pisa (Italia)

Torre y Capilla de Suurhusen (Alemania)

Está ubicado en Alemania y su torre mide 27’73 m. de altura. Se construyó hacia 1450, aunque la capilla adyacente data del soglo XIII. La base de troncos de madera es la causante de su inclinación, ya que cuando ésta se pudrió, en el siglo XIX, la construcción se fue inclinando hasta la intervención que se llevó a cabo en 1996, que logró detener su avance.

No obstante, no creo que su nuevo récord le haga conseguir igualar a la archiconocida Torre de Pisa en cuanto a número de turistas. De hecho, las diferencias arquitectónicas entre una y otra son mayores que sus semejanzas. En cualquier caso, no me importaría tener que ir personalmente a compararlas con detalle en un fantástico viaje por Centroeuropa.