La ciudad: consideraciones generales.

He visto sorprendida como mis dos únicos post sobre Geografía tienen una gran aceptación entre el público, como así demuestran sus numerosas visitas diarias, por lo que decidí hacer uno más de esta Categoría. Para ello, elegí un tema que me resulta ameno y cercano: la ciudad.

Hay muchas maneras de definir una ciudad, al igual que hay muchas formas de entenderla o incluso, de vivirla. Por ello, no tengo intención de perderme en tecnicismos y definiciones frías, sino que pienso explicarla mediante sus características. Podemos definir una ciudad en función de cuatro aspectos:

  1. Su tamaño.
  2. Su densidad de población (número de habitantes por kilómetro cuadrado).
  3. Estructura.
  4. Actividades económicas.

Para poder calificar un núcleo de población como ciudad, debe tener gran espacio edificacado, alto número de habitantes por km., una serie de edificios urbanos cercanos entre sí, generalmente de gran altura y espacios públicos; y finalmente, debe dedicarse principalmente al sector secundario (industria) o terciario (servicios). Eso es una ciudad.

Además la ciudad tiene una serie de funciones: político-administrativas, económicas, culturales y religiosas, y turísticas o de ocio. En ocasiones, hay ciudades en las que priman unas funciones sobre otras. Por ejemplo, en Bruselas o Washington priman las funciones político-administrativas, en Barcelona o Bilbao, las funciones económicas, en París u Oxford las culturales y en Jerusalén o La Meca las religiosas, mientras que en Roma o Cancún prima la función turística y de ocio.

Por la evolución histórica de las ciudades, podemos hablar de diferentes tipos:

  • Preindustrial: la ciudad antigua, medieval y moderna. Las primeras ciudades surgen en Próximo Oriente y en China, con funciones comerciales y defensivas. Llegarán a  su apogeo en el mundo antiguo con la polis griega y la ciudad romana. En el mundo medieval adquieren también función educativa, con las primeras universidades, y recuperan las fortificaciones convertidas en simbólicas durante el Imperio Romano. La  burguesía se vincula en la Edad Media a la ciudad. En la Edad Moderna se remodelan urbanísticamente las ciudades con la creación de fuentes, plazas, palacios, etc. Es el auge de la construcción civil del Renacimiento y Barroco, con responsables como Miguel Ángel o Bernini.
  • Industrial: durante el siglo XIX y parte del XX, el desarrollo industrial produce una migración del campo a la ciudad que atrae a mano de obra no cualificada a las ciudades, formando nuevos barrios obreros. Es en esta época cuando se producen los primeros proyectos de planificación urbana, con los ensanches, la progresiva verticalización del espacio urbano y la remodelación de los centros históricos.
  • Postindustrial: en la actualidad, con la mejora de los transportes y de los servicios, así como de la tecnología, las ciudades han crecido considerablemente, con enormes conglomeraciones urbanas. Además, progresivamente predomina el sector terciario en las principales ciudades.

Dentro de una ciudad podemos encontrar diferentes partes.

  1. El CBD (Central Business District) coincide con el centro geográfico de la ciudad. Contiene edificios públicos, oficinas y bancos y el centro comercial, y no suele haber viviendas. Generalemente presenta altos edificios (rascacielos) por el aumento del precio del suelo. En las ciudades europeas suele coincidir con el centro histórico, o con alguno de los ensanches del siglo XIX. Un buen ejemplo de CBD es Park Avenue en Nueva York o lo que en Londres llaman “the city”.
  2. El barrio es la unidad básica urbana. A veces se genera por antiguas unidades de carácter religioso, o por elementos funcionales como un mercado. Dentro de él, existe una unidad inferior que es la manzana. Los ravales eran los barrios suburbanos, extramuros, creados para evadir los impuestos, ya que al estar fuera, no gozaban de los privilegios de la ciudad. Actualmente, los suburbios han sustituido a los ravales en cuanto que son habitados por las gentes de menor clase social.
  3. Las zonas residenciales son, en ocasiones, auténticas ciudades-dormitorio. En ellas los servicios son escasos y son utilizadas por trabajadores que se desplazan durante el día para realizar su jornada laboral. Para evitar el crecimiento desmesurado de algunas ciudades como si fueran una gran mancha de aceite (ya que llega a ser poco efectivo), se han creado las “new town“, con el fin de crear nuevos núcleos alrededor de ciudades más importantes, como Londres. En otros lugares se producen fenómenos de chabolismo.
  4. Las áreas industriales, como su nombre indica están dedicadas a actividades del sector secundario, y por motivos de salubridad, se ubican en las afueras de las ciudades, aunque en ocasiones, la expansión del núcleo urbano, las absorbe y quedan inmersas en el territorio urbano, rodeadas de zonas de residencia, generalmente de clase obrera.

Todos estos elementos se organizan en diferentes tipos de planos. El plano ortogonal es aquel en el que las calles se cruzan perpendicularmente, gracias a una planificación previa. El plano radiocéntrico es aquel en el que las calles salen desde un punto central, como una iglesia o plaza. El plano lineal, se da en aquellos núcleos organizados a partir de una calle central, o a veces un río, que distribuye el espacio. Por último el plano irregular, es aquel que no sigue ningún orden, con calles serpenteantes y estrechas y propio de los trazados de nuestras ciudades medievales. Varios de estos planos pueden convivir en la misma ciudad.

Además las ciudades se organizan en una red jerárquica con varios estadios: metrópolis o megalópolis, ciudades satélite y ciudades intermedias.

Podemos considerar  a una ciudad metrópolis cuando cuanta con 2- 8 millones de habitantes, pero se diferencia por otros criterios, como su complejidad y policentrismo, articula densidad y concentración porque ha absorbido territorio (el hinterland), con grandes medios de transporte y comunicación y un marcado simbolismo como centro cultural. La llamaremos megalópolis cuando supere los 8 millones de habitantes, por lo que actualmente, sólo podemos considerar como tales a ciudades no europeas: Tokio, Sao Paulo, New York, Ciudad de México, Shangai, Bombai, Los Ángeles, Beijing y Calcuta.

Las ciudades satélite son ciudades de segundo orden con administración propia. Un conjunto de ciudades satélite con su ciudad principal forman una “conurbación“, y ésta en el entorno de una metrópoli determina un área metropolitana. Las ciudades intermedias tienen funciones de intermediación, organización del territorio y no son determinadas por la población, sino por la capacidad de equilibrar el territorio.

Por último, podemos resaltar los problemas de la ciudad como los medioambientales, los sociales o los materiales (escuelas, hospitales etc.),  así como de las oportunidades que ofrece la ciudad, motivo por el cual la población mundial es cada vez más urbana.

Los reyes de España en la Edad Moderna

Vamos a dar un muy breve repaso sobre lo que se conoce como monarquía hispánica (es decir la dinastía de los Austrias, directa antecesora de los Borbones, en España en la Edad Moderna). Para ello, simplemente, vamos a enumerar y ordenar sus reinados y explicar un par de características de cada uno de ellos, con el fin de que sea más fácil identificarlos, porque seguro que todos nos suenan.

AVISO: Por favor, que nadie me diga “está muy bien, pero no es lo que busco para mi trabajo” ya que la intención de este blog, no es en absoluto, hacer gratis los trabajos que os encomiendan a los estudiantes.

Sin más preámbulos vamos allá. El periodo del que nos vamos a ocupar se extiende desde 1516 hasta 1700. Es decir, desde la llegada de Carlos V de Alemania -I de España- y la Guerra de Sucesión -tras la cual llegarán los Borbones-.

CARLOS I (1516-1556) Hereda de los Reyes Católicos (España y los territorios de ultramar) y de Maximiliano de Austria (Sacro Imperio Romano-Germánico y territorios europeos) un vasto imperio que le condiciona en su política: conservar un imperio católico. Para ello lucha a diestro y siniestro contra protestantes (los principes alemanes) y franceses (por los territorios italianos).

Imperio de Carlos I

Imperio de Carlos I (pincha sobre la imagen para amplair)

FELIPE II (1556-1598) Hereda de su padre sólo la parte española, pero añade al imperio Portugal y sus territorios coloniales. Firma la paz contra los franceses (Paz de Cateau-Cambresis), pero mantiene la lucha contra protestantes ( en Flandes) y contra Inglaterra, y será el gran azote de los turcos otomanos en el mediterráneo.

FELIPE III (1598-1621) Logra un periodo de tranquilidad exterior con la Paz con Inglaterra y la Tregua de los Doce Años en las guerras de Flandes, sin embargo, apoyará a los parientes de Viena (los Habsburgo) en la Guerra de los Treinta Años.

Conde-duque de Ollivares, pintado por Velázquez.

Conde-duque de Ollivares, pintado por Velázquez.

FELIPE IV (1621-1665) Su reinado estuvo dominado por la figura del Conde-duque de Olivares durante gran parte del reinado. Tuvo que hacer frente a revueltas en Cataluña y Portugal en 1640 y obtuvo la derrota en la Guerra de Flandes (Paz de Munster) y firmó la paz con Francia por su enfrentamiento en la Guerra de los Treinta Años ( Paz de los Pirineos). A partir de aquí, España perderá la hegemonía mundial.

CARLOS II (1665-1700) Concede la independencia de Portugal, y gobierna con gran intervención de extranjeros. No tuvo descendencia, por lo que dejó su herencia a Felipe d’Anjou (de los Borbones de la familia real francesa). La defensa por parte de otros de que el trono debía ir para Carlos de Habsburgo, desencadenó la guerra de Sucesión (1700-1715), que finalizó con la victoria de los borbones.

Esto no son más que breves pinceladas sobre uno de los periodos más importantes de la historia de nuestro país (y lo digo por su influencia internacional), por lo que para quien esté interesado en el tema, será absolutamente insuficiente. Además, he primado la política exterior sobre la política interior, dado que creo que son los pasajes más relevantes de este periodo. Me reservo la posibilidad de desarrollar sus diferentes apartados en venideros posts.

Objetos del Antiguo Egipto.

Del predinástico (finales del VII milenio a. C) al Imperio Antiguo ( III milenio a. C.).

Para empezar ubiquémonos en la línea del tiempo:

El Predinástico (6000 a. C. 3200 a. C.) es un periodo en el que coinciden una serie de culturas neolíticas (tasiense, de benís-ala y badariense). Es en este periodo en el que se produce la unificación de Egipto.

En el Periodo Arcaico o tinita (porque los primeros faraones procedían de la ciudad de Tinis) se suceden la dos primeras dinastías egipcias entre el 3200 y el 2700 a. C.)

El periodo conocido como Imperio Antiguo o Menfita (cuya capital era Menfis) se sucede del 2700 al 2200 a. C. y se suceden de la Dinastía III a la Dinastía VI.

Los objetos más característicos de estos inicios de la cultura egipcia son los cuchillos, las mazas y las paletas de cosméticos. Vamos a ver los más representativos.

Se conocen seis cuchillos, todos de finales del VI milenio y se les supone objetos funerarios, aunque sólo hay certeza de que uno de ellos procede de una tumba.

El cuchillo de Gebel El-Arak está formado por un mango de marfil de hipopótamo y una hoja de sílex rubio. La lámina tiene una espiga que se introduce en el mango. El mango mide 19 cm de largo y 5 cm de ancho, con sólo 6 mm de espesor. En ambas caras aparecen relieves con temas distintos.

Cuchillo de Gebel El -Arak

Cuchillo de Gebel El -Arak

En la “cara de la lucha” hay dos registros diferentes, en la parte superior una batalla terrestre y en la inferior una batalla naval. El grupo terrestre presenta el mismo vestuario (fundas fálicas) y armamento (mazas simples) y la técnica es el combate cuerpo a cuerpo.  En la parte inferior hay dos barcos (el inferior de casco puro y el superior de casco plano) y personajes vivos y muertos. En la “cara del señor de los animales” está Gilgamesh barbado con un gorro sumerio y entre dos leones. Bajo él hay gacelas, una leona atacando la parte trasera de un bóvido y un perro con una cuerda (la cual finaliza en la otra cara con un personaje que lo lleva).

De las mazas destaca la Maza del rey Escorpión. El rey Escorpión aparece en varios objetos, y quizá fuera el primer faraón de Egipto (Narmer), llamado así porque su nombre en jeroglífico es  un escorpión. Destaca un personaje de mayor tamaño que el resto que porta los atributos típicos de un faraón, que perdurarán a lo largo de toda la historia de Egipto:  la Corona Blanca (o corona del Alto Egipto), la Corona Roja (o del Bajo Egipto), cetros reales, los portadores del estandarte de Horus, que preceden al faraón, el porta-sandalias, los personajes con abanicos de palmas, la cola de toro o león, la barba trenzada o lisa acabada recta.

Las paletas de cosméticos servían para diluir los polvos, por lo que tienen un rehundimiento central. Servían para disolver polvos de malaquita para maquillarse los ojos como protección hacia mosquitos y otras picaduras. Solían hacerse en pizarra, siendo las más antiguas, sencillas y sin decoración, aunque se les adivina forma zoomorfa; mientras que en el IV milenio presentan cierto “horror vacuii”. Hay varios ejemplos destacables.

La Paleta de los dos canes (a la derecha) tiene animales con el cuello muy alargado (influencia mesopotámica) mezclados con otros personajes dando una sensación de caos, y que el faraón los va a organizar.

La Paleta del rey Escorpión presenta franjas horizontales con un desfile de animales, por lo que vemos una evolución en la composición.

La Paleta de Narmer (abajo) es la más importante. Está realizada en esquisto, con un perfil ovalado, y sólo interrumpido en la parte superior para adaptarse a la forma de la diosa-vaca Hator, que aparece cuatro veces en esta paleta. El faraón presenta el gorro, barba, faldellín, cola, Horus (dios-halcón) y el porta-sandalias. En el registro inferior aparecen los enemigos vencidos. En la cara del agujero, aparecen dos caras de la diosa Hator y en el centro el jeroglífico de Narmer. Aparecen también el farón, el porta-sandalias, los enemigos, etc. y abajo dos animales fantásticos. En la parte más inferior el farón en forma de toro enviste a dos enemigos.

Si pincháis sobre la imagen superior (Paleta de Narmer) la podréis ver a un tamaño en el que se aprecian todos los detalles. Espero que este post haya servido para aclarar algo del mundo egipcio, que no es sólo pirámides y jeroglíficos (de hecho en esta etapa no había ni lo uno ni lo otro). Para los interesados en este mundo os dejo tres direcciones:

Antiguo Egipto

Amigos de la Egiptología

Instituto de Estudios del Antiguo Egipto