¿Es la oposición un buen sistema?

LLevo ya varios años en el mundo de las oposiciones (y los que me quedan) y siempre me repito esta pregunta:

¿Realmente una oposición (sea en el mundo educativo o administrativo o calquier otro) es un buen sitema de selección?

Nunca he tenido clara la respuesta. Está claro que este sistema tiene lagunas. Entre ellas, que no siempre llegan los mejores, sino los más persistentes. O que, ciertos años en ciertas materias, por exceso de plazas, gente que no llega al cinco empieza a cubrir vacantes acumulando puntos para otros años, y cualquiera que sea capaz de sacar un cinco tiene plaza de por vida, mientras que en otras, hay gente sacando ochos y nueves durante años, y ni siquiera consigue hacer una sustitución.

Los exámenes son abusivos, las programaciones absurdas (porque luego todo el muno usa las del libro de texto que compra). Aunque a mí personalmente. me gustaría que estos desaparecieran para obligar al profesor a formarse su propio temario a medida de las ciscunstancias de docencia. Y la prueba práctica, no quiero ni nombrarla.

Mercado aparte es el de los méritos. Cualquier cursillo de 30 horas (de esos en los que te dedicas a dormir en una butaca del fondo hasta que pase el suplicio) vale más que los cursos de Doctorado o el grado medio de la Escuela de Idiomas (porque ninguno de estos vale NADA). Tampoco un curso organizado por el Departamento de la Universidad sirve, ya que debe estar organizado desde el órgano central. Sin embargo un cursillo de autoformación de office a nivel usuario (de esos que te enseñana a abrir carpetas) organizado por el ayuntamiento, puede valeer todo lo que tú quieras (porque cuanto más tardes en hacerlo, más puntos puedes sacar).

El problema es que cuando llego a este punto de indignación me digo: “Vale, ¿y tú cómo lo harías?

Y me quedo en blanco, pues no hay un modo objetivo (ue a mí se me ocurra al menos) de otorgar plaza a los docentes y si fuera como el mundo laboral, caeríamos en el enchufe y el amiguismo a costa del Estado. Y eso está muy feo.

Se admiten sugerencias.

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18 pensamientos en “¿Es la oposición un buen sistema?

  1. mmm…. yo tampoco la tengo, pero las oposiciones no estan libres de enchufismos. Quizas en una oposicion a gran escala (como los puestos de secundaria) es mas complicado, aunque no imposible, pero por ejemplo para un puesto concreto…. como de arqueologo en algun municipio siempre te puede caer en el examen “tu tesis”, quien puede saber mas que tu… o bien que el jurado este relativamente “comprado”… ay ay ay…

    Saludos!

  2. Yo personalmente abomino del concurso-oposición que es uno de los inventos que más daño, tiempo y dinero cuesta a España. No hay nada peor que tener un puesto a perpetuidad hagas lo que hagas. Un trabajador necesita funcionar a base de estimulos y, desgraciadamente, el único estímulo para ser bueno en tu trabajo es saber que como te duermas detrás vendrá otro mejor que te tirará de la silla. Los enchufismos existen en todas partes pero al final el que es negado acaba en la calle o degradado (cosa que no pasa con los malditos funcionarios). Los americanos en esto si que lo tienen más claro: “¿quieres dar clase? Muestranos tu curriculum e historial y lo bien que sabes hacerlo”.
    Saludos!

  3. Yo tambien estoy metido desde hace años en ese mundo de las oposiciones. La verdad, creo que el sistema de oposición no es tan malo como la inmunidad laboral de la que gozas cuando obtienes tu plaza.Creo que son dos campos diferentes y que conviene distinguir.
    En cuanto a lo de obtener plaza en administración es algo que muchos anhelamos al mismo tiempo que lo criticamos cuando alguien incompetente accede a ella. Y digo yo….si te hacen un contrato a la americana como dice quimerico inquilino y en la dirección o jefatura de tu trabajo accede alguien que no se porta bien contigo, o alguien que desea colocar en tu lugar a su pariente…¿no es maravilloso que no lo pueda hacer si ocupas una plaza pública?.
    Lo que quiero transmitir en definitiva es que este sistema de acceso a funciones públicas está lleno de errores y defectos pero ¿hasta que punto es criticable al 100%?. ¿Es moral criticar algo que no puedes ocultar que anhelas?

  4. Osea, que parece ser que resulta menos dañina la posibilidad del “enchufismo” que la “funcionarización” (cargos permanentes) de las plantillas estatales.

    Nó sé, sigo sin tenerlo claro, pero es unbuen apunte. De todas formas, también hay que tener en cuenta que uno de los factores que más influyen en la calidad docente (y de cualquier empresa) es la estabilidad de la plantilla. Primero por que te evitas la famosa frase de “Pra lo que me queda en el convento…” y segundo porque todos hemos ido alguna vez a arreglar algunnos papeles y nos han dicho: “Es que eso lo lleva Fulanito, y como está de vacaciones…” o pongo por ejemplo el descontrol que hay actualmente en la Consellería de Educación de la Comunidad Valenciana, que por dividirse de Cultura, cambiar todos los cargos y mudarse dos plantas más arriba, no dan pie con bola.

    Mepi: Gracias.

  5. Se ha hablado de dos temas diferentes, el del enchufismo y el del trabajo del funcionariado. Lo primero parece que es muy complicado que desaparezca, y lo segundo… Calro esta que hay gente que trabaja, pero es que hay muchos que….. Dos ejemplos:
    -Una vecina mia decia (y se supone que tenia que creermelo…) que en su media hora de almuerzo hacia la compra, se venia de alicante al cabo de las huertas en autobus, la guardaba y volvia al puesto de trabajo (el autobus tarda 20 minutos de alicante a mi casa). Como la tenia que mirar… se pensaria que era tonto….
    – enfrente de la tienda de mi madre hay un funcionario que esta siempre fumando en la calle, y cuando digo siempre es que es siempre, hasta los representantes que van a la tienda se lo dicen a mi madre, y es conocido por toda la calle. Siempre esta en la calle, y le pagamos todos!!

    Seguro que todos conocemos muchos casos, y yo no se cual es la solucion. a veces pienso que con un verdadero control EXTERNO de la plantilla, o que sea de una empresa privada, me da lo mismo. Lo malo es que este sistema no esta exento de amiguismos, aunque creo que haria que algunos trabajasen. Si yo fuese funcionario y me pusieran a alguien controlandome no me gustaria, pero no protestaria, ya que si trabajo no tiene porque pasarme nada. Seguro que si lo hicieran, los que mas protestarian serian los que menos curran. Hala! menuda parrafada!! jajaja

    Saludos!

  6. El sistema de oposiciones me parece, a la vez, el más justo y el más injusto de los sistemas que hay para otorgar puesto de trabajo. Es el más justo porque se reduce al mínimo el enchufismo y el más injusto por lo que comentaba Potnia en su post. Sin embargo, hay algo que se está haciendo en otros puestos de trabajo y que creo que sería bueno que se hiciese en secundaria. Veréis, me consta que cuando apruebas una oposición para intérprete jurado del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación empiezas a trabajar durante seis meses como funcionario en prácticas con un tutor. Si a los seis meses has demostrado que eres una persona competente para el puesto, pasas a ser funcionario. Si no, te vas derechito a la cola del paro. Creo que éste es un buen sistema para seleccionar a los funcionarios, ya que así te aseguras de que esa persona que ha aprobado un examen es también un buen trabajador.

    En cuanto al hecho de que el funcionariado sea de por vida, me parece lo peor de lo peor. Como bien dice Quimérico, el ser humano sólo funciona bajo presión y, si uno sabe que no le pueden echar de su puesto de trabajo, no le cuesta nada rascarse el ombligo en clase. Yo sufrí las consecuencias, al llegar a la universidad, de haber tenido un profesor de francés que se rascaba los coj… en vez de dar clase. Y ahora estoy harta y requeteharta de escuchar a futuros licenciados y a opositores decir frases como “¡Qué ganas tengo de ser profesor/a para hacer lo que me dé la gana!”. Y me parece indignante porque, al final, llegan a esos puestos personas sin vocación por su trabajo y la educación acaba siendo un desastre. Tal vez si, como dice Quimérico, uno tuviese que presentar su currículum y si uno empezase como funcionario en prácticas, no habría tantos incompetentes entre los funcionarios de este país.

  7. solo se me ocurren cosas con armas y antorchas y sangre…

    Aunque algo que me pareceria bien seria una especie de coliseo romano lleno de opositores con armas blancas y que solo los mas fuertes tuvieran plaza, como ya se sabe, los fuertes son los que escriben la historia…

  8. La verdad es que, como funcionario, no puedo sino sentir vergüenza ajena de los comentarios llenos de inquina, rabia y desprecio que todos los arriba comentantes han escrito.

    Antes de entrar puramente en la temática del post, la idoneidad de la oposición como sistema selectivo, vamos a comentar lo dicho en los comentarios anteriores.

    Las oposiciones están abiertas a todo el mundo y, si queréis ser funcionarios, sólo tenéis que sacaros una plaza. Sobre lo de los “estímulos permanentes”, propios del stajanovismo que impera en la empresa privada, nunca he creído que los currantes tengamos que igualarnos por las peores condiciones posibles, sino todo lo contrario. Por lo tanto, y a más de uno debería darle vergüenza lo que ha escrito, debería de haber una queja general de la explotación que uno sufre en la empresa privada, y no de que haya otros disfrutando de lo que tanto les ha costado conseguir.

    Además, el tópico de “el funcionario que se rasca los cojones todo el día” es lo más insidioso que haya podido escribirse. Si tal cosa fuese cierto, muchos de ustedes lo pasarían realmente mal, sin perjuicio de excepciones sangrantes que nos sonrojan a todos y que confirma lo arriba dicho.

    Bueno, entrando en materia, la oposición podría definirse como el “menos malo” de los sistemas selectivos posibles. La oposición asegura que, en ese momento dado, los aspirantes seleccionados han demostrado ser los mejores.

    A mucha distancia queda el concurso-oposición, auténtica puerta de atrás de funcionarización de los interinos que llevan toda la vida en una determianda administración, donde con cincos y los méritos eres capaz de superar a uno que haya sacado todo dieces.

    El concurso es mejor no mentarlo, ya que suelen ser plazas “hechas a medida de…”, donde sí que hay mucha posibilidad de enchufe.

    Pero los auténticos enchufados son los funcionarios eventuales, los llamados “cargos de confianza” o “asesores”, amigos del político de turno cuyo mayor mérito es tener el carnet del partido que en ese momento gobierna.

    He dicho.

  9. En mi opinión, la oposición no demuestra que hayan “ganado los mejores” sino los que mejor han empollado o los que han tenido más suerte. Uno puede ser muy buen estudiante y muy mal trabajador. Y eso es así en el funcionariado y en todos los puestos de trabajo.

    Respecto a eso de que los funcionarios se rascan los coj…, pues hombre, no todos lo hacen. Hay , entre los funcionarios, personas muy válidas, con vocación por su trabajo y a las que les satisface hacer las cosas bien, que hacen su trabajo y se ganan su sueldo. Hasta aquí todo bien. El problema es que también hay funcionarios que no pegan ni chapa o que son unos auténticos incompetentes (por mucha nota que hayan sacado en la oposición y por muchos cursillos que hayan hecho) y éstos siguen ocupando ese puesto de trabajo, sin que nadie les pueda echar. Y eso no es un tópico. Todos hemos topado alguna vez con funcionarios de semejante calaña, y es indignante que se tomen su trabajo a cachondeo. Eso es lo que está mal del funcionariado.

    Yo comprendo que debe ser muy difícil aprobar una oposición, pero también lo es conseguir trabajo en una empresa privada (la competencia es muy dura) y ya ni te cuento lo difícil que es crear tu propia empresa, en la que además tienes que demostrar constantemente tu valía. Sin embargo, eso no sucede con los funcionarios. En ese caso, los que quieren lo hacen bien y demuestran que son personas válidas, y los que no, se van a casa contentos de recibir su sueldo a fin de mes por no hacer nada (o por hacer como que trabajan).

    Y esto no es ni mala baba ni resentimiento. Es la pura realidad.

  10. Pero si es muy sencillo: Oposición para entrar a trabajar, que de acuerdo que tendrá sus peligros pero no tiene más que otros sistemas.

    Ahora bien, lo de “puesto de por vida”, “sin supervisión”, “puedohacerloquemedelaganaqueyametengoquefollaralamujerdemisuperiorparaquemeechen”, etc, pues va a ser que no.

    El problema radica en que en España hay casi dos millones y medio de funcionarios. Al gobierno que se le ocurra hacer algo más que subirles el suelo va a durar menos en el poder que Risto en Disneylandia.

    Y lo más grave, la falta de condena social, algo que sólo puede ocurrir en España. Si aquello de “bueno, me toco los huevos, pero para eso he ganado la oposición” se oyera en otros paises, al simpático funcionario le iba a caer como menos una cara de desprecio. Aquí todo el mundo conoce a algun funcionario y nadie va a hacer saltar la liebre.

    Tenemos el país que nos merecemos.

    He dicho (yo también).

  11. peterlove tiene razón en indignarse porque también es funcionario y evidentemente lo ve desde dentro y es distinto. Pero no creo que puedas negar que hasta cierto punto sea normal que la gente meta en el mismo saco a malos y buenos (que los hay), a los que les gusta hacer las cosas bien y a los que no.

    En cualquier caso desde luego es el menos malo y está estancado.

    Lo que ha comentado Cristania de los traductores jurados, desde luego en una sala de juicio se puede tutelar a un funcionario en prácticas. En un aula no. Se paralizaría el sistema y moriríamos ahorcados por los adolescentes.

    Greyndar, haciendo honor a tu nick, has propuesto una batalla campal de “solo puede quedar uno”. Jejejje, yo me apunto.

    Un saludo y recordad: estudiad que son la semana que viene!!! 😀

  12. PD: tanto el argumento de “¿crees que nos tacamos los webs? pues haberte sacado tú la plaza…” y el de “absolutamente TODOS se tocan los webs” son lo que Pajares a Esteso: prácticamente dos gotas de agua, igual de caspas.

  13. ¡Pero qué se está escribiendo en estos posts! ¡Esto ya es vicio!

    No voy a negar, como persona que está dentro, que la función pública es algo chusco. No obstante, en ningún caso voy a permitir que, el estar dentro, sea un impedimento para cuestionar mi imparcialidad. Si acaso, me permite tener una riqueza de matices que cualquiera de fuera es incapaz de imaginar.

    Por lo tanto, antes de empezar a criticar a los funcionarios, convendría conocer cómo se ha sacado la plaza. Muchos funcionarios que entraron en la administración antes de 1984, cuando se aprobó la ley 30/1984, de medidas de reformas urgente de la función pública, entraron casi a dedo.

    Por ejemplo, yo tengo el caso de mi jefa, a la que un amigo de su padre le dijo, allá por 1979: “Necesitamos una auxiliar administrativa en el Ayuntamiento. Dile que se pase mañana, si le interesa”, y “mañana” se hizo funcionaria.

    Otro caso que lleva a equívoco es que todo el mundo cree que los trabajadores que están dentro de un Ayuntamiento, Diputación, Consejería o Ministerio son funcionarios.

    Craso error.

    Hay mayoría de funcionarios, pero también hay personas que han entrado sin haber opositado, sin haber demostrado su valia (tipo laborales, asistencias técnicas y similares).

    La verdad es que a uno le da vergüenza leer las chorradas que se dicen sobre la función pública, y el supuesto “quinto poder” que estos ejercen (se supone que junto al ejecutivo, legislativo, judicial y los medios de información) se lleva la palma.

    Yo sigo insistiendo en que hay que los currantes nos tenemos que igualar todos por las mejores condiciones posibles (lo demás son chorradas neocapitalistas), y que si hay competencia en la empresa privada, más la hay en la función pública, donde habitualmente (y ha sido mi caso en las últimas oposiciones) compiten más de 200 personas por una plaza.

    Y a la tal Cristina le digo: Si lo de las oposiciones es cuestión de suerte, pues ya sabes: te apuntas y a ver si tienes la suerte de sacártela.

    Sobre que los funcionarios no sean buenos currantes, pues como en la empresa privada. Anda que no podría tirar yo de la lengua aquí y destapar las supuestas “virtudes” de muchos jefes hijos de puta apoltronados, cuyo mayor éxito es que, su a su vez jefe, le deja lamerle el culo. Y no digamos nada de “Fulanita de tal”, que es la hija del Jefe de Personal, que acaba de terminar la carrera y, hala, hay que darle un trabajo.

    En fin, cada vez más uno lo flipa de la estulticia predominante en el ser humano.

    He dicho hoy también.

    PD. Y al que no le guste, que se la corte…

  14. Sigo sin entender porqué la peña se cabrea porque se metan con sus sector. Si es trabajador, oiga, mejor para usted. Pero no niegues que la sociedad está bastante hartita de los trabajadores (no diré funcionario pues como bien ha dicho Perlove no son totos tal cosa) que a diario les sorprenden con unos recursos profesionales “justitos”, en el menor de los casos o lo que es peor a hacer el trabajo mal: no querer hacerlo.

    Un saludo para los funcionarios / trabajadores públicos / etc. que sí se lo curran. (como algunos de la Diputación de Alicante que hace poco me dieron una grata sorpresa, más por lo poco habitual que por lo que hicieron en sí).

  15. Bolsas de trabajo abiertas una vez acabada la carrera según la nota final. Mi nota final de carrera es de 8’40. Ya debería estar trabajando y hace cuatro años que me licencié.

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