Las hilanderas: el mito hecho arte

Creo que aún no he reconocido públicamente cual es, para mí, el mayor genio de la pintura. Hoy voy a declaralo públicamente y sin vergüenza ninguna, ya que el más grande de todos los tiempos con un pincel entre los dedos es, sin duda (en mi opinión) don Diego de Velázquez. Creo, que aunque alguien tenga otras preferencias, nadie me podrá negar su genialidad y su maestría. Inventó un nuevo lenguaje plástico, anticipó el impresionismo un par de siglos y mostró la grandeza del color en todos sus cuadros.

 

De entre ellos, y desde que lo estudié en el bachillerato (hace ya algunos años…) estoy enamorada de este cuadro (Las hilanderas). Cuando logré verlo en directo pocos años después, no me defraudó en absoluto, sorprendiendome realmente la envergadura del mismo (220 x 289 cm).

A pesar de estar pintado en 1657, época en la que Velázquez era pintor de la Corte, esta obra se debe al encargo de un particular (Pedro de Arce, montero del rey), sin embargo pasó en el siglo XVIII a la colección real, donde sufíó una ampliación por los cuatro costados, que, por supuesto, no fue de la mano de Velázquez.

Este cuadro cuenta con dos planos: en el primero de ellos aparecen las Hilanderas, que son cinco mujeres que realizan las labores propias de su oficio y, en seundo plano, hay otras cino mujeres que, ricamente vestidas, representan la historia del mito. La Fábula de Aracné (que es el otro nombre que recibe el cuadro), trata de una muchacha que presume de tejer más veloz que las diosas, por lo que Atenea la reta ( y pierde), se enfada con ella y la castiga convirtiéndole en araña, de forma que tenga que tejer toda su vida.

En la obra predominan los tonos ocres, tierra y óxidos, con una pincelada muy suelta un tratamiento atmosférico de la luz que desdibuja un poco los contornos y da protagonismo al espacio entre las figuras. La composición consigue llevar al espectador esa idea de velocidad (como las manos de Aracne al tejer) que podemos apreciar en la rueca.

Me gustaría destacar como anécdota, que la vieja del primer plano es una figura que ya nos resulta conocida, pues también la pintó en su obra de la etapa sevillana “Vieja friendo huevos“.

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El Día del Libro

Desde 1974 se estableció que el 23 de abril de todos los años sería el Día del Libro. Mucha gente aprovechará la ocasión para postear sobre Shakspeare y Cervantes, su autor favorito, el último libro que ha leído… Yo confieso haberme planteado todas esas opciones. Además del origen de la fiesta, su celebración en diferentes lugares de España o… el mundo. Sin embargo, finalmente, creo que he optado por algo diferente (a la par que sencillo). Pasen y vean.

El libro ha existido desde el mundo antiguo, pero sufrió una auténtica revolución con la llegada de la imprenta de tipos móviles. Dicen que fue Johanes Guttemberg el primero en hacerlo. al imprimir, ¿cómo no?, una biblia- que por cierto significa “libro” en griego. A partir de este momento, el clero y los intelectuales pudieron dejar de preocuparse y ocuparse en la conservación de los antiquísimos manuscritos que custodiaban y se pudo difundir toda la literatura existente con mucha más eficacia. De hecho, anteriormente, hubo libos a los que nadie podía acceder por su frágil estado. Los beneficios que produjo esta revolución los veremos en otra ocasión, ya que lo que hoy me interesa es plantear un debate que existe en nuestra sociedad desde hace algún tiempo a causa de otra revolución:

¿Va a acabar la costumbre lectora (si aún exise) de las personas a causa de la llegada de Internet? ¿O podemos entender que la llegada de este mounstro mediático va a sustituir los hábitos de lectura anteriores o incluso fomentarlos? ¿O puede incluso que ambas forma de leer puedan convivir entre los miembros de nuestra sociedad?

Señores:

Hoy dejo el debate abierto (yo tengo una opinión bastante clara) para que ustedes sean los que expresen sus opiniones, defendidas con argumenos y desde el respeto, en los comentarios.

Adelante.



Maquiavelo: pensador moderno

Este historiador y filósofo político italiano (1469-1527), cuyos escritos sobre habilidad política, amorales pero influyentes, convirtieron su nombre en un sinónimo de astucia y duplicidad.

En El príncipe (escrita en 1513 y publicada en 1532), describe el método por el cual un gobernante puede adquirir y mantener el poder político. Este estudio, que con frecuencia ha sido considerado una defensa del despotismo y la tiranía de dirigentes como César Borgia, está basado en la creencia de Maquiavelo de que un gobernante no está atado por las normas éticas. Desde su punto de vista, el gobernante debería preocuparse solamente del poder, y sólo debería rodearse de aquellos que le garantizaran el éxito en sus actuaciones políticas.

Aún siendo la anterior la obra más conocida de este autor, tiene muchas otras obras importantes. La formulación de Maquiavelo de los principios históricos inherentes en el gobierno romano puede encontrarse en su Discurso sobra la primera década de Tito Livio (1531), un comentario sobre la obra Ab urbe condita libri de Tito Livio. En este estudio, Maquiavelo parte de los conceptos teocráticos medievales de la historia, atribuyendo hechos históricos a las necesidades de la naturaleza humana y a los caprichos de la fortuna. Entre sus otras obras destacan: Sobre el arte de la guerra (1521), que describe las ventajas de las tropas reclutadas frente a las mercenarias. Las Historias florentinas (1525) interpretan las crónicas de la ciudad toscana, en términos de causalidad histórica (es decir, por concatenación de causas, no casualidades). Maquiavelo fue también el autor de la biografía Vida de Castruccio Castracani (1520), de una serie de poemas, y de varias obras de teatro, entre las cuales destaca La mandrágora (1524), una sátira mordaz y obscena sobre la corrupción de la sociedad italiana de su tiempo. Muchos de sus escritos anticiparon el aumento de los estados de marcado carácter nacionalista.

El maquiavelismo, como término, ha sido utilizado para describir los principios del poder político, a partir de la máxima ‘el fin justifica los medios’. Y por esto es por lo que al fin y al cabo se le conoce en la sociedad actual. De hecho, una persona maquiavélica es aquella en la que destaca su perfidia, su falta de escrúpulos o su astucia (fuente: wordreference)

Federació de Teatre Amateur de la Comunitat Valenciana

Asamblea 2008, 12 y 13 de marzo, Catral.

Dicen que una sociedad con una democracia avanzada se demuestra, entre otras muchas variables, por su nivel asociativo. que los ciudadanos se asocien con unos u otros fines, demuestra, como mímino, un mayor nivel de participación ciudadana en la vida pública.

En este sentido, podemos afirmar que la vida asociativa de la Comunidad Valenciana es bastante saludable, ya que cuenta en todos sus pueblos con numerosas asociaciones de todo tipo. Las más frecuentes son la de padres de alumnos (APAs), amas de casa y tercera edad, pero también son habituales asociaciones de discapacitados, de enfermos, de vecinos, de jóvenes, de excursionistas, y por supuesto, de teatro.

Las asociaciones de teatro amateur, normalmente se insriben dentro de las asociaciones de tipo cultural, aunque en algunos casos, se incluyen en el ámbito juvenil. Muchas luchan de forma individual para mirar por sus intereses, pero otras, decidieron hace ya muchos años, unirse en una federación que defienda con más fuerza los intereses comunes. Así es commo la Federación de Teatre Amateur de la Comunitat Valenciana debe celebrar anualmente una asamblea general (ordinaria, como todas las asociaciones, por supuesto) y para ello, cada año se elige (u ofrece) una sede diferente. Esta vez, Catral ofreció su ciudad para acogerla.

Durante este fin de semana, una veintena de grupos de teatro de toda la comunidad (algo más de un centenar de teatreros locos) han recorrido las calles de Catral, dejando honda impresión en los habitantes de esta tranquila villa. Para amenizar la asamblea, desde hace unos años se intenta motivar a los grupos camuflando un poco la burocracia en una convivencia, un intercambio de experiencias y una fiesta continua. Este año, un ficticio casting ha sido la excusa para que cada grupo asistente pudiera mostrar al resto una pieza de un musical.

Comienza con la recepción de el sábado por la mañana, casting, recibiento del alcalde, pasacalles, comida, visita guiada, entrega de los premios Tablas, obra del grupo organizador (Teatro Catral), cena, más casting, baile, dormir, desayuno, asamblea hasta la comida del domingo. Como véis, los asistentes no han tenido ni un sólo momento de tranquilidad.

Los acuerdos y desacuerdos que en dicha asamblea se tuvieron, es algo que quedará de puertas hacia dentro. Por cierto, el premio Tablas 2007 se ha concedido a la trayectoria del valenciano Pep Cortés, destacado en el mundo teatral como actor y director y también conocido en el mundo cinematográfico, con películas como “Son de mar”.