Métodos anticonceptivos en el siglo XVIII

He aquí una relación de los métodos anticonceptivos que eran usados en el siglo XVIII. Como podréis apreciar, las cosas no han cambiado tanto en los últimos siglos, si bien actualmente existen muchos otros y mejores medios de evitar embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.
Es conocido que el preservativo fue inventado por doctor Condón, de donde viene su nombre coloquial. Algunos de los personajes más conocidos de la época conocían este medio, pero no podemos decir que estaba difundido entre todas las escalas sociales.

Uno de los métodos infalibles era el recomendado por la Iglesia: la abstinencia. Supongo que, al igual que en la actualidad, para algunos personajes de la época, no era tanto una elección como una circunstancia impuesta y ajena a sus voluntad.
Algo más peligroso resultaba el aborto voluntario. Se llevaba a cabo por medio de agujas ( no siempre bien desinfectadas) y hierbas, tal y como imagináis a través de viejas sabias. Esta práctica suponían la muerte del 95% de las mujeres que lo ejercían.
También es conocido en la actualidad y bastante difundido el Coitus interrruptus. Este era un método muy generalizado y, sin embargo, condenado por la Iglesia.

Esto produjo una secularización de la sociedad por el distanciamiento de la Iglesia y las prácticas familiares e íntimas de la sociedad del siglo XVIII
Teniendo en cuenta la sobrepoblación que sufrió Europa a finales del siglo XVIII, no os recomiendo que sigáis el ejemplo de nuestros antepasados.

Las profesoras en tiempos difíciles

He aquí un contrato real de una maestra de escuela en 1923. así me explico por qué ha legado hasta la actualidad esa imagen de la maestra como persona decente y respetable. Afortunadamente, las cosas han cambiado mucho en estos noventa años. Es chocante pensar que se trata de un acuerdo de principios del siglo XX, pero tened en cuenta que España estaba en esos momentos bajo la recién iniciada Dictadura de Primo de Rivera.

Contrato de Maestras en 1923


Este es un acuerdo entre la señorita ……………………………………………… maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela ………………………………………………… por el cual la señorita ………………………………. acuerda impartir clases durante un período de ocho meses a partir del …………………………. de septiembre de 1923. El Consejo de Educación acuerda pagar a la señorita …………………………………… la cantidad de (*75) mensuales.

La señorita ……………….. acuerda:

1. No casarse. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.

2. No andar en compañía de hombres.

3. Estar en su casa entre las 8.00 de la tarde y las 6.00 de la mañana, a menos que sea para atender función escolar.

4. No pasearse por heladerías del centro de la ciudad.

5. No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.

6. No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.

7. No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuenta a la maestra bebiendo cerveza, vino y whisky.

8. No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excpeto su hermano o su padre.

9. No vestir ropas de colores brillantes.

10. No teñirse el pelo.

11. Usar al menos dos enaguas.

12. No usar vestidos que queden a más de cinco centímetro por encima de los tobillos.

13. Mantener limpia el aula:

a) Barrer el suelo al menos una vez al día.

b) Fregar el suelo del aula al menos una vez a la semana con agua caliente.

c) Limpiar la pizarra al menos una vez al día.

d) Encender fuego a las 7.00, de modo que la habitación esté caliente a las 8.00 cuando lleguen los niños.

14. No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.

En definitiva, la señorita ejercía unas funciones híbridas entre monja, pedagoga y “chacha” bastante peculiares.

Una auténtica pena que no sigamos manteniendo nuestras tradiciones, ¿verdad?

El misterio de la potnia

Dada la curiosidad que ha levantado este pseudónimo voy a aclarar brevemente su significado para aquellos que lo desconozcan.

Potnia era la diosa más importante de Grecia a finales de la Edad de Bronce, concretamente durante el período micénico (1600 – 1100). Se menciona en las tablillas con escritura en lineal B de Knossos y de Pylos como PO-TI-NI-JA con muchos epítetos. Algunos de estos adjetivos son de procedencia local, caracterizando su esfera de influencia.

En los monumentos micénicos, la Potnia aparece con diversos atributos: las serpientes, las hachas dobles, los leones, las palomas, los grifos, además de otras animales y de características sagradas. Esta es un representación de la “Potnia Theron” o señora de las bestias.

La Potnia es la protectora de la naturaleza, la vegetación, la fertilidad. Se piensa que sus cualidades cambiaban en la armonía con necesidades de la comunidad micénica. Al lado de su función primaria de la diosa de la naturaleza, asumió un matiz bélico para proteger los palacios de Micenas y sus ciudades contra los enemigos.

J. Chadwick cree que la Potnia fue conectada con el culto de la madre de tierra, dominante a partir del Heladico Tardío sobre toda la religión egea. Él supone este culto continuado con una variedad de nombres en el período clásico.
M. P. Nilson presumió que el papel de la Potnia en la religión clásica griega fue asumido por Atenea, Gea y Hera. Otros dicen que sus funciones fueron asimiladas por Ártemis o Démeter.

Por lo tanto, en la religión olímpica griega el lugar de Potnia desapareció y sus cualidades divinas se dispersaron entre muchas diosas.

La Casa de Bernarda Alba

– Drama de mujeres de los pueblos de España-

de Federico García Lorca

Trama y estructura:
Esta obra de Federico García Lorca es la obra más representativa del teatro español del siglo XX. Trata de Bernarda Alba que queda a solas con sus cinco hijas tras la muerte de su marido. La mayor de las hijas, fruto de un matrimonio anterior, es la única adinerada, por lo que Pepe el Romano la corteja y decide casarse con ella con el permiso de Bernarda. Varias de las hermanas están enamoradas de Pepe y la menor de ellas, Adela, mantiene relaciones con él. Al enterarse, Bernarda intenta reprimir a Adela y estalla la lucha entre el ansia de libertad, goce y alegría de la joven Adela con la autoridad, el poder y la rigidez de Bernarda. El enfrentamiento se da entre la ley individual y anárquica, encarnada en la sexualidad de Adela y la ley social, autoritaria de Bernarda que necesita reprimir dicha libertad. No son las únicas que entran en la lucha. Angustias sujeta a Adela diciendo: “De aquí no sales con tu cuerpo en triunfo” y acierta, ya que Adela no logrará salir de la casa. Martirio, tras haber mentido a Adela, confiesa al verla muerta: “Dichosa ella mil veces que lo pudo tener”.

La casa:

La casa es protagonista de la obra, no sólo por ser el único espacio escénico en el que se representa, sino por su papel simbólico. Es un lugar cuya función es aislar y encarcelar a quienes se encuentran en su interior. Se refieren a ella como presidio (sensación de enclaustramiento), infierno (por la ira y necesidad de salida) y convento (por ser un espacio cerrado sólo para mujeres con la prohibición de actos sexuales).
Bernarda:
Representa las convenciones morales y sociales unidas a la conciencia de pertenecer a una clase superior, un verdadero orgullo de su casta. Su bastó, simboliza su poder y su nombre es de origen germánico y significa “oso fuerte”. Su apellido también es simbólico ya que proviene del latín y quiere decir “blanca” (pureza que Bernarda busca en su hogar).

La Poncia:
Es la vieja criada de Bernarda, que es casi de la familia y se atreve a dar consejos, opinar y tutear a Bernarda. Sin embargo, de vez en cuando se recuerda la distancia que le separa de Bernarda: “Me sirves y te pago. ¡Nada más!”. Ella asume su condición “Soy perra sumisa”, pero está llena de rencor hacia Bernarda, como queda patente desde el primer acto. Con las hijas habla de forma abierta y desenfadada y muestra su sabiduría rústica y popular.
Las hijas de Bernarda:

Angustias: la mayor (39 años), heredera de una fortuna y escasa de otros encantos. Su matrimonio le vale como escape de la casa “Afortunadamente, pronto saldré de este infierno”, pero no tiene la ilusión de Adela o incluso Martirio.

Magdalena mezcla sumisión y margas protestas, hubiera preferido ser un hombre.

Amelia es el personaje más desdibujado, quizá por ser la más tímida y , medrosa.

Martirio no pudo casarse por la oposición de su madre, lo que puede explicar su resentimiento, pues por un lado dice “Es preferible no ver a un hombre nunca” y por otro lado esconde el retrato de Pepe el Romano.

Adela es vital y apasionada y valiente para asumir su “corona de espinas”.
Espacio y tiempo:

La obra posee una estructura clásica en tres actos y con una curiosa relación de espacio tiempo. En el primer acto estamos en una habitación blanquísima y es mediodía. En el segundo acto, la habitación tiene las paredes blancas y ya es por la tarde y el último acto sucede de noche y las paredes son casi blancas. Vemos un simbolismo en la desaparición progresiva del blanco (pureza) en la obra y por otro lado, se nos engaña con el tiempo ya que todos acontecimientos sabemos que no se dan en un solo día. Además hablamos de un espacio visible: la casa – represión, frustración sexual, prohibición- y otro aludido: el exterior – utopía de de la libertad y desde donde llegan noticias de goce sexual, campo, alegría…
Los colores:

Hay una clara simbología en el cromatismo de la obra. Los colores predominantes son el blanco (pureza, castidad, inocencia y virginidad) y el negro (luto, muerte, tristeza, apatía y dolor). Las paredes de la casa son blancas, los trajes de los personajes son negros, las camisas y el ajuar que bordan blancos, la foto de Pepe el Romano, en blanco y negro…
Aparecen eso sí ciertos objetos caracterizados por su color: el vestido verde de Adela y su abanico de colores, única hija que se rebela contra la dictadura del blanco y el negro, y la corona de flores de Maria Josefa, la abuela, que gracias a su locura también hace pequeñas trasgresiones. Por último queda la sangre, que con su color rojo refleja la pasión, la ira y la agresividad.

Aquí algunas páginas muy completas sobre la obra:

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