Fred Astaire: genio de la danza

Desde 1933 hasta 1981 (casi cincuenta años) estuvo bailando para nosotros en la gran pantalla este bailarín de largas piernas. Debutó en los teatros neoyorkinos con tan sólo 11 años junto a su hermana. Al casarse ésta, buscó nueva pareja musical, la que sería su mejor compañera de baile: Ginger Rogers (Ritmo loco, Sombrero de copa, La alegre divorciada…).

Rodó una media de una película por año entre la década de los treinta y 1970, pero en esos últimos años tampoco bajó en exceso su producción, filmando hasta nueve películas en total.

De sus películas en la década de los treinta destaca Sombrero de Copa (1935) y tras la guerra llegarán Bodas Reales, Melodías de Broadway (o The band wagon, ya que las otras Melodías de Broadway son anteriores) y una Cara con ángel.

 

 

 

Compartió pantalla con actrices de gran talla y conocido renombre. Alginas de ellas destacadas en el género musical, como Debbie Reynolds, la protagonista de Cantando bajo la lluvia y otras menos habituales como Rita Haywoth en Bailando nace el amor (1942), que también apareció junto a Genne Kelly en Las modelos y realizó su más famosa escena en Gilda.


 

Judy Garland la niña prodigio del musical a mediados de siglo, protagonista de El Mago de Oz y madre de Liza Minelli, coprotagonizó con Fred Astaire la película Desfile de Pascua.

Audrey Hepburn, famosa por Desayuno con diamantes y Vacaciones en Roma compartió cartel con Fred en Una Cara con ángel y Encuentro en París.

Cyd Charise fue la actriz secundaria de Cantando bajo la lluvia y gran bailarina de la época - por talento y por talla-. En La bella Moscú y The band wagon baila junto a Fred Astaire compitiendo con él en altura. Se decía de ella que tenía las mejores piernas de Holliwood.

Algunos de los actores con los que coincidió en el reparto fueron Jack Buckanan, Oscar Levant, Toni Curtis, Jack Lemmon, paul Newman y Steve McQueen. Con Gene Kelly sólo compartió la película Ziegfeld Follies en 1946. A pesar de ello sus estilos siempre fueron comparados y el brillo de Kelly quedaba de manera injusta, ensombrecido por el talento de Astaire. Sien embargo, cabe destacar que eran dos talentos bien distintos. La característica principal de Fred Astaire era su elegancia y armonía, mientras que Genne Kelly destacaba por su fuerza y sus acrobacias.

Aquí hay un video en el que aparecen ambos. Atentos a la conversación del principio, que aunque está en inglés se entiende bastante bien, y es muy graciosa.

Recibió un Oscar honorífico en 1949, que le entregó su compañera Ginger y fue nominado como mejor actor secundario por su interpretación en el drama El Coloso en llamas en 1974. Por cierto si metéis en youtube Fred Astaire enamorado os aparecerá un video en el que baila por las paredes y… ¡el techo! Es real, lo prometo. Un reto: a ver quién adivina como se hizo.

La ópera de tres centavos

El día mundial del teatro en Elche se celebró este año con la representación de La ópera de Tres Centavos. Impactante puesta en escena de coloridos y bien logrados trajes de vagabundos, prostitutas, ladrones de guante blanco y policías, acompañado de una escenografía versátil y contemporánea.

Dicha escenografía, consistente en estructuras metálicas, apilables y desiguales, daba gran movilidad al diseño escénico y a los protagonistas, pero caía en un tópico ya algo visto. Pero no es este el mayor desacierto de la obra:

    El guión y la trama estaban faltas de ritmo y las excesivas canciones- incluso para una fanática del musical como yo- dejan bastante tiempo para la distracción o para hacer la lista de la compra. Asimismo, la gran desigualdad entre sus actores era algo patente. Me refiero, especialmente la protagonista Poly, que parecía la sustituta de la actriz que habitualmente realizaba el papel- asunto, que por cierto, desconozco-.

No obstante, es una obra que ofrece un rato de entretenimiento sin grandes complicaciones ni aspavientos.