Dos de Mayo de 1808: Un día de Cólera
Febrero 17, 2008 en 9:53 am (Libros)
Tags: España, Libros, Pérez Reverte, Literatura Española, Dos de mayo, 1808, Guerra de Independencia
El título del último libro de Arturo Pérez Reverte no podía ser más revelador: Un día de Cólera. Así fue y así lo cuenta a lo largo de 394 páginas. El tema está claro; el alzamiento del pueblo español (no los militares) contra los excesos de la ocupación francesa en Madrid. El momento es más que oportuno, ya que se cumple este año el segundo centenario de tal acontecimiento. El enfoque es bastante historicista, hasta el punto en que se dice que en la obra aparecen más de quinientos personajes reales con nombres y apellidos. Doy fe. No los he contado, pero si no son quinientos serán seiscientos …o mil.

Este es a la par, el mayor atractivo y el mayor inconveniente que presenta el libro. Por un lado, porque el aporte de datos es tan inmenso que consta al lector más despistado que este escritor se ha documentado bien. Vamos, que se ha leído todo lo leible en bibliotecas, archivos y demás. Por otro lado, la relación, aveces extensa de los muertos o heridos con cómo, dónde y cuándo incluidos, hay veces que hay que leerlos, como diría un antiguo profesor mío, “en diagonal” para acabar antes. Yo lo he hecho en ocasiones, lo reconozco. De hecho, es probable que este libro no hubiera sido posible que fuera escrito por otra persona. Pérez Reverte, tiene ese don mágico de convertir en ameno el dato histórico más tedioso. Gracias a su hábil pluma el lector puede disfrutar de un libro con tantos personajes, ambientes y que transcurre en sólo un día. Sin embargo, las aventuras de Daoiz y Velarde el parque de Monteleón y las azañas del patriota Molina para ayudar a su rey, así como los momentos de frustración del francés Murat y sus secuaces mantienen cierto hilo conductor que engancha.
El mayor inconveniente es que, una vez desaparecen estos personjes, tenemos lo que, a mi modo de ver, es un “epílogo” demasiado largo (cerca de dos capítulos con un total de más de 100 páginas). En esa parte de la obra, el lector tiene más ganas de acabarlo, por completar la faena y por ver si describe de una vez los fusilamientos del 3 de mayo en el Monte Pío, que real interés y gancho con la historia.

Es decir, creo que le han sobrado datos, y que no era necesario que nos contara todas y cada una de las historias que se conocen de ese día. Pero a veces, los investigadores pecamos de eso, y cuando conocemos un dato, necesitamos compartirlo con el mundo.
En cualquier caso, es un libro recomendable, especialmente para aquellos que disfruten con las tácticas militares, tengan un sentimiento hacia nuestros vecinos similar a los madrileños de la época o gusten de la literatura de buena pluma, con un vocabulario exquisito y preciso y un impresionante tranajo de “pre-escritura”. Ahora sólo falta ver cuál es el próximo centenario de acontecimiento militar en el que la editorial Alfaguara haya pensado en este escritor, sin duda, su mejor baza.


