La polis Griega

Volvemos de nuevo al maravilloso mudo de la Historia, para adentrarnos además en sus períodos más remotos. La polis griega es un tema que ha ocupado a los estudiosos del mundo antiguo y ha derramado “chorros de tinta”. Algún ejemlar de la amplia bibliografía que se ha escrito sobre la polis, seguro que lo podéis encontrar en cualquier biblioteca pública, ncluso con ediciones fantásticas para niños y adolescentes. Para centrarnos en este aspecto concreto de la Historia de la Grecia Clásica, en primer lugar definiremos el concepto y a continuación veremos el proceso que lleva a su creación.

1. ¿Qué es la polis?

La respuesta inmediata de alguien con algo de cultura general sería “la ciudad en la Grecia Clásica”, y no iría desencaminado. Sin embargo, nosotros vamos a profundizar un poco más en el tema. Podemos definirla como:

“Comunidad jurídicamente autónoma y soberana de carácter agrario dotada de un lugar central que actúa como núcleo político, social, administrativo y religioso.”

Ahí queda eso. Pero esta definición encierrra mucho información en su contenido. Como dijo Jack el Destripador - perdón chiste malo o muy malo, incluso-, “Vayamos por partes“:

Comunidad: conjunto de personas

Jurídicamente autónoma y soberana: hace referencia a la “ciudad-Estado”

De carácter agrario: no mercantil, no confundamos la ciudad con el desarrollo económico, pues tienen caminos diferentes, y de hecho, éste se desarrollará de forma importante en Atenas (no en toda Grecia) bastante después de que surgiera la primera polis

Dotada de un lugar central: es decir, la polis es algo físico, no un ente abstracto.

…que actúa como núcleo político: pues allí se reúnen para ejercer los poderes que les otorga ser jurídicamente autónomos y soberanos. De hecho, el propio término deriba de polis.

… social: también conocido como “vecineo“.

…administrativo: pues los órganos residen allí.

…religioso: los templos son el referente de toda polis, teniendo además una serie de dioses oficiales que la custodian y definen. La religión es, y más en estas fechas, un elemento de aglutinación y control.

Imagen del Partenón de Atenas

2.- ¿Cuándo se da la creación de las primeras polis?

Una polis se crea por un proceso de synoikismo, o en castellano, sinecismo. El synokismo es el proceso de unión de oikos. Una definición rápida de oikos sería “hogar”, pero más concretamente podríamos decir que es “la unidad familiar vinculada a la tierra”, entendda ésta última como fuente de riqueza. De hecho, esta palabra derivará en la actual “economía”.

Pues bien, de esta forma, la polis se formaría por un proceso de unión de hogares. Pero para que se produzca el efecto que buscamos, han de coincidir una serie de requisitos:

  • Interés de los “aristoi” (clase socail alta) de consolidar su poder de forma política.
  • Ordenación del territorio con un asty (centro), con los edificios públicos, y un xora (periferia), adscrita a ese núcleo.
  • Ordenamiento jurídico, que se basaría en primer lugar en la tradición, y posteriormente se registraría de forma escrita.
  • Voluntad general de los individuos de integración en la comunidad política.

Conclusiones

La primera polis griega de la que tenemos noticias es Smirna, en la segunda mitad del siglo IX a. C. o durante el siglo VIII a. C. A algunos quizá les soprenda ver que esta ciudad, la primera polis griega, está ubicada en Asia Menor (la actual Turquía), sin embargo no hay razón para sorprenderse.

Me explico. Esa zona en la antigüedad, era conocida como Jonia. Allí emigraron muchos griegos en los momentos en los que la península helena quedaba saturada por exceso de población y escasez de recursos. A través de ellos llegarán siempre todas las novedades a la Grecia Continental, pues es en Oriente (Anatolia, franja siro-palestia, Egipto…) donde se producen las primeras transformaciones por su alto grado evolutivo desde el Neolítico.

Elche en el medievo: una visión actualizada

Las excavaciones desde 1997 en la ciudad de Elche nos han aportado diferentes datos que permiten reconstruir de forma parcial la urbanística del municipio en época medieval. La fundación del actual núcleo urbano está relaciona con el traslado de población desde el yacimiento de la Alcudia, que tiene demostrada su pervivencia hasta el siglo VIII d. C. No obstante, los primeros indicios de vida en el núcleo son del siglo X, con lo cual, no sabemos qué sucede con la población en ese intervalo de dos siglos.
Existen diversas teorías, desde un doblamiento disperso en alquerías a la ocupación del yacimiento conocido como El Castellar de la Morera (cerca del Pantano de Elche) con restos de población de los siglos VII- VIII y con unas murallas del siglo X – XI.
Los primeros restos en Elche, propiamente dichos, son materiales encuadrables en la segunda mitad del siglo X (época califal) y las viviendas encontradas en las excavaciones realizadas en el Palacio de Altamira de finales de esa misma centuria. Por tanto, sabemos que a principios del siglo XI la ciudad ya existe, no sólo por las pruebas arqueológicas, sino por las regencias escritas que nos deja el geógrafo Al’ Udri, al decir que el rey de la taifa de Denia, Mûyahid Al Amîrî, conquistó Elche y Orihuela en el año 1038. Un poco posterior es la cita del viajero Al Idrisi, que la define como una ciudad amurallada asentada en el llano, con un canal que la atravesaba y portaba agua salobre para los mercados (zocos) y los baños (unos visitables en el actual Convento de Las Clarisas y dos posibles en la calle Mayor nº 33 –intramuros- y otros en la calle Trinquete –extramuros- .) También contaba con una mezquita aljama (probablemente bajo la actual Santa María), un cementerio (cerca del camino de Alicante), varios hornos y testares…
Pero volviendo a la muralla, diremos que está construida de tapial. En época almorávide se construye una torre del homenaje exenta (en el Palacio de Altamira) y la puerta monumental de 8 m de luz y 3’4 m de anchura, en un cubo de tapial junto a dicha torre. Consta de una bóveda de cañón con un alfiz a soga y tizón de ladrillo. La construcción de un muro paralelo al de época califal por el Este, permite el acceso desde el río. Además se refuerza la muralla califal con cuatro contrafuertes. Tras este pasillo de 13 m, una nueva puerta al Este da ya el acceso directo a la ciudad.
En cuanto a la torre del Homenaje, sólo la base es islámica, ya que en época cristiana se recrecieron las otras dos plantas de las que consta en la actualidad. Se tuvo la oportunidad de excavar 70 m lineales de la muralla, lo que permitió descubrir el foso que discurría en paralelo a la misma por la zona norte (frente a les Cases de la Mare de Déu –esos “pedruscos” junto a la fuente del Palacio), que parece datar del siglo XII.

De época almorávide es también el monumento citado por las fuentes como “más inexpugnable” de la ciudad desde época islámica hasta que la muralla pierde su funcionalidad. Estamos hablando de la Torre de La Calahorra. Ha sufrido muchas transformaciones, por lo que actualmente, es difícil imaginar cómo fue. Originalmente era más alta, pero los terremotos del los siglos XVII y XIX destruyeron sus pisos superiores. Una nota previa: una calahorra es una torre con función defensiva, exenta y algo adelantada de la muralla, para defender los accesos o puntos relevantes. Pues bien, ésta, está rodeada por un foso al Este y otro al Oeste, y hay evidencias de lo que podría ser un lienzo de la muralla delante de la torre. Es decir, nos encontramos con un foso extramuros y otro intramuros, que además se encuentra protegido por un lienzo de muralla, por lo que algunos autores lo explican por la existencia de un puente levadizo que uniera el interior de la Calahorra con la ciudad. De hecho, en algunos textos es citado como un “fuerte” por lo que quizá su estructura sea aún más compleja de lo que aquí aventuramos.

En la zona del Ayuntamiento se descubrió un antemural también de época almorávide, que estaría unido al lienzo del siglo XI por una serie de tirantes y adosado a la torre de la zona, formando una plataforma de 4 m de anchura.
En la parte occidental, es decir, la ladera del río, se crea una línea adelantada que engloba los maltrechos restos de la fase anterior. Recordemos que, por la orografía propia del lugar, en esta zona no es necesaria la construcción de un foso y por ello, no existe.
En época almohade hay pocas transformaciones. Cabe destacar la construcción de una alberca y una gran cisterna que inutilizan la puerta monumental junto al río y la realización de dos galerías subterráneas con entrada desde un pozo, una hacia el norte y otra hacia el sur.
De época bajomedieval (mediados del siglo XIII - XIV) sólo contamos con una muralla adosada a la Torre del Homenaje. De estos momentos es también el Alcàsser de la Señoría (actual Palacio de Altamira), pues no tenemos constancia de que anteriormente estuviera cerrado por el Este y es ahora, con la conquista por parte de Jaime II cuando se cita como tal por primera vez.
A todas estas aportaciones debemos sumar, las descripciones que nos dejó Cristóbal Sanz de la ciudad en 1621. Sanz afirmaba que constaba de muralla almenada realizada en tapial, de ocho torreones y dieciséis torres pequeñas en la muralla y ocho más en la barbacana (que no se ha encontrado aún).
Por el momento quedan bastantes interrogantes que se podrán resolver con la excavación de la zona sur, para obtener más datos y de los arrabales con los que contaba la ciudad, para conocer mejor su extensión y evolución urbanística.

NOTA: la información ha sido recensionada de la publicación de LÓPEZ SEGUÍ, E. et al.: Elche Medieval: La Evolución De Su Sistema Defensivo. (II Jornadas de Arqueología Medieval, Alicante, 2004).

Nacimiento de los reinos Cristianos de la Península Ibérica hasta mediados del siglo XI

El período de la expansión de los Reinos Cristianos de la Península Ibérica comienza en el año 722 con la Batalla de Covadonga (cuando visigodos y astures frenen a los muslmanes) y terminará en el siglo XIII, cuando comience lo que se conoce con el polémico nombre de la Reconquista.

La primera fase de este periodo tiene como fecha final el año 1035, momento de la muerte de Sancho III, el Mayor. Pero veamos primero cuál era el panorama de estas tierras hasta esa fecha. Los musulmanes se habían extendido por todo el sur de la península, quedando establecida la población en los territorios al norte del Valle del Duero y los Pirineos. Existen cuatro zonas, además de la zona islámica, que podemos resumir de la siguiente manera:

  • El reino astur-leonés, que es el primero que surge como resistencia a la invasión y hereda ciertos principios y estructuras del reino visigodo.
  • El condado de Castilla, que nace en el 929 cuando el conde Fernán González de Lara aprovecha la debilidad del rey Ramiro II para independizarse del reino Astur-leonés, y con asesinato de su sucesor, León de garcía Sánchez, entrará en la órbita del reino de Navarra en el año 1029.
  • El reino de Navarra que surge en el 729 con la Batalla de Roncesvalles que pone freno al avance del francés Carlomagno. El reino independeiente de Aragón surge de la mmisma manera que el anterior.
  • El territorio de Cataluña, que consiste por el momento en lo conocido como la Marca Hispánica, con territorio entre los Pirineos y el río Llobregat, en el año 801, anteriormente pertenecientes a Carlomagno.

Como véis no es un panprama sencillo.

1.1.- El reino astur-leonés

En el siglo VIII la Península estaba tomada en gran parte por los musulmanes. En el año 722 en la Batalla de Covadonga, una alianza entre astures y visigodos vence a los musulmanes. Alfonso I (739-757) aprovecha las disputas internas de los árabes para asegurar la frontera sur, y Alfonso II (791-842) legitima su poder haciendo del Reino de Asturias heredero directo de los visigodos, así como restaurando el orden visigodo en Iglesia y palacio y favoreciendo cierto renacimiento cultural. Favorecido por la fitna(es decir, la división interna de los territorios conquistados por los musulmanes, que no contaban aún, con unidad política), Alfonso III (866-909) avanza la frontera hasta el Duero, repoblando desde Burgos hasta Oporto y Coimbra, y trasladando la capital de Oviedo a León.

Alfonso I de Asturias

Ramiro II (930-951), logra, a pesar de su breve reinado, impedir la división del reino en tres partes (Asturias, Galicia y León). Además repuebla y reorganiza el valle del Duero y pone freno a Abd Al-Rahman III en las Batallas de Osuna y Simancas. La crisis vendrá por los conflictos civiles ya que los reyes están sometidos a la voluntad de Córdoba y de la nobleza ascendente, por lo que pasará su preponderancia al reino de Navarra y el Condado de Castilla.

1.2.- Condado de Castilla

Los condes castellanos eran nombrados por los reyes de Asturias, hasta que Fernán González de Lara se nombra en el año 931 “Conde de toda Castilla” y a la muerte del rey astur Ramiro II, en el año 951, forma un principado feudal.

La repoblación del territorio se produce con campesinos cántabros, vascos y germánicos y por los monasterios, con necesidad de un fuerte sistema defensivo por ser territorio de frontera. Logran aumentar paulatinamente su independencia hasta que en el 1029 León de García Sánchez es asesinado y Castilla entra en la órbita del reino de Navarra, reinada por Sancho III.

1.3- Reino de Navarra y orígenes de Aragón

Sometido a la presión musulmana por el sur y a la de los francos por el norte, la aristocracia tribal de la zona consiguió establecer a principios del siglo IX una monarquía. La dinastía de los Arista inició esta fórmula política y contó con el apoyo de la familia muladí de los Banu Qasi que pretendía desvincularse de Córdoba. Su fundador fue Iñigo Arista (810-852), a quien sucedió García Iñiguez (852-870) y Fortún Garcés (870-905). No será hasta Sancho Garcés I (905-925), fundador de la dinastía Jimena, que se romperá la ambigüedad de las relaciones y se alía con Alfonso III de Asturias y lleva la reconquista más allá del Ebro.

Sancho III, el mayor (1004.1035) alcanzó para su reino la mayor hegemonía de toda la Edad Media. Gracias a la política matrimonial adopta el título leonés de Emperador y aprovecha la crisis del califato para consolidar sus territorios y obtener Sobrarbre y Ribagorza, León, Astorga y Zamora. Se mostró abierto a la influencia europea, lo que se tradujo en la introducción de instituciones feudales y de la norma monástica de san Benito.

Sancho III, el Mayor

Su testamento dividió los territorios que había logrado aunar dejando para García Sánchez III Pamplona y la potestas regia; para Fernando I Castilla y los territorios de Carrión y Saldaña; para Gonzalo Sobrarbre y Ribagorza y para su hijo bastardo, Ramiro, el reino de Aragón, que hasta principios del siglo X había dependido del poder carolingio.

Península Ibérica hacia el año 1035

1.4.- Cataluña

La mayor presencia musulmana en esta zona provocaba el descontento de la población y la necesidad de la colaboración carolingia para recuperar el territorio. Tras las conquistas de Girona (785) y Barcelona (801), se forma entre los Pirineos y el Llobregat la denominada Marca Hispánica, que permitirá el regreso de los emigrados para la repoblación.

Marca hispánica de Cataluña

Wifredo I, conde de Barcelona, aprovecha la decadencia del Imperio Carolingio para independizase y controlar parte de los condados catalanes. A principios del siglo X es ya un país formado y agresivo capaz de llevar a cabo el saqueo de Córdoba (1010) por los condes de Urgell y Barcelona.


Este panorama es el que continuará con los reinos cristianos orientales y occidentales durante la segunda mitad del siglo XI y el siglo XII hasta la famosa batalla de las Navas de Tolosa, en 1212, cuando el arzobispo de Toledo reuna a los reyes cristianos para luchar contra los musulmanes. A partir de este momento, la situación será muy diferente y comenzará una expansión cristiana mucho más rápida y efectiva que la vista hasta ahora.

La mezquita islámica: esa gran desconocida

Mi intención con este post no es otra que “desoccidentalizar” la historia de la arquitectura que conocemos. Obviamente, los españoles sí estudiamos la arquitectura islámica en nuestros estudios obligatorios, pero ésta, generalmente, queda relegada a aquellos monumentos construidos por los seguidores de Alá en la península. Pero vayamos ya a lo que nos interesa en este artículo:

las mezquitas.

Dentro de una mezquita encontramos diferentes elementos. El principal, es el muro de la quibla que indica la dirección hacia la que los musulmanes deben dirigir su oración, La Meca. Para diferenciarla del resto de las paredes del templo se abre en ella un pequeño ábside o nicho llamado mihrab, similar al altar cristiano pero sin su contenido simbólico.
El resto de la sala de oración (haram) es un espacio techado indiferenciado, dividido en ocasiones por arquerías sobre columnas, paralelas o transversales al muro de la quibla. Esta disposición, heredada de las basílicas paleocristianas y transformada por el culto musulmán en la tipología conocida como mezquita hipóstila, evita las articulaciones espaciales jerarquizadas, características de sus antecesoras cristianas. Otra de las novedades de estas salas hipóstilas es su capacidad para crecer indefinidamente, como en el caso de la mezquita de Córdoba.

LA MEZQUITA

 

1.- Mihrab: nicho en dirección a la Meca.
2.- Qibla: muro del fondo.
3.- Maqsura: espacio acotado para el príncipe.
4.- Mimbar: púlpito de oración y sermón.
5.- Haram: sala de oración.
6.- Iwan: sala de recepción.
7.- Sahn: patio.
8.- Sabil: fuente de abluciones.
9.- Alminar: torre para llamar a la oración.

El patio o sahn, está rodeado de soportales que proporcionaban sombra a los fieles. A menudo cuenta con igual o mayor superficie que la zona cubierta. En algunos casos —como en las mezquitas de Córdoba o Sevilla— el sahn imitaba la configuración interior por medio de filas de naranjos alineados y a la misma distancia que las columnas de la sala adyacente. Además, en el patio solían aparecer dos elementos característicos:

  • la fuente para las abluciones (sabil)
  • la torre para llamar a la oración (el alminar o minarete)

Con el aumento de la congregación religiosa, debido a la gran extensión de la religión islámica a principios de la Edad Media, se instituye la llamada de un muecín, a viva voz, desde la cubierta más alta del edificio.

Debemos destacar dos casos de especial relevancia por su alminar. La mezquita de Samarra, de época abbasí es la única que cuenta con un minerete helicoidal exento; por su parte, la mezquita de El Cairo, construida por los fatimíes, presenta un alminar helicoidal en su interior.

Minarete helicoidal exento de Samarra

Minarete helicoidal en el interior de la mezquita de El Cairo

Otos elementos destacables son:

  • El mimbar o púlpito: Se utilizó por primera vez en la mezquita de Medina. Al principio se empleaba como estrado, pero pronto se convirtió en un verdadero púlpito para la predicación del imán.
  • La maqsura: Un espacio acotado por arquerías situado delante del mihrab y decorado con mayor riqueza. Su función era proteger a los gobernantes, especialmente después de que varios de los primeros califas fueran asesinados por la espalda durante la oración.

El iwan es un modelo formado por un patio central al que comunican los diversos iwanes o salas abovedadas que se abren a través de grandes arcos. Esta disposición tiene su origen en la arquitectura del Irán Sasánida y en las mezquitas Abasíes de Irak.

Uno de sus elementos arquitectónicos más característicos es el que veremos a continuación. Podemos decir que las cúpulas empleadas en esta arquitectura proceden de la arquitectura Sasánida y las tradiciones paleocristianas. Se da una progresiva sustitución de la cúpula sobre pechinas de influencia bizantina por la cúpula sobre trompas de influencia sasánida. Veamos diferentes ejemplos:
La primera mezquita construida se conoce con el nombre de cúpula de la Roca ubicada en Jerusalén, ya a finales del siglo VII.

El mausoleo de Bujoro del siglo X posee una cúpula sobre trompas, derivadas del Irán Sasánida en lugar de las tradicionales pechinas propias de la arquitectura bizantina. Bajo los otomanos las mezquitas se construyen siguiendo la tradición bizantina. De este modo, la mezquita de Selimiya (Solimán) del siglo XVI en Edirne (Turquía), posee una colosal cúpula precedida por un patio porticado, donde se multiplican las pequeñas cúpulas y semicúpulas.
La composición es similar a la de la basílica de Santa Sofía, que luego fue convertida en mezquita. Esta forma —que también se empleó en la mezquita de Solimán— influyó en el diseño de otras mezquitas de Oriente Próximo y la India.

Cupula de la Roca en Jerusalén
Mezquita de Solimán en Edirne

De los otros elementos constructivos destacan los arcos. Hay diferentes tipos:

  • Arco de herradura:
    • su origen se remonta al Imperio romano
    • Los visigodos de la península Ibérica lo emplean
    • Omeyas lo adaptaron para las construcciones musulmanas
  • Arco apuntado:
    • de origen sirio-romano
    • también recogido por la dinastía Omeya,
    • se difundió por el califato de Bagdad.
    • Desde allí se transmitió hacia África, y los pueblos bereberes lo exportaron hacia sus territorios españoles, donde se conservó entre los mudéjares que, a su vez, extendieron su empleo por Latinoamérica.

 

Estas son las partes principales de una mezquita. Dejaré pendiente para la próxima vez, tratar los pilares básicos del islam y sus dogmas, para acernarnos a conocer mejor y comprender las costumbres de esta cultura vecina que tantos progresos nos aportó.

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