La Revolución Húngara de 1956
Septiembre 22, 2007 en 6:23 pm (Historia)
Tags: 1956, Este, Europa, húngara, húngaro, Historia, Hungría, magiar, Nagy, pacto Varsovia, revolución, revolución húngara
Es habitual en la historia Contemporánea estudiar diversas revoluciones. Las más paradigmáticas y repetidas hasta la saciedad son la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Pero confío en que estas ya las conocéis. Asimismo , creo que es habitual, desde nuestra óptica eurocentrista, y además, occidental, conocer la Historia de países como Francia e Inglaterra, sobre todo, y en menor medida de Alemania, o Italia. Por estos motivos me ha parecido interesante contar un suceso de un país reciente, que obtuvo su autonomía del Imperio austro-húngaro en 1867 con el Compromiso de Ausleigh, que le dotó de un parlamento propio en Budapest. Tras la derrota de los imperios centrales en la Primera Guerrra Mundial, ésta consiguió su independencia convirtiéndose en la República Soviética de Hungría, aunque con diferntes fronteras a las actuales.
Tras la Segunda Guerra mundial, toma el poder Gerö (1949-1956) que forma un gobierno monolítico de carácter socialista.
Es en 1956 cuando una manifestación solicita una democracia popular con:
- Socialismo democrático
- Reforma agraria
La intervención militar y policial y de las tropas rusas (por el Pacto de Varsovia) relevan al reformista Nagy en el poder.
En dicha situación, las fuerzas policiales (A. V. H.) y luego un Consejo Obrero, toman ciertas medidas:
- Control de empresas nacionalizadas
- Supresión de normas anti-populares
- Retirada de tropas soviéticas
- Libertades y derechos para los húngaros

Estas circunsatancias no son favorables a la URSS -recordemos que nos encontramos en plena Guerra Fría- por lo que interviene de nuevo el ejército ruso y pone en el poder a Kadar. Las consecuencias no se hacen esperar. No cuenta con el apoyo popular, por lo que retrasa dos años las elecciones. El porcentaje de retorno de los deportados a la URSS (en la zona siberiana, por supuesto) fue muy escaso. Creció así un fuerte sentimiento antirruso. Todo ello repercutió en una mala situación económica, con bajos salarios y escasos bienes de consumo.
Finalmente, el status quo fue el siguiente:
- Gran número de muertos, heridos y exiliados
- Permanencia de tropas rusas en Hungría (vigilancia)
- Vuelta al monolitismo político
El fracaso puede hacernos pensar que se trató de una revolución insignificante, sin embargo, ésta y otras revoluciones similares (Primavera de Praga, Sindicato Solidaridad en Polonia…) nos daban ya señales de que el desmembramiento de la URSS era ya cercano.



