La Revolución Húngara de 1956

Es habitual en la historia Contemporánea estudiar diversas revoluciones. Las más paradigmáticas y repetidas hasta la saciedad son la Revolución Francesa y la Revolución Industrial. Pero confío en que estas ya las conocéis. Asimismo , creo que es habitual, desde nuestra óptica eurocentrista, y además, occidental, conocer la Historia de países como Francia e Inglaterra, sobre todo, y en menor medida de Alemania, o Italia. Por estos motivos me ha parecido interesante contar un suceso de un país reciente, que obtuvo su autonomía del Imperio austro-húngaro en 1867 con el Compromiso de Ausleigh, que le dotó de un parlamento propio en Budapest. Tras la derrota de los imperios centrales en la Primera Guerrra Mundial, ésta consiguió su independencia convirtiéndose en la República Soviética de Hungría, aunque con diferntes fronteras a las actuales.

Tras la Segunda Guerra mundial, toma el poder Gerö (1949-1956) que forma un gobierno monolítico de carácter socialista.

Es en 1956 cuando una manifestación solicita una democracia popular con:

  • Socialismo democrático
  • Reforma agraria

La intervención militar y policial y de las tropas rusas (por el Pacto de Varsovia) relevan al reformista Nagy en el poder.
En dicha situación, las fuerzas policiales (A. V. H.) y luego un Consejo Obrero, toman ciertas medidas:

  • Control de empresas nacionalizadas
  • Supresión de normas anti-populares
  • Retirada de tropas soviéticas
  • Libertades y derechos para los húngaros

 

Estas circunsatancias no son favorables a la URSS -recordemos que nos encontramos en plena Guerra Fría- por lo que interviene de nuevo el ejército ruso y pone en el poder a Kadar. Las consecuencias no se hacen esperar. No cuenta con el apoyo popular, por lo que retrasa dos años las elecciones. El porcentaje de retorno de los deportados a la URSS (en la zona siberiana, por supuesto) fue muy escaso. Creció así un fuerte sentimiento antirruso. Todo ello repercutió en una mala situación económica, con bajos salarios y escasos bienes de consumo.
Finalmente, el status quo fue el siguiente:

  • Gran número de muertos, heridos y exiliados
  • Permanencia de tropas rusas en Hungría (vigilancia)
  • Vuelta al monolitismo político

El fracaso puede hacernos pensar que se trató de una revolución insignificante, sin embargo, ésta y otras revoluciones similares (Primavera de Praga, Sindicato Solidaridad en Polonia…) nos daban ya señales de que el desmembramiento de la URSS era ya cercano.

El “Tercer Mundo” ya no existe

No. No me he vuelto loca. Tampoco me lo he inventado. Es cierto, existe la pobreza, el mundo subdesarrollado, pero no el Tercer Mundo y os explicaré porqué.

Para que existiese un Tercer Mundo sería necesario que existiese un primer mundo y un segundo. Esto ocurre así con la edad: la primera edad es la infancia, la segunda edad es la madurez y la tercera edad son los ancianos, nuestros mayores. Esto implica además cierto contenido de deterioiro en el tercer concepto.

Tras la Segunda Guerra Mundial, se empezó a hablar del Tercer Mundo. Pero en aquel entonces, era correcto llamarlo así, puesto que existía un Primer Mundo (los países capitalistas), un Segundo Mundo ( el bloque Comunista) y ese Tercer Mundo que eran los países aún no desarrollados, muchos de ellos colonizados aún por las primeras potencias, luchando por su emancipación.

Una anéctota curiosa es que esta serie de países de lo que hoy llamamos - incorrectamente- Tercer Mundo , formaron ese tercer bloque dentro de la Guerra Fría como Países No Alineados. De hecho fue un hito histórico que en 1955 se reunieran en la Conferencia de Bandung para posicionarse en contra del Imperialismo y defender sus intereses. El indio Nerhu y el egipcio Nasser fueron sus miembros más destacados. Era la primera vez que estos países se reunían para tratar temas de política internacional, pues bastantes problemas a nivel interno les inquietaban como para preocuparse también de las relaciones exteriores. Sin embargo, esto hecho perdió su fuerza porque no se repitió con el tiempo, y esto era debido a las diferentes ideologías que se aglomeraban dentro de este grupo: socialistas africanos, comunistas, islámicos de diferentes ideologías, dictadores …

 

Por tanto, tras el desmembramiento de la URSS y, tras la caída del muro de Berlín, el concepto “Tercer Mundo” no tiene sentido pues el Primer Mundo continúa existiendo, pero no el segundo. Hablamos pues de una diferenciación Norte- Sur o bien de “países subdesarrollados”, o en “Vías de desarrollo“.

En realidad, lo ideal sería no hablar de ellos como tales…