El sistema electoral estadounidense:

Una aproximación para profanos en el tema

Es actualidad. Todos los medios de comunicación están pendientes de ello. Este año hay elecciones en el país que gobierna al mundo. También en España, pero eso es otro tema…

El sistema electoral ha sido muy debatido dada su peculiaridad. Para algunos, es el modelo más democrático que se conoce, para otros es un gran circo con escasa representatividad de los ciudadanos y con muchas pérdidas de votos por el camino. Yo me encuentro en tre los que opinan lo segundo, por lo que -aviso de antemano- puede que este no sea el más objetivo de mis artículos.

Partimos de la base, de que el sistema político estadounidense es un sistema republicano, presidencialista (es decir, con más peso de éste que del parlamento), bicameral (con la Cámara de Representantes -en base a la población- y el Senado - de 100 miembros, dos por Estado-.) y bipartidista (donde sólo el partido demócrata y el republicano pueden participar).

George W. Washington. Primer Presidente de los Estados Unidos

Creo que con estos datos ya podemos abordar la cuestión con cierta claridad. Se trata de un proceso electoral, largo, o incluso muy largo, pues dura cerca de un año. Tiene por tanto, varias fases.

1.- ELECCIONES PRIMARIAS:

Cada partido elige a sus candidatos. Para ello, los ciudadanos que se inscriben como votantes de uno u otro, eligen a sus preferidos. Los candidatos del mismo partido se enfrentan en debates y ganan por número de votos en cada uno de los Estados. Es decir, cada candidato asume todo un Estado, si obtiene la mayoría en el mismo.

La ventaja es que los ciudadanos eligen qué representante quieren para su partido (si esto sucediera en España, Bono ya sería presidente desde hace años) y por tanto, es más democrático. El inconveniente es que tienes que inscribirte, y por tanto, se pierde en parrticipación real (si eso sucediera en ESpaña el porcentaje de votantes sería muy inferior al actual).

2.- LA CONVENCIÓN NACIONAL

En este acontecimiento cada partido se reune en una ciudad, escogida de forma premeditada, y congrega allí a sus delegados de partido por cada estado. Es unaa gran fiesta en la que desde el principio ya se sabe quién será el candidato del partido a las nacionales, pero sirve para que éste se asegure el apoyo de sus rivales dentro del partido. Es importante también porque los candidatos eligen a su mano derecha, que será vicepresidente en caso de salir ganador.

3.- LA CAMPAÑA

En este período se intenta captar el voto de los partidarios de los otros candidatos y el de aquellos indecisos que no participaron en su momento. Supone una gran inversión de fondos para campañas televisivas y otros tipos de propaganda electoral. El ganador en cada uno de los Estados es, de nuevo, el que computa para sí todos los puntos de mismo. De nuevo, hay pérdidas de votos por el camino.

4.- LAS ELECCIONES

Cada estado tiene un número de miembros del Colegio Electoral que vota por el presidente en nombre de los votantes. El número de miembros refleja la representación del estado en el Congreso. El ganador en cada circunscripción electoral contabiliza a su favor todos los votos emitidos en ese estado, mientras que el resto de los candidatos no obtiene ninguno.

Día de acción de gracias

La fiesta por excelencia en Estados Unidos es el llamado Thanksgiving Day o Día de Acción de Gracias que, desde 1789, se celebra el cuarto jueves de noviembre (hoy).Con la excusa, el viernes hacen puente, que sumado al sábado y al domingo, son cuatro días perfectos para ver a la familia. El caso es que como en EE. UU. las distancias son tan extensas, es la fecha del año en la que más desplazamientos se producen.

Encontramos los orígenes de la tradición en la época colonial, en el contexto de los conflictos religiosos conInglaterra. En este caso, estaban enfrentados los puritanos con la Iglesia de Inglaterra (ya separada de la catlica desde Enrique VIII) ya que, para ellos, las reformas no eran suficientes y se parecía demasiado a la iglesia romana. La monarquía apoyó a la Iglesia ( pues eran los jefes de la misma) y los puritanos más exaltados, los llamados separatistas (pilgrins o peregrinos), se vieron forzados a exiliarse. Lo intentaron en los Países Bajos, pero al fracasar en su intento (en esta época estaban en disputas religiosas entre sí y con los españoles), pusieron sus miras en el teritorio de ultramar. No hacía mucho que las potencias europeas de habían delimitado los ámbitos de actuación en el Nuevo Mundo. España y Portugal se quedaron en el sur y franceses e ingleses, exploraron la zona del norte hasta Florida. Allí, al instaurar un nuevo sistema, respirarían un ambiente de libertad religiosa.

El 16 de septiembre de 1620 se embarcaron en el el puerto de Plymouth (Inglaterra), en un barco llamado Mayflower, 101 puritanos. En noviembre, el Mayflower llegó a la punta del cabo Cod y acabaron desembarcando un més más tarde en una pequeña ensenada bautizada casualmente por anteriores exploradores con el nombre del puerto inglés del que ellos habían partido, Plymouth, en lo que más tarde sería el estado de Massachusetts.

Al desembarcar, nombraron gobernador, pero el hambre y las enfermedades acabaron pronto con él y con la mitad de sus compañeros, por lo que nombraron uno nuevo: William Bradford. Mantuvieron relaciones cordiales con los indios de la zona. Estos les brindaron su ayuda (aunque de haber sabido lo que se les echaba encima, probablemente no lo hubieran hecho). Gracias a los indios, al año siguiente la colonia obtuvo el fruto de su primera plantación de maiz, lo cual les hizo acabar con el hambre.

En el otoño de aquel 1621, Bradford instituyó “un día de dar gracias al Señor para que podamos de una manera más especial regocijarnos después de haber recogido el fruto de nuestro trabajo”. Se preparó una gran comida, a la cual se invitó como agradecimiento a los indios de la zona.

Al principio el alcance de la celebración fue sólo regional, y de hecho, no se celebraba con regularidad. La unificación de los que entonces eran las Trece Colonias en lo que hoy conocemos como los Estados Unidos de América en 1789, fue lo que hizo que George W. Washington, primer presidente del nuevo estado, decidiera instaurarla como fiesta nacional.

Desde entoces, no hay cole yanqui que se precie que se resista a vestir de pavo a algún alumno para su función de teatro.