Las hilanderas: el mito hecho arte

Creo que aún no he reconocido públicamente cual es, para mí, el mayor genio de la pintura. Hoy voy a declaralo públicamente y sin vergüenza ninguna, ya que el más grande de todos los tiempos con un pincel entre los dedos es, sin duda (en mi opinión) don Diego de Velázquez. Creo, que aunque alguien tenga otras preferencias, nadie me podrá negar su genialidad y su maestría. Inventó un nuevo lenguaje plástico, anticipó el impresionismo un par de siglos y mostró la grandeza del color en todos sus cuadros.

 

De entre ellos, y desde que lo estudié en el bachillerato (hace ya algunos años…) estoy enamorada de este cuadro (Las hilanderas). Cuando logré verlo en directo pocos años después, no me defraudó en absoluto, sorprendiendome realmente la envergadura del mismo (220 x 289 cm).

A pesar de estar pintado en 1657, época en la que Velázquez era pintor de la Corte, esta obra se debe al encargo de un particular (Pedro de Arce, montero del rey), sin embargo pasó en el siglo XVIII a la colección real, donde sufíó una ampliación por los cuatro costados, que, por supuesto, no fue de la mano de Velázquez.

Este cuadro cuenta con dos planos: en el primero de ellos aparecen las Hilanderas, que son cinco mujeres que realizan las labores propias de su oficio y, en seundo plano, hay otras cino mujeres que, ricamente vestidas, representan la historia del mito. La Fábula de Aracné (que es el otro nombre que recibe el cuadro), trata de una muchacha que presume de tejer más veloz que las diosas, por lo que Atenea la reta ( y pierde), se enfada con ella y la castiga convirtiéndole en araña, de forma que tenga que tejer toda su vida.

En la obra predominan los tonos ocres, tierra y óxidos, con una pincelada muy suelta un tratamiento atmosférico de la luz que desdibuja un poco los contornos y da protagonismo al espacio entre las figuras. La composición consigue llevar al espectador esa idea de velocidad (como las manos de Aracne al tejer) que podemos apreciar en la rueca.

Me gustaría destacar como anécdota, que la vieja del primer plano es una figura que ya nos resulta conocida, pues también la pintó en su obra de la etapa sevillana “Vieja friendo huevos“.

La Cerámica Griega: morfología y características.

Una de las manifestaciones artísticas más importantes del mundo antiguo es la que nos legaron los griegos con su alfarería. La cerámica, es un elemento fundamental para los arqueólogos ya que gracias a ellas, conseguimos datar los diferentes estratos que forman un yacimiento, logrando recomponer así los hechos que allí se sucedieron en el orden correcto. Es decir, nos da una cronología relativa “post quem” (una fecha a partir de la cual sucedieron los acontecimientos que queden reflejados en ese estrato).

En cuanto a sus características podemos decir que se trata de una cerámica de gran calidad que representaba temas sobre todo, mitológicos y otros secundarios - geométricos, volutas…-.
Las formas eran muy variadas -ánforas, cráteras, oinokoes, …- y cada una con una función específica.

Podemos diferenciar dos estilos, relacionados con dos momentos históricos:

  • Figuras negras (desde época arcaica hasta época clásica, aunque perdura en la decoración de las ánforas panatenaicas.)
  • Figuras rojas (desde época clásica hasta el helenismo)

FIGURAS NEGRAS
Sobre fondo claro se pintan las figuras en negro y marcan los detalles mediante incisión. Conocemos dos estilos dentro de esta técnica: miniaturista y monumentalista, en función del tamaño de sus figuras.

Algunos artistas les conocemos porque firmaban sus obras, como el Pintor de Neso (Heracles con caballos), el Pintor de la Gorgona y Sófilo (ambos de tipo Orientalizante), Clitias (conocido por el famoso Vaso François), Execias (Aquiles y Ayax jugando a las Damas), el Pintor de Ámasis (del cual se conocen ocho vasos) y , por último, Nicostenes.

Vaso François, Clitias
Ánfora. Aquiles y Ayax jugando a las damas, Exequias

FIGURAS ROJAS

Realizadas sobre fondo negro, pintan con pincel figuras de color rojizo, por lo que la técnica permite mayor preciosismo y realismo de los detalles.
Existen menos obras firmadas, pero conocemos las escuelas de las que procedían algunos de sus artistas como El pintor de Berlín, Execias (que continúa desde el período anterior), y otros como Eufronio, Eutímides, Fintias, el Pintor de Sosias y Cleofrades.

Ejemplos de cerámica de figuras rojas.

Aquí he reflejado muy brevemente, e intentando no entrar en demasiados tecnicismos, algunos de los puntos más relevantes de la cerámica griega, gran caballo de batalla (no de Troya, je,je) de los estudiantes de Historia, en general y de los del mundo clásico en particular. A nuestras tierras, llegan algunas de estas piezas, que se usan como complemento de carga en el comercio marítimo, ya que esta vajilla de mesa, era considerada de lujo. En las primeras colonias griegas en la Península Ibércia (Ampurias y Rodes) y en algunos puntos del sur peninsular que en ocasiones coincide con las colonias que ubican aquí los autores clásicos y en ocasiones se trata de asentamientos indígenas que las poseean, podemos hallar restos de estas cerémicas que nutren la mayoría de nuestros museos arqueológicos locales. Por último, esta tradicón alfarera de los helenos perdurará en las cerámicas de Beocia o las megáricas y en la campaniense, que se pude encontrar ” a capazos” en nuestro territorio.

La mezquita islámica: esa gran desconocida

Mi intención con este post no es otra que “desoccidentalizar” la historia de la arquitectura que conocemos. Obviamente, los españoles sí estudiamos la arquitectura islámica en nuestros estudios obligatorios, pero ésta, generalmente, queda relegada a aquellos monumentos construidos por los seguidores de Alá en la península. Pero vayamos ya a lo que nos interesa en este artículo:

las mezquitas.

Dentro de una mezquita encontramos diferentes elementos. El principal, es el muro de la quibla que indica la dirección hacia la que los musulmanes deben dirigir su oración, La Meca. Para diferenciarla del resto de las paredes del templo se abre en ella un pequeño ábside o nicho llamado mihrab, similar al altar cristiano pero sin su contenido simbólico.
El resto de la sala de oración (haram) es un espacio techado indiferenciado, dividido en ocasiones por arquerías sobre columnas, paralelas o transversales al muro de la quibla. Esta disposición, heredada de las basílicas paleocristianas y transformada por el culto musulmán en la tipología conocida como mezquita hipóstila, evita las articulaciones espaciales jerarquizadas, características de sus antecesoras cristianas. Otra de las novedades de estas salas hipóstilas es su capacidad para crecer indefinidamente, como en el caso de la mezquita de Córdoba.

LA MEZQUITA

 

1.- Mihrab: nicho en dirección a la Meca.
2.- Qibla: muro del fondo.
3.- Maqsura: espacio acotado para el príncipe.
4.- Mimbar: púlpito de oración y sermón.
5.- Haram: sala de oración.
6.- Iwan: sala de recepción.
7.- Sahn: patio.
8.- Sabil: fuente de abluciones.
9.- Alminar: torre para llamar a la oración.

El patio o sahn, está rodeado de soportales que proporcionaban sombra a los fieles. A menudo cuenta con igual o mayor superficie que la zona cubierta. En algunos casos —como en las mezquitas de Córdoba o Sevilla— el sahn imitaba la configuración interior por medio de filas de naranjos alineados y a la misma distancia que las columnas de la sala adyacente. Además, en el patio solían aparecer dos elementos característicos:

  • la fuente para las abluciones (sabil)
  • la torre para llamar a la oración (el alminar o minarete)

Con el aumento de la congregación religiosa, debido a la gran extensión de la religión islámica a principios de la Edad Media, se instituye la llamada de un muecín, a viva voz, desde la cubierta más alta del edificio.

Debemos destacar dos casos de especial relevancia por su alminar. La mezquita de Samarra, de época abbasí es la única que cuenta con un minerete helicoidal exento; por su parte, la mezquita de El Cairo, construida por los fatimíes, presenta un alminar helicoidal en su interior.

Minarete helicoidal exento de Samarra

Minarete helicoidal en el interior de la mezquita de El Cairo

Otos elementos destacables son:

  • El mimbar o púlpito: Se utilizó por primera vez en la mezquita de Medina. Al principio se empleaba como estrado, pero pronto se convirtió en un verdadero púlpito para la predicación del imán.
  • La maqsura: Un espacio acotado por arquerías situado delante del mihrab y decorado con mayor riqueza. Su función era proteger a los gobernantes, especialmente después de que varios de los primeros califas fueran asesinados por la espalda durante la oración.

El iwan es un modelo formado por un patio central al que comunican los diversos iwanes o salas abovedadas que se abren a través de grandes arcos. Esta disposición tiene su origen en la arquitectura del Irán Sasánida y en las mezquitas Abasíes de Irak.

Uno de sus elementos arquitectónicos más característicos es el que veremos a continuación. Podemos decir que las cúpulas empleadas en esta arquitectura proceden de la arquitectura Sasánida y las tradiciones paleocristianas. Se da una progresiva sustitución de la cúpula sobre pechinas de influencia bizantina por la cúpula sobre trompas de influencia sasánida. Veamos diferentes ejemplos:
La primera mezquita construida se conoce con el nombre de cúpula de la Roca ubicada en Jerusalén, ya a finales del siglo VII.

El mausoleo de Bujoro del siglo X posee una cúpula sobre trompas, derivadas del Irán Sasánida en lugar de las tradicionales pechinas propias de la arquitectura bizantina. Bajo los otomanos las mezquitas se construyen siguiendo la tradición bizantina. De este modo, la mezquita de Selimiya (Solimán) del siglo XVI en Edirne (Turquía), posee una colosal cúpula precedida por un patio porticado, donde se multiplican las pequeñas cúpulas y semicúpulas.
La composición es similar a la de la basílica de Santa Sofía, que luego fue convertida en mezquita. Esta forma —que también se empleó en la mezquita de Solimán— influyó en el diseño de otras mezquitas de Oriente Próximo y la India.

Cupula de la Roca en Jerusalén
Mezquita de Solimán en Edirne

De los otros elementos constructivos destacan los arcos. Hay diferentes tipos:

  • Arco de herradura:
    • su origen se remonta al Imperio romano
    • Los visigodos de la península Ibérica lo emplean
    • Omeyas lo adaptaron para las construcciones musulmanas
  • Arco apuntado:
    • de origen sirio-romano
    • también recogido por la dinastía Omeya,
    • se difundió por el califato de Bagdad.
    • Desde allí se transmitió hacia África, y los pueblos bereberes lo exportaron hacia sus territorios españoles, donde se conservó entre los mudéjares que, a su vez, extendieron su empleo por Latinoamérica.

 

Estas son las partes principales de una mezquita. Dejaré pendiente para la próxima vez, tratar los pilares básicos del islam y sus dogmas, para acernarnos a conocer mejor y comprender las costumbres de esta cultura vecina que tantos progresos nos aportó.

Concurso de 1401: las puertas del Baptisterio de Florencia

De todos es conocida la vitalidad artística que rebosabada en Florencia en el Renacimiento. A inicios de ese nuevo fenómeno cultural, conocido como Quattrocento, concretamente en 1401, se convoca una competición para realizar las segundas puertas del baptisterio de Florencia (las primeras las realizó Andrea Pisano). El tema era el sacrificio de Isaac y debía ser realizado en un cuarterón de bronce con los bordes lobulados. Entre los finalistas, destacaron:

  • Ghiberti
  • Brunelleschi
  • Jacopo della Quercia

Sin embargo, la decisión final quedó entre los dos primeros. Jacopo della Quercia fue el primer escultor florentino en realizar escultura para ser vista desde todos los ángulos y trató el cuerpo humano en toda su plenitud. Realizó los relieves sobre el génesis en el Portal de San Petronio (Bolonia).

Portal de San Petronio, Bolonia; Jacopo della Quercia

Lorenzo Ghiberti fue elegido ganador. En Ghiberti la disposición del paisaje y de las figuras crea una sugerencia espacial nueva que, en el caso de Brunelleschi, se convierte, como se ha notado, en una construcción espacial de nuevo signo. No obstante, una formulación coherente del nuevo sistema de representación no se producirá en el relieve hasta algo más tarde.
La obra de Ghiberti mantiene el enmarcamiento de tipo tradicional. La composición conserva elementos del gótico internacional, como la curva que describe la figura de Abraham y la forma acartonada del paisaje, junto con innovaciones clásicas como es el volumen y modelos utilizados en las demás figuras.Tras realizar estas Segundas puertas del Baptisterio de Florencia (sacrificio de Isaac); se le encargaron también las terceras (llamadas por Miguel Ángel “Puertas del paraíso” por considerarlas de gran perfección) en las que logra una sensación de perspectiva fascinante, hasta el punto de influir en el gran Donatello.

Sacrificio de Isaac, de Lorenzo Ghiberti

Sacrificio de Isaac, de Filippo Brunelleschi

Brunelleschi, tras fracasar en el Concurso de 1401 y se reorienta hacia la Arquitectura y será conocido por ser el creador de la Catedral de Florencia, Santa María dei Fiori (Santa María de las Flores) más conocida como Il Duomo (es decir, “la Catedral”, como única). Para mí, uno de los más fascinantes monumentos por su cuidado exterior.

 

 

 

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