He de decir, antes de comenzar y con cierta nostalgia, que este iba a ser el tema de mi tesis, cuando hace ya cinco años, la aboandoné. Bueno, digamos más bien que era parte de mi tesis, pues la tesis en concreto iba a ser Las fortificaciones ibéricas en la Regio Contestana. Empecé este trabajo y lo llevé a cabo durante cerca de seis meses de investigación, sin embargo, los datos de aquel entonces se encuentran ahora algos desfasados, en concreto, los refentes a los hallazgos arqueológicos de los yacimiento ibéricos.

Mapa de la Península Ibérica antes de la llegada de los romanos.
Lo que voy a extaer aquí son algunas consideraciones generales, que creo que pueden interesar a los amantes de la Historia Militar, de la Arquitectura y la Arqueología así como a los aficionados a juegos de estrategia militar.
1.- IMPLANTACIÓN DE LOS SISTEMAS DEFENSIVOS.
Antes de elegir un lugar para habitar, las sociedades en el mundo antiguo tienen en cuenta dos preocupaciones: la defensa, por lo que se prefieren los lugares en altura y los intercambios, por lo que estos lugares deben estar cerca de las vías de comunicación, es decir, los valles. Encontramos así tres tipos de implantación: en llanura, en ladera y en altura.
Según Pierre Moret (1996) la accesibilidad de un yacimiento se mide según el desnivel, el grado de pendiente y las asperezas del terreno, según lo cual puede ser:
- Accesible al tránsito rodado (carros)
- Praticable a pie, sin esfuerzo.
- Abrupto (al que puede acceder un individuo sin carga).
- Inaccesible.
Los recintos de defensa pueden ser continuo o discontinuos, generalmente, en función de la orografía, no de la capacidad constructiva de la sociedad que los construye. Además de los elementos enunciados anteriormente, los individuos tienen en cuenta otros dos factores: el dominio del agua y la agricultura (o la actividad económica que la pueda sustituir).
2.- MATERIALES Y TÉCNICAS.
Los materiales empleados en la construcción de una fortificación pueden ser:

- la roca trabajada in situ: con la consecuente transformación del paisaje, usando utillaje de hierro y desarrollada en época romana.
- la piedra: generalmente la local (calcáreas, areniscas…) que implica la recogida en afloramientos rocosos.
- la tierra: usada como adobe y tapial, con argamasas y revestimientos.
- la madera: material vulnerable y perecedero, usado para puertas, suelos, escalas, parapetos, adarves…
Las técnicas son diversas según la parte de la fortificación de la que estemos hablando. Por ejemplo, una fortificación puede presentar o no cimentación. Si la hay ésta puede ser en terraplén, en plataforma desbordada o con trinchera de fundación (más frecuente). La estructura de los muros puede ser de terraza (con un sólo paramento), simple (con dos paramentos), múltiples (de tres a seis paramentos, como en Els Vilars), de artesones o casamatas (propias del mundo púnico) o en talud. Los aparejos pueden ser clasificados según su tamaño como cantos, bloques o megalitos y según su tratamiento pueden estar en bruto, escuadrados o trabajados. Los revestimientos suelen ser de arcilla sobre el adobe y el tapial y también se usan sobre el zócalo de piedra, pues es el punto más débil.
3.- VOLÚMENES Y FORMAS.
Las cortinas, es decir, cada lienzo de muralla entre dos baluartes, pueden ser adaptadas o no a la morfología del terreno y pueden tener o no casas adosadas a las mismas.
Dentro de la categoría de obras de flanqueamiento y salida tenemos: los salientes, los bastiones (que suelen estar agrupados, sobre todo cerca de las puertas, las torres (que pueden ser huecas o macizas y las obras en cremallera, es decir, con muros haciendo zig-zag.
Las torres pueden tener cinco posibles funciones:
- Contrafuerte.
- Agrupamiento de tropas.
- Observatorio.
- Lugar de transmisión de señales.
- Lugar de habitación del cuerpo de guardia.
Los sistemas de acceso presentan varios elementos: los dos extremos de la muralla, la puerta en sí y obras anexas como torres o antemurales. tenemos diferntes tipos:
- Puertas frontales: simples o en tenaza (al interior o al exterior).
- Puertas con recubrimiento.
- Puertas laterales (contra escarpaduras, generalmente).
Además podemos encontrar otros sitemas de acceso como las poternas (pequeña puerta de uso militar), los portillos (puerta auxiliar de uso civil) o postigos, similares a los anteriores pero más estrechos.
En cuanto a las defensas avanzadas contamos con varios elementos. Los fosos a veces no son necesarios por la petrología y la topografía. Lo cierto es que hay pocos fosos excavados estratigráficamente, por lo que tenemos escasa información de los mismos. Sabemos que algunos tienen sección en V y otros en U, por ejemplo.

Campos de piedras hincadas en la Celtiberia
Los campos de piedras hincadas (o campos frisios) son un conjunto de bloques dispuestos en la zona de acceso a la fortificación que impiden la llegada de forma rápida y cómoda de las tropas enemigas, especialmente, si pretenden avanzar a caballo. Se encuentran dentro de la península ibérica en dos zonas: al este en Soria, datados en el siglo IV a. C. y al Oeste en la zona de Galicia, Portigal, Ávila y Salamanca de época romana. Nos encotramos con el problema de el yacimiento de Els Vilars, que tiene campos de piedras hincadas datados en el siglo VII a. C.
Los antemurales y las murallas múltiples son otros elemntos que ayudan a la defensa avanzada. las murallas múltiples forman ciudadelas y no son como se creía de influencia céltica, ya que las encontramos en la península en época Calcolítica y en la Edad del Bronce.
Si os ha resultado interesante este artículo (lo sabre por vuestros comentarios y por el número de visitas que reciba en adelante este post en concreto) os escribiré otro sobre una breve evolución de las fortificaciones desde su origen hasta el medievo en la Península Ibérica. Pero eso, depende de vosotros.