Federació de Teatre Amateur de la Comunitat Valenciana

Asamblea 2008, 12 y 13 de marzo, Catral.

Dicen que una sociedad con una democracia avanzada se demuestra, entre otras muchas variables, por su nivel asociativo. que los ciudadanos se asocien con unos u otros fines, demuestra, como mímino, un mayor nivel de participación ciudadana en la vida pública.

En este sentido, podemos afirmar que la vida asociativa de la Comunidad Valenciana es bastante saludable, ya que cuenta en todos sus pueblos con numerosas asociaciones de todo tipo. Las más frecuentes son la de padres de alumnos (APAs), amas de casa y tercera edad, pero también son habituales asociaciones de discapacitados, de enfermos, de vecinos, de jóvenes, de excursionistas, y por supuesto, de teatro.

Las asociaciones de teatro amateur, normalmente se insriben dentro de las asociaciones de tipo cultural, aunque en algunos casos, se incluyen en el ámbito juvenil. Muchas luchan de forma individual para mirar por sus intereses, pero otras, decidieron hace ya muchos años, unirse en una federación que defienda con más fuerza los intereses comunes. Así es commo la Federación de Teatre Amateur de la Comunitat Valenciana debe celebrar anualmente una asamblea general (ordinaria, como todas las asociaciones, por supuesto) y para ello, cada año se elige (u ofrece) una sede diferente. Esta vez, Catral ofreció su ciudad para acogerla.

Durante este fin de semana, una veintena de grupos de teatro de toda la comunidad (algo más de un centenar de teatreros locos) han recorrido las calles de Catral, dejando honda impresión en los habitantes de esta tranquila villa. Para amenizar la asamblea, desde hace unos años se intenta motivar a los grupos camuflando un poco la burocracia en una convivencia, un intercambio de experiencias y una fiesta continua. Este año, un ficticio casting ha sido la excusa para que cada grupo asistente pudiera mostrar al resto una pieza de un musical.

Comienza con la recepción de el sábado por la mañana, casting, recibiento del alcalde, pasacalles, comida, visita guiada, entrega de los premios Tablas, obra del grupo organizador (Teatro Catral), cena, más casting, baile, dormir, desayuno, asamblea hasta la comida del domingo. Como véis, los asistentes no han tenido ni un sólo momento de tranquilidad.

Los acuerdos y desacuerdos que en dicha asamblea se tuvieron, es algo que quedará de puertas hacia dentro. Por cierto, el premio Tablas 2007 se ha concedido a la trayectoria del valenciano Pep Cortés, destacado en el mundo teatral como actor y director y también conocido en el mundo cinematográfico, con películas como “Son de mar”.

Las tragedias de Shakespeare

Hacía ya tiempo que no dedicaba una espacio al mundo farandulesco y qué mejor que dedicárselo al más conocido dramaturgo de todos los tiempos. De todos es conocido William Shakespeare y sus obras han llegado al conocimiento de las masas más populares. Dejaremos de lado su faceta como autor de poemas y nos centraremos en su obra como dramaturgo. Dada la amplitud de obras escritas por este autor (algunos dudan que realmente las escribiera él todas) sólo veremos en profundidad las tragedias.

No quiero, sin embargo, dejar de citar que fue autor de magníficas comedias (El sueño de una noche de verano, La fierecilla domada, Mucho ruido y pocas nueces…) y de muchísimas obras históricas (Enrique V, Marco Antonio y Cleopatra, Julio César- que tiene una magnífica versión cinematográica de Mankiewicz...), aunque algunas de ellas corresponden también al género trágico.

La primera de sus obras Tito Andrónico, es la tragedia más cruenta de cuantas escribió con posteridad. Sus personajes principales son los que siguen:

* Tito Andrónico, gran general romano. Encarna el honor.

* Marco Andrónico, tribuno y hermano de Tito. Representa la lealtad a los suyos.

* Lavinia, hija de Tito y amada de Bassiano (hermano del Emperador). Personaje femenino que encarna la bondad y la pureza.

* Saturnino, Emperador de Roma. Representante del poder y del abuso del mismo.

* Tamora, reina goda, cautiva de Tito que se convertirá en Emperatriz de Roma. Personaje femenino que representa la lascivia, la avaricia y la perfidia, en definitiva.

* Aarón, siervo moro y amante de Tamora. Cruel y malvado antagonista. Es el anticristo en persona.

* Lucio, Quinto, Marcio y Mucio, hijos de Tito. Defensores del honor, cada uno a sus manera y sufridores de desgracias varias

* Alarbo, Demetrio, y Chirón, hijos de Tamora. Ejecutores del mal.

Con este reparto se sucede una historia de odios y traiciones de mentiras, luchas por el poder, locuras y demencias por las terribles desgracias y humillaciones, y, como guinda, una despiadada venganza. Una fantática versión cinematográfica que recomiendo encarecidamente es Titus, protagonizada por el genial Anthony Hopkins y Jessica Lange.

Le siguió la archiconocida Romeo y Julieta, eterna lucha entre los Montesco y los Capuleto, a pesar de la cual dos jóvenes pertenecientes a estas familias deciden amarse hasta la muerte. Y no debieron hacerlo, porque parecen destinados a cumplir su promesa. Con una serie de malentendidos jugando con la muerte, irremediablemente llegan hasta ella. Es una de las obras más representadas teatralmente, desde los centros escolares hasta el mundo profesional, pasando por los grupos amateurs de todo el mundo. Sus versiones cinematográficas también son abundantes, de las que aún no he visto ninguna que realmente me haya valido la pena. Si alguien la ha encontrado, que no dude en recomendármela.

Las más aclamadas fueron las cuatro escritas en los siete años que transcurrieron entre 1601 y 1608. A saber: Hamlet, Otelo, El rey Lear y Macbeth.

La historia de Hamlet, narra la necesidad de venganza de un hijo hacia su padre, anterir rey de Dinamarca asesinado por quien esposará a su mujer y se coronará en su reino. Contiene uno de los más brillantes monólogos masculinos del mundo teatral. Hay multitud de versiones cinematográficas sobre esta obra, pero me quedo, sin lugar a dudas, con la recientemente dirigida por Kenneth Branagh, que logra cpntar la historia con fidelidad al autor y con el dinamismo suficiente que el medio audiovisual require. Para mí, una obra de arte, menos reconocida de lo que se merece.

Otelo, el moro de Venecia, que a pesar de su raza no es presentado como un villano, sino que será yago, el antagonista de toda la trama. También ha sido llevada al cine y versionada para la ópera. Se trata de una obra llena de matices, con complejos personajes, desde los más importantes hasta los secundarios. Gran calidad.

El Rey Lear decide dejar la dirección de su reino en sus tres hijas, pero para ello las somete a prueba. Pronto se sentirá abandonado y sólo algunos fieles al rey intentarán devolver el reino a su antiguo propietario. La obra describe las consecuencias de la irresponsabilidad y los errores de juicio de Lear, y de su consejero, el duque de Gloucester. Finalmente, el poder queda en manos de la hija malvada y no a la bondadosa, Cordelia, quien muere en un final sobrecogedor, al igual que sus pérfidas hermanas y el oportunista hijo bastardo del conde de Gloucester.

En cuanto a Macbeth, hay quien piensa que esta tragedia fue obra de Thomas Middleton, pues tiene importantes similitudes son su obra La Bruja. Sin embargo, es una de las tragedias más populares del autor que nos ocupa. Está ambbientada en los sucesos históricos que acontecieron en Escocia hacia el siglo XI. Dos de sus temas recurrentes son la ambición y las visiones, que se repiten a lo largo de esta reputada obra.

Como características generales podemos encontrar, que en ellas el amor es una arma para el sufrimiento, la venganza y la traición como partes fundamentales de las vidas de los atormentados personajes y la muerte como destino de gran parte del reparto de la mayoría de sus tragedias. Se suele decir que en las tragedias shakespearianas “muere hasta el apuntador”.

Por último, os dejo con una gran frase de este autor:

“Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras”

La semana que viene post especial primer aniversario y probablemente, cambio de look.

Os espero.

Gene Kelly: un talento completo

Este era un tributo que he tardado demasiado tiempo en rendir. Ya comenté en su día, en el post-homenaje que le hice a Fred Astaire, que hay un importante debate alrededor de estas dos figuras y sus cualidades artísticas. Ya decíamos:

“La característica principal de Fred Astaire era su elegancia y armonía, mientras que Genne Kelly destacaba por su fuerza y sus acrobacias.”

Puede parecer extraño, pero los inicios de Gene Kelly fueron similares a los de Michael Jackson. Lo digo, porque sus primeros pinitos en la música fueron por el impulso de su madre y acompañado de todos sus hermanitos en un grupo llamado “The five kellies“, luego se quedaron en dos y pasaron a llamarse “The Kelly Brothers“. Fue en esa etapa cuando comenzó con las características peripecias y piruetas de su baile atlético.

Tras pasar por la universidad, en los años treinta probó suerte en Broadway, donde protagonizó Pal Joey. De aquí, saltó a la Metro Goldwin Mayer, donde compartió reparto con Judy Garland en el film For me and my Gal (1942). No tuvo mucho éxito, pero le sirvió para continuar su carrera cinematográfica. En 1944 rueda Las Modelos, con Rita Haywort y en 1945 Levando anclas, junto al gran Frank Sinatra. Siguieron El pirata y Los tres Mosqueteros y en 1949 dirigió junto a su amigo Stanley Donen, su primera película Un día en Nueva York.

En 1951 obtuvo un Oscar por su versatilidad como actor, director, coreógrafo y bailaín. Fue en esta década cuando rodó algunas de sus más memorables actuaciones como la premiada Un americano en París, la inolvidable Cantando bajo la lluvia, y otras menos conocidas como Siempre hace buen tiempo y Las Girls.

En la ya mencionada Un Americano en París, junto a Oscar Levant y Leslie Caron recibió seis Oscars, y es una muestra de un trabajo alegre y colorido con un guión de desarrollo fácil que contrasta con un final largo y bastante “subrrealista” (en términos pictóricos). Sin embargo, parece que Kelly gusta de este tipo de finales, pues también el de Cantando Bajo la Lluvia es un número que parece interminable y que a los ajenos del musical puede resultar tedioso. He de decir, sin embargo, que para mí, ambos números finales son un alarde de arte, de fusión de música y color, llenos de matices que revalorizan las escenas cuando se contemplan varias veces.

No me gustaria dejar de mencionar, la fantástica interpretación en Cantando Bajo la Lluvia de los coprotagonistas Debbie Reynolds y Donald o’Connor, además de la aparición secundaria, pero estelar de Cyd Charisse.

Para definir este paradigmático film me voy a permitir citar la crítica del diario El Mundo que aprece en Filmaffinity, ya que yo me quedo sin palabras, o bbien necesto demasiadas para observar todo lo que me gustaría de este espectacular film:

“Simplemente perfecta. Lo más admirable es que su acumulación de números musicales (que aislados son magistrales) resulte una unidad coherente y fluida (…) Una obra maestra”

(Francisco Marinero: Diario El Mundo)

Con la llegada de los sesenta, la recuperación económica y los cambios de gustos de la sociedad de masas, el musical cayó en desuso. Kelly, apartir de entonces paricipará en muy pocas películas, en algunas como actor ( La herencia del Viento y Xanadú) y en otras como director ( Gigot, Guía para el hombre casado, Hello Dolly y El Club Social Cheyene).

En 1996, con 83 años y habiendo pasado sólo seis desde que se casó con su tercera esposa, nos dejó por un fallo en su corazón. Sin embargo, siempre le recordaremos gracias a sus obras, en las que plasmó, sin duda, la calidad de su trabajo.

Fred Astaire: genio de la danza

Desde 1933 hasta 1981 (casi cincuenta años) estuvo bailando para nosotros en la gran pantalla este bailarín de largas piernas. Debutó en los teatros neoyorkinos con tan sólo 11 años junto a su hermana. Al casarse ésta, buscó nueva pareja musical, la que sería su mejor compañera de baile: Ginger Rogers (Ritmo loco, Sombrero de copa, La alegre divorciada…).

Rodó una media de una película por año entre la década de los treinta y 1970, pero en esos últimos años tampoco bajó en exceso su producción, filmando hasta nueve películas en total.

De sus películas en la década de los treinta destaca Sombrero de Copa (1935) y tras la guerra llegarán Bodas Reales, Melodías de Broadway (o The band wagon, ya que las otras Melodías de Broadway son anteriores) y una Cara con ángel.

 

 

 

Compartió pantalla con actrices de gran talla y conocido renombre. Alginas de ellas destacadas en el género musical, como Debbie Reynolds, la protagonista de Cantando bajo la lluvia y otras menos habituales como Rita Haywoth en Bailando nace el amor (1942), que también apareció junto a Genne Kelly en Las modelos y realizó su más famosa escena en Gilda.


 

Judy Garland la niña prodigio del musical a mediados de siglo, protagonista de El Mago de Oz y madre de Liza Minelli, coprotagonizó con Fred Astaire la película Desfile de Pascua.

Audrey Hepburn, famosa por Desayuno con diamantes y Vacaciones en Roma compartió cartel con Fred en Una Cara con ángel y Encuentro en París.

Cyd Charise fue la actriz secundaria de Cantando bajo la lluvia y gran bailarina de la época - por talento y por talla-. En La bella Moscú y The band wagon baila junto a Fred Astaire compitiendo con él en altura. Se decía de ella que tenía las mejores piernas de Holliwood.

Algunos de los actores con los que coincidió en el reparto fueron Jack Buckanan, Oscar Levant, Toni Curtis, Jack Lemmon, paul Newman y Steve McQueen. Con Gene Kelly sólo compartió la película Ziegfeld Follies en 1946. A pesar de ello sus estilos siempre fueron comparados y el brillo de Kelly quedaba de manera injusta, ensombrecido por el talento de Astaire. Sien embargo, cabe destacar que eran dos talentos bien distintos. La característica principal de Fred Astaire era su elegancia y armonía, mientras que Genne Kelly destacaba por su fuerza y sus acrobacias.

Aquí hay un video en el que aparecen ambos. Atentos a la conversación del principio, que aunque está en inglés se entiende bastante bien, y es muy graciosa.

Recibió un Oscar honorífico en 1949, que le entregó su compañera Ginger y fue nominado como mejor actor secundario por su interpretación en el drama El Coloso en llamas en 1974. Por cierto si metéis en youtube Fred Astaire enamorado os aparecerá un video en el que baila por las paredes y… ¡el techo! Es real, lo prometo. Un reto: a ver quién adivina como se hizo.

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