Las hilanderas: el mito hecho arte
Abril 30, 2008 en 1:52 pm (Historia)
Tags: Aracne, Arte, España, Hilanderas, pintura, Velázquez
Creo que aún no he reconocido públicamente cual es, para mí, el mayor genio de la pintura. Hoy voy a declaralo públicamente y sin vergüenza ninguna, ya que el más grande de todos los tiempos con un pincel entre los dedos es, sin duda (en mi opinión) don Diego de Velázquez. Creo, que aunque alguien tenga otras preferencias, nadie me podrá negar su genialidad y su maestría. Inventó un nuevo lenguaje plástico, anticipó el impresionismo un par de siglos y mostró la grandeza del color en todos sus cuadros.

De entre ellos, y desde que lo estudié en el bachillerato (hace ya algunos años…) estoy enamorada de este cuadro (Las hilanderas). Cuando logré verlo en directo pocos años después, no me defraudó en absoluto, sorprendiendome realmente la envergadura del mismo (220 x 289 cm).
A pesar de estar pintado en 1657, época en la que Velázquez era pintor de la Corte, esta obra se debe al encargo de un particular (Pedro de Arce, montero del rey), sin embargo pasó en el siglo XVIII a la colección real, donde sufíó una ampliación por los cuatro costados, que, por supuesto, no fue de la mano de Velázquez.
Este cuadro cuenta con dos planos: en el primero de ellos aparecen las Hilanderas, que son cinco mujeres que realizan las labores propias de su oficio y, en seundo plano, hay otras cino mujeres que, ricamente vestidas, representan la historia del mito. La Fábula de Aracné (que es el otro nombre que recibe el cuadro), trata de una muchacha que presume de tejer más veloz que las diosas, por lo que Atenea la reta ( y pierde), se enfada con ella y la castiga convirtiéndole en araña, de forma que tenga que tejer toda su vida.
En la obra predominan los tonos ocres, tierra y óxidos, con una pincelada muy suelta un tratamiento atmosférico de la luz que desdibuja un poco los contornos y da protagonismo al espacio entre las figuras. La composición consigue llevar al espectador esa idea de velocidad (como las manos de Aracne al tejer) que podemos apreciar en la rueca.
Me gustaría destacar como anécdota, que la vieja del primer plano es una figura que ya nos resulta conocida, pues también la pintó en su obra de la etapa sevillana “Vieja friendo huevos“.



